Todo comenzó en el 2021, cuando tenía quince años. Recuerdo que estaba en vacaciones y todo iba muy normal, muy chévere, hasta que mi abuela comenzó a enfermar. La primera vez que se puso grave la llevaron al hospital y se recuperó. 🏥
Entre junio y julio de ese año, se celebró la marcha del orgullo LGBT, a la cual asistí. Unos días antes, yo venía hablando con varios chicos por Facebook; entre ellos estaba un señor de 35 años que no aparentaba del todo su edad. Quedamos en encontrarnos en la marcha y, cuando lo conocí en persona, me aseguró que tenía 25 años. Sin embargo, desde ese primer momento me trató muy mal y comenzó a manipularme.
Recuerdo que, después de ese día, lo seguí viendo porque me engañé a mí mismo creyendo que me gustaba. Era joven y solo pensaba en perder mi virginidad de manera romántica con alguien. ❤️🩹
La semana siguiente a la marcha, la salud de mi abuela empeoró a tal punto de tener que vivir en un hospital durante cinco meses. En ese tiempo, mis padres casi no estaban en casa porque se la pasaban con ella; yo siempre estaba solo. A los pocos días de que se llevaran a mi abuela, él me invitó a escaparme de mi casa. Aunque siempre fui algo rebelde, nunca había llegado a esos extremos, pero terminé accediendo.
Me llevó a una discoteca. Lograr pasar con 15 años fue muy fácil, ya que él falsificó una cédula para mí. Ahí fue donde comenzó todo: conocí el mundo del alcohol y vi cosas fuertes, como gente drogándose o haciendo cosas en lugares públicos. Nunca accedí a eso porque siempre puse límites, pero él insistía constantemente en que yo tomara y tomara hasta emborracharme. 🍻
No niego que me gusta beber en momentos especiales, pero nunca he llegado a perder el sentido. Eso era precisamente lo que él quería. Salíamos de fiesta de viernes a lunes; así fue durante cuatro meses, el mismo tiempo que mis padres estuvieron en el hospital.
Mis padres estaban furiosos conmigo. En ese periodo no me alimentaba bien; mi única comida era, de vez en cuando, un desayuno y el resto era alcohol. Bajé horriblemente de peso y mi físico se vio muy afectado. 📉
En los últimos meses, esta persona se puso más rara. En nuestra relación, él siempre me presionaba para que yo bebiera tragos más fuertes y, al llegar a casa, siempre me insistía en que quería que yo fuera el activo, algo con lo que nunca estuve de acuerdo. Me pareció muy extraña la intensidad con la que me lo pedía, pero lo normalicé porque, supuestamente, éramos pareja.
Al quinto mes, mi abuela falleció. Todo intentó volver a la normalidad: mis padres regresaron a casa y yo a mis estudios. Él, por su parte, cayó hospitalizado por cálculos renales. 🏥
Recuerdo que lo iba a visitar, pero en una de esas visitas inesperadas, vi que le estaban tomando sus datos y dejó su identificación en la mesita de noche.
Por curiosidad, la tomé mientras él dormía y vi que su fecha de nacimiento no cuadraba. Mi cabeza se frenó; dudé hasta de mí mismo, pensando que había leído mal. No podía creer que durante cinco meses salí con alguien de 35 años. En ese momento decidí terminar la relación de inmediato, sintiéndome engañado de la peor manera. 💔
Un mes después, sus amigos (que siempre me buscaban) empezaron a escribirme para invitarme a salir.
Accedí solo por rumbear, pero en esas citas me confesaron la verdad: esa persona solo quería emborracharme para que yo lo penetrara mientras yo estuviera inconsciente o drogado. También me contaron que me era infiel frente a otros y me dejaba en ridículo sin que yo lo supiera.
Desde entonces, me alejé de ese círculo. He mejorado en muchas cosas, ya no soy el mismo. No confío de la misma manera y cuido mucho más mi salud mental y física. Ahora sé que ni siquiera aquel que te jura amor es siempre capaz de amar de verdad. 🧠✨