Desahogo y buscando consejos en vida de pareja
Somos una pareja de diez años de relación. hombre (4x) mujer (3x), hijo (7). Migrantes, sin familia. Me siento atravesado por el pensamiento de que ya no le importo. Una vez nació el niño entendí que las prioridades cambiaron y que ya no se centraba en nosotros sino en nuestro hijo. Ella ha estado agotada de la crianza y yo sostengo casi la totalidad de los gastos de casa. Los primeros dos años lo entendí así, adicional a la pandemia que nos limitó muchísimo el esparcimiento, relajarnos, despejar la mente. Ingresé a mi hijo a los 3 años en el colegio para que ella estuviera un poco más libre, al menos mientras el niño está fuera.
El sexo se ha vuelto casi imposible de conseguir. Siempre está molesta, salvo para verse con sus amigas o hacer cualquier pendejada. Lunes a Jueves las obligaciones diarias la agotan y a las 8:30 pm ya está dormida. Los viernes y sábados son días de dormir todos juntos en plan familiar. Con suerte algún Domingo comparte la cama conmigo y las posibilidades de tener intimidad son muy bajas. Ya le he hablado al menos 3 veces al respecto y mencionó que sólo me importaba el sexo. Pues traté de darle un poco de vuelta al tema, llevarla a almorzar, de pasar tiempo a solas sin que necesariamente estemos intimando. Nuestros ingresos no dan para hacerlo con frecuencia. Estamos solos, sin redes de apoyo.
Nosotros no nos hemos casado. Migramos con apenas unos dólares pero hemos logrado salir adelante. Desde mi punto de vista, ya no es tan importante cuando hemos llegado a tener un vivienda propia (hipoteca) , lograr ciertos viajes nacionales e internacionales y comodidades. Trabajo como un burro para eso. A veces pienso que eso le come la cabeza pero a la vez sopeso la idea de como me podría casar con alguien que ni siquiera duerme conmigo. Estoy harto de esto. Me estoy llenando de resentimiento y se me mete en la cabeza la idea de que justamente me niega el sexo porque no estoy de cabeza en las tareas del hogar o del colegio como ella y que esto es una suerte de venganza o resentimiento hacia mí. De un mes siento que con suerte una semana es buena y otras tres malas. Me recuerda a mi Mamá cobrandose la vida con mi Papá. Estoy molesto con el mundo por esto.