Mi party esta creando un cártel de narcotráfico solo porque puse un NPC como un chiste
En lo que iba a ser un oneshot, mi party fue encomendada por un grupo paramilitar para confirmar los rumores de la vuelta a la vida del lider de un grupo revolucionario. La mision consistía en ir a la ciudad, investigar para desmentir o confirmar los rumores y en cualquiera de los dos casos informar y esperar nuevas ordenes. Tenian un informante en la zona, la posibilidad de hablar con el prefecto de la ciudad en su palacio, intentar infiltrarse en la guarida de los rebeldes y su tumulo vacio para investigar. Fácil.
En el barrio bajo puse un NPC que me hizo gracia. Es un adicto a los objetos malditos, una especie de yonqui que va compensando cada maldición con una nueva, como mucho comprarle si no te dabas cuenta o pasar de él.
Después de investigar el túmulo e infiltrarse entre los rebeldes, quedaba ir al palacio, hasta ellos les pidieron que robaran alli una carta.
Solo se necesita pedir audiencia a los guardias.
Bien, el druida quería que lo lanzasen por encima del muro en forma de ardilla planeadora. El bárbaro queria entrar pues como entra un bárbaro. El clérigo es un hombre-hormiga y quería hacer un tunel.
Finalmente recordaron al adicto a las maldiciones e hicieron con el un pacto demoniaco prometiendole una cantidad de oro que no tienen a cambio de que les presente al que controla el trafico de esos objetos malditos. Creo que la idea empezó siendo que les ofrezca una manera de entrar al palacio (solo hay que pedirlo por favor en la puerta). Cuando acabamos la sesión la duda era si hacerle la competencia o matarlo para suplantarlo y ser los nuevos capos del narcotráfico.