Absolvieron a una mujer condenada a 6 días de arresto en suspenso por acosar a su hija. La hija había explicado que cortó el vínculo porque sus padres no la escucharon cuando les contó que había sufrido abuso sexual por parte de su hermano
[La imputada fue a una inmobiliaria para preguntar por el nuevo domicilio y teléfono de su hija. Otro día tocó timbre en el departamento de los suegros de su hija para preguntar por su paradero]
la imputada alarmó y hostigó a su hija; “rodeando su privacidad en una modalidad de acoso”. [Por eso fue condenada en primera instancia por hostigamiento agravado por el vínculo, artículos 53 y 55 inc. 8 del Código Contravencional]
la decisión de dejar de tener contacto con sus padres [...] se debió a que tuvo una regresión durante el año 2020, sobre un supuesto abuso que sufrió cuando tenía cinco años por parte de su hermano que padece de una enfermedad mental. Que al plantear este tema a sus padres no la habrían escuchado, ni reconocido.
[...]
Intimida quien causa o infunde miedo, lo que puede ocurrir a través de palabras o actos, sin llegar a las vías de hecho. [...]
Y se entiende, por hostigar, el molestar a alguien o burlarse de él insistentemente, o el incitar con insistencia a alguien para que haga algo.
Sin embargo, ambas conductas, intimidación y hostigamiento, requieren un plus, es decir que, deben desplegarse de modo “amenazante” [...].
Ahora bien, las conductas detalladas supra, por la que se juzgó a la Sra. G; no pasan el análisis de la faz objetiva del tipo contravencional en cuestión, pues no surge del relato enunciado que la conducta reprochada haya importado un proceder de modo amenazante.
[Se resuelve absolverla]