Mario Silva, arrecho y cagado por que Diosdi no le atiende llamadas.
Traidores siempre leales nunca. Tras la captura y extradición de Alex Saab, tanto él como otras ilustres figuras del propagandismo chavista están temblando, y no precisamente de emoción patriótica.
Hoy en dia las únicas figuras que muestran algo de terror en el chavismo son aquellos que eran claramente extranjeros pero se escudaban detrás de su “nacionalidad” venezolana o su amor revolucionario, se estan dando cuenta que ese chaleco antibalas es de cartón.
Les tomo tiempo, no se dieron cuenta al ver cómo trató el diablo a Tareck, tampoco con lo que paso con el Colombiano Maduro, se dan cuenta hoy a 5 meses de la invasión yankee. El conocidísimo Mario Silva, español de pura cepa y revolucionario de mentira, se muestra claramente más perturbado de lo habitual. Su terror se ha ido instalando poco a poco, como hemorroide crónica, al ver que ni a él ni a otros propagandistas con doble nacionalidad (como al colombiano Carvajalino) las esferas altas del régimen les responden ni los mensajes de voz.
Hay que reconocerlo Venezuela siempre fue una nación noble y abierta al mundo. Tan noble y tan abierta que en algún momento le dio trabajo, casa, y acceso ilimitado al erario público a prácticamente cualquier extranjero que llegara con cara de hambre, y en los últimos años a todo el que llegara con discurso antiimperialista, latinoamericanos, árabes, españoles o lo que cayera del cielo. Gracias a esa generosidad sin igual, el país pudo "disfrutar" de un presidente colombiano que administró Venezuela durante años antes de que los gringos lo capturaran. El chavismo también gente de origen sirio-libanés, Tareck El Aissami, que además de “manejar” el petróleo supuestamente administraba redes de Hezbolá, pasaportes falsos y conexiones con Medio Oriente. Hoy, de regalo, preso en Fuerte Tiuna.
Los rojos extranjeros no se dieron cuenta de algo básico, en el barco que se hunde, los primeros que lanzan por la borda son precisamente las ratas que vienen de polizones.
Ver lo que le pasó a El Aissami en su tiempo debió alertarlos, pero claro, todos sabemos que los chavistas no suelen ser los más listos del salón. Ahora, con lo de Alex Saab, el patrón ya es más claro que la estupides chavista. Hoy con la bota gringa enentre la espalda y la lengua, se deshacen de todo aquel con origen extranjero, Saab pese a venir de fuera gozó de las mieles de la marea roja, lo nombraron diplomático, enviado especial, ministro, lo canjearon con bombo y platillo, luego lo destituyeron discretamente y ahora lo callaron para siempre.
Justo como le está pasando a otro revolucionario de importación, Michelo, el que probó en carne propia que “Venezuela sí es como decían las redes”. Hoy 20 de mayo, van ya varias semanas sin que dé señales de vida en redes. Nada. Silencio cósmico. Ni un tuit, ni un insulto, ni una foto con arepa. Desaparecido en combate digital.
Parece que todo esto por fin ha alertado a otros rojos de origen mixto como Mario Silva, que después de tantas deportaciones/desapariciones ya está haciendo cuentas con calculadora en mano y empezando a entender el patrón. En el mismo contexto esta Carvajalino, operador político colombiano del régimen, tampoco ha dado declaraciones públicas recientes. De repente todos se volvieron muy calladitos. Qué raro, ¿no?.
Mientras las basuras rojas nacionales y criollitas están ahora ocupando el puesto de los rojos extranjeros sintiéndose seguros.