¿La costumbre de sacar sillas a la puerta cuando baja el calor sigue siendo algo querido en España o ya se siente demasiado invasiva para la gente joven?
Pasé diez días en un pueblo pequeño de Castilla-La Mancha y hubo una escena que me sorprendio más que cualquier monumento: en cuanto aflojaba el calor, aparecían sillas junto a varias puertas.
No parecía una reunión formal. Una señora pelaba judías, dos adolescentes entraban y salían, alguien comentaba el color del cielo y un hombre participaba desde la ventana con un colador en la mano. La gente se sumaba cinco minutos o una hora. También era imposible cruzar la calle sin recibir una pregunta sobre adónde ibas.
Me gustó muchísimo, pero pensé que yo necesitaría días con ganas de hablar y días de pasar rápido con cara de mueble.
Para quienes crecisteis con esto:
* ¿se sigue haciendo de verdad o solo en ciertos pueblos?
* ¿la gente joven lo disfruta?
* ¿por que se percibe como cercanía y cuándo empieza a sentirse como falta de intimidad?