Han disfrutado su vida o alguna vez se cuestionaron hasta qué edad llegarían vivos?
Soy hombre, tengo 23 años recién cumplidos y aunque suene estúpido, desde niño jamás creí vivir más allá de los 22 años. Siempre pensé que iba a morir joven, ya fuera por una sobredosis, un accidente o porque yo mismo terminaría con todo. Nunca me preocupé realmente por mi salud o por mi futuro porque en mi cabeza simplemente no existía un “después”.
Mi vida empezó a ponerse rara desde muy niño. Cuando tenía 10 años mi familia se fue a vivir al rancho por problemas familiares y económicos. Me tocó trabajar en el campo desde pequeño y prácticamente no tuve infancia. Mientras otros niños jugaban, yo trabajaba. Recuerdo llorar casi todos los días en el baño cuando llegaba a la casa o en las noches antes de dormir. Muchas veces me alejaba solo para llorar sin que nadie me viera.
Intenté desvivirme un par de veces cuando era más joven pero nunca funcionó.
A los 15-16 años regresamos a la ciudad y ahí empezó otra etapa. No encajaba con la gente de mi edad porque yo había crecido diferente. En la prepa me hacían bullying constantemente. Nunca pasaba a golpes porque siempre he sido alto y de complexión grande, pero lo emocional me destruía más que cualquier golpe.
A los 16 entré al gym y se volvió mi escape. Después llegaron los esteroides entre los 18-19 años y más adelante las drogas. Entre mis 20 y 21 años combinaba cocaína, meta, alucinógenos y alcohol casi diario. Consumía cantidades absurdas porque sinceramente no me daba miedo morir. En esa época también terminó la relación más importante que había tenido y además asesinaron a mi mejor amiga cuando yo tenía 20 años. Ella y yo éramos inseparables desde los 15-16 años. Crecimos prácticamente juntos y perderla me terminó de destruir por dentro.
Después de eso me hundí todavía más en la cocaína y el alcohol. Lo raro es que, aunque estaba acabado mentalmente, por fuera parecía funcional. Seguía trabajando, seguía ganando bien, seguía entrenando y conservaba un físico muy fuera de lo normal para todo lo que consumía.
Tal vez me juzguen por esto, pero realmente yo ya no quería vivir. Solo estaba en automático. También empecé a vivir todo al exceso: fiestas, drogas, mujeres, alcohol, cualquier cosa que me hiciera sentir algo o que me distrajera de mi cabeza. Mucha gente me considera atractivo y aunque suene egocéntrico probablemente físicamente sí estoy arriba del promedio, pero mi autoestima siempre estuvo por el suelo. La cocaína era lo que me hacía sentir seguro y confiado.
Después de años así tomé la decisión de ir al psicólogo. Estuve casi un año en terapia, después fui al psiquiatra y terminé diagnosticado con bipolaridad tipo 2 y depresión. Empecé a tomar medicamento y sigo en tratamiento.
Ahora tengo 23 años y llevo aproximadamente 5 meses limpio de sustancias. Tengo un trabajo donde gano relativamente bien y por primera vez en muchísimo tiempo tengo paz mental. El problema es que ahora no sé qué hacer con mi vida.
Nunca pensé llegar hasta aquí.
Mi salud quedó bastante dañada: problemas en riñones, hígado, artritis y algunas secuelas por infecciones sexuales. Durante años fui un adicto funcional que podía seguir trabajando y ganando dinero mientras destruía su cuerpo todos los días.
Y ahora que sí quiero vivir, siento que no tengo nada. Mi ropa está vieja porque todo mi dinero se iba en drogas, mi carro está muy dañado, dejé la universidad aunque estudiaba Derecho y hasta llegué a participar en concursos académicos de matemáticas, historia y otras materias donde normalmente quedaba entre los primeros lugares.
Pero ahora me siento perdido porque nunca planeé una vida después de los 22 años.
Es raro porque ya no tengo esas ganas constantes de desvivirme gracias al tratamiento, pero tampoco siento emoción por algo en específico. Solo hay demasiada paz en mi mente después de tantos años de caos y honestamente no sé cómo empezar de nuevo ni cómo darle sentido a mi vida.
A veces siento que sobreviví a una vida que jamás pensé continuar.