Han pasado años y sigo sin saber si extraño a una persona o a la vida que imaginé con ella. Necesito opiniones.
Soy de Hermosillo y llevo años cargando una historia que honestamente nunca he podido cerrar del todo.
Todo empezó cuando yo tenía alrededor de 15 años y ella 12.
Sé que suena muy joven, y probablemente por eso mismo todo fue tan intenso. A esa edad uno siente las cosas sin filtros y sin experiencia.
Nos conocimos cuando yo era una persona extremadamente insegura. Tenía baja autoestima, muchas dudas sobre mí mismo y prácticamente ninguna experiencia emocional.
Con el tiempo nos fuimos acercando.
Tuvimos nuestras primeras salidas, nuestras primeras ilusiones y muchas conversaciones que para cualquier adulto pueden sonar simples, pero que para mí significaban el mundo entero.
Pasábamos tiempo juntos en lugares como Fairplay, La Ruina y otros puntos de Hermosillo que para cualquiera serían sitios normales, pero que para mí terminaron convirtiéndose en recuerdos permanentes.
El problema es que yo no estaba listo emocionalmente.
Tomé malas decisiones.
Fui inmaduro muchas veces.
No supe valorar algunas oportunidades cuando las tuve enfrente.
Entre idas y vueltas, acercamientos y distanciamientos, la historia terminó deteriorándose.
Cuando finalmente todo se rompió de verdad yo tenía aproximadamente 17 años y ella 15.
Y ahí empezó algo que me cuesta admitir.
Durante mucho tiempo lloré por ella.
Recuerdo salir de la prepa y sentir un vacío enorme.
Recuerdo noches completas manejando o caminando sin rumbo, dando vueltas por Hermosillo mientras repasaba una y otra vez todo lo que había pasado.
Recuerdo ir yo solo a lugares donde habíamos estado juntos.
No porque esperara encontrarla.
Simplemente porque necesitaba entender qué había salido mal.
Me sentaba a recordar conversaciones.
Momentos.
Errores.
Oportunidades perdidas.
A veces pasaban semanas sin pensar mucho en ella.
Otras veces bastaba escuchar una canción, pasar por un lugar o recordar una fecha para que todo regresara de golpe.
Lo más extraño es que los años siguieron avanzando.
Yo crecí.
Maduré.
Trabajé en mí mismo.
Empecé proyectos.
Aprendí cosas que ojalá hubiera sabido cuando tenía 15 años.
Y aun así, por alguna razón, ella seguía apareciendo en algún rincón de mi mente.
No todos los días.
No siempre con la misma intensidad.
Pero siempre presente.
A veces era nostalgia.
A veces tristeza.
A veces simplemente la sensación de preguntarme qué habría pasado si hubiera sido la persona que soy hoy cuando la conocí.
Actualmente tengo alrededor de 18 años y ella 16.
Y después de mucho tiempo volvimos a coincidir de alguna manera.
Eso removió emociones que creía superadas.
Lo complicado es que ahora también existe otra persona en mi vida.
La llamaré E
Y aquí es donde empieza mi verdadero conflicto.
Con S siento una conexión muy profunda con mi pasado.
Con E siento la posibilidad de construir algo sano en mi presente.
Cuando pienso en S aparecen emociones muy intensas.
Cuando pienso en E aparecen tranquilidad, estabilidad y proyectos.
Durante meses me he preguntado si sigo enamorado de S o si estoy enamorado de la versión de mi vida que imaginé junto a ella.
Porque una parte de mí siente que nunca dejó de quererla.
Pero otra parte se pregunta si lo que realmente me duele no es perderla a ella, sino perder todo lo que pensé que podríamos haber sido.
Después de analizarlo demasiado llegué a una conclusión extraña:
Si elimino el miedo, la ansiedad y la inseguridad, probablemente elegiría a E
Sin embargo, S sigue ocupando un espacio enorme en mi corazón.
Por eso les pregunto:
¿Alguna vez han pasado años sin superar realmente a alguien?
¿Es posible amar a una persona y al mismo tiempo estar aferrado a la nostalgia de una historia inconclusa?
¿Estoy viendo a S como realmente es hoy o sigo viendo a la niña que conocí cuando tenía 15 años?
Me gustaría escuchar opiniones de personas que hayan vivido algo parecido.