Uno de los errores más comunes en entrevistas en medios es intentar decir demasiado
Hemos visto a voceros llegar súper preparados a entrevistas… y, aun así, perder el control por completo.
El problema no es que no supieran del tema. Al contrario: el problema es que intentaban explicar demasiado.
En los medios de comunicación, la claridad siempre le gana a la complejidad. Muchas entrevistas se hunden porque el vocero:
- Responde de forma puramente técnica.
- Intenta meter cinco ideas distintas en una respuesta de 30 segundos.
- No tiene claro qué quiere que la audiencia recuerde.
Al final, demasiada información se convierte en ruido, y una gran oportunidad termina siendo totalmente olvidable.
Antes de cualquier entrevista, la pregunta clave que debes hacerte es: ¿Qué es lo único que quiero que la audiencia recuerde mañana?
A partir de ahí, todo se estructura bajo la regla de "menos es más":
1 Una idea principal (tu mensaje clave).
2 Dos o tres datos de apoyo o ejemplos simples.
3 Un puente para volver siempre a tu punto central.
Una entrevista no es una junta técnica interna ni un examen universitario. El objetivo no es demostrar que eres el que más sabe del planeta; es lograr que el mensaje se entienda.
¿Les ha tocado ver (o vivir) un colapso en vivo por exceso de tecnicismos? ¿Qué creen que pesa más en una buena entrevista: el dominio técnico o la claridad al comunicar? ¡Los leemos!