

No nos olvidemos de la responsabilidad de Camilla Fabri y de quienes la llevaron hasta donde llegó
Una EXTRANJERA, Italiana, cuya única experiencia laboral y formativa es haber sido empleada de una tienda de ropa, aspirante a modelo (porque nunca lo concretó), y ser sugar baby de un mafioso sin escrúpulos, montó con su marido y benefactor una asociación para delinquir.
Pudiendo haber estado solo en las sombras viviendo a todo dar con la plata de los negocios turbios de su marido, tuvo el DESCARO de meterse en la estructura del Estado de un país que NO ES EL SUYO ocupando cargos públicos, como Viceministra y jefa de una de las “Misiones”, representó a Venezuela en el escenario internacional, y junto con su sugar daddy, crearon toda una red mafiosa de gerencia de la miseria y de la crisis inducida por el Estado en alimentos, medicamentos, vivienda, contrabando de materias primas, etc. Literalmente jugaron y lucraron con los padecimientos, la dignidad humana y las necesidades más básicas de la población.
Todo lo anterior, mientras se paseaba por el país como si fuese de la realeza y se burlaba crónicamente en la cara de sus millones de víctimas (Venezolanos)… Esta mujercita no solo es una delincuente, tiene un sadismo solo digno de quien puede compartir la mesa con el Chavismo. A esa parejita le deseo que reciban al menos la mitad de lo que le han hecho padecer a la ciudadanía Venezolana.