Alguien para jugar dragon ball gekeshin squadra para celular?
Llevo un tiempo jugando pero siempre me emparejan con bots o personas que no saben jugar
Alguien para jugar dragon ball gekeshin squadra en celular?
Tengo tiempo jugando pero siempre me emparejan con bots o con personas que no saben jugar
¿Que es lo más tonto que te a dicho alguien para convencerte?
¿Tienen historias sobre encargos que hayan sentido como aventura?
Yo recuerdo que mi madre me mandaba a una pequeña tienda un poco lejos de mi casa. Recuerdo que para llegar así había 3 caminos uno corto y directo(que era un callejón) y los otros 2 largos con muchas vueltas. El camino corto tenía una casa que estaba llena de guajolotes y gansos muy agresivos que andaban sueltos en el callejón, tenía otra casa con perros grandes y bravos que no podían salir porque estaban encerrados, pero chocaban con el portón de la casa y hacían mucho ruido con sus ladridos, esos ladridos alertar a los guajolotes y gansos, era como un aviso para que ellos que encargan del intruso.
Siempre que pasa por ahí tenía que ir lo más silencioso posible para no alertar a los perros y no alertar a las aves en cuestión .
Entonces mi madre me mandó (no recuerdo a qué) a esa tienda, pero tenía que ser rápido porque iba a llegar de visita una amiga de mi mamá, me tope a un amigo que igual iba al mismo lugar que yo. Ahí estábamos, 2 niños a punto de pasar por un callejón lleno de peligros emplumados. Caminamos rápido pero silenciosamente , los perros estaban dormidos, pero cualquier ruido podía despertarlos, sudamos mucho de miedo y de nervios. Logramos pasar sanos y salvos, lo feo viene cuando teníamos que regresar y pasar por donde mismo, tenía que ser igual como la primera vez, ser rápido y sigiloso.
Empezamos a caminar rápido y sigilosos, cuando íbamos a un 1/4 de camino sale un guajolote caminando, nos quedamos quietos como estatuas mientras que guajolote nos miraba y examinaba de lejos, parecía un momento eterno que nunca terminaría, los mosquitos nos picaban, en sol nos quedaba, el sudor nos caía en los ojos. El guajolote se regresó por dónde vino y nosotros seguimos caminando, ya casi llegábamos a medio camino y todo parecía ir bien, pero como una película de terror, yo pise una rama seca y eso fue suficiente para que los perros nos vieran.
Los perros empezaron a ladrar y nosotros corrimos, corrimos con mucho miedo y terror, vimos como los guajolotes salen y empiezan a perseguir, la salida estaba cada vez más seca, parecía que lo íbamos a lograr cuando.... Mi amigo se cae y su mandando se sale de la bolsa, pensé en dejarlo atrás pero no lo hice, solo di una mirada a la salida y regreso con mi amigo al cuál le están dando una picoteada terrible, el solo gritaba intentando recoger sus cosas, yo tomé una bara del suelo y empecé a asustar a las grandes aves, le dije que se "apúrate, no aguantara mucho la bara", hizo lo que pudo para recoger sus cosas pero su bolsa estaba rota. En un momento de desesperación le dije que guardara todo en mi bolsa, que se apresurara, yo seguía asustado a las aves del infierno pero .... Se rompe mi bara.
Las aves se acercaron a mi y a mi amigo ferozmente y nos empezaron a picar la espalda, las piernas, los brazos y la cara. Gritamos pidiendo ayuda, pero las personas dueñas de los guajolotes solo se reían de nosotros, ayude cómo pude a mi amigo con sus cosas, una ave muerde la piel de mi mano y trata de arrancar ese pedazo intentando jalarlo hacia atrás, le pegue una cachetada y logré que me soltara.
Mi amigo seguía en el suelo intentando levantarse, en un momento de desesperación agarré a mi amigo de uno de sus brazos y lo arrastre corriendo a la salida, solo le grite que no soltara las cosas mientras esas aves del infierno nos seguían picando. Llegamos a la salida y los guajolotes regresaron a su casa, nosotros descansamos debajo de un árbol intentando recuperar el aire, mire mis brazos y piernas llenas de las heridas de la pelea, (si se pudiera llamar) mi amigo estaba peor porque a él no lo dejaban levantarse del suelo.
Al final cada uno se fue a su casa derrotados y hervidos por la batalla, llegue a mi casa con el encargado y mi mamá me pregunto ¿Que te paso? ¿Por qué tardaste? Yo solo llore y le dije todo lo que paso, ella me regaño pero al final me premio con unos chetos y un jugo de mango.