
Cuando estás ansioso o estresado, ¿Qué te gusta comer?
¿Por qué el estrés nos pide pizza? ¿y la tristeza nos quita el hambre? La ciencia detrás de nuestros antojos
Seguramente a muchos nos pasa: termina una jornada laboral muy estresada, apagas la compu con los niveles de ansiedad por las nubes y, casi en modo automático, terminamos en la cocina buscando una Coca-cola fría, una pizza o algo lleno de azúcar. No es falta de fuerza de voluntad, sino pura neurobiología.
Un artículo reciente de Xataka explica que nuestra relación con la comida va mucho más allá de la necesidad de calorías; es una de las herramientas más primitivas de regulación emocional. Sin embargo, el cuerpo reacciona de formas muy distintas según el tipo de malestar:
- Con el estrés crónico y el cansancio: El cuerpo libera cortisol de manera constante. Esto altera las señales de saciedad y activa el sistema de recompensa del cerebro. Buscamos carbohidratos simples y grasas porque liberan dopamina y facilitan la producción de serotonina (el neurotransmisor del bienestar).
- Con la tristeza profunda y el duelo: Ocurre exactamente lo contrario. El dolor por una pérdida significativa activa el sistema nervioso simpático, poniéndonos en un estado de alerta biológica. Como la digestión está controlada por el sistema parasimpático, este se inhibe o "apaga". El vaciado gástrico se ralentiza drásticamente, lo que genera esa sensación física de "nudo en el estómago" e incapacidad para tragar comida.
Me pareció un enfoque muy interesante sobre cómo el cuerpo gestiona nuestras crisis. Abro preguntas para conocer sus experiencias:
- ¿Cuál es su comida favorita cuando están estresados o ansiosos?
- Por el contrario, ¿son de los que pierden por completo el hambre y sienten ese "nudo en el estómago" cuando atraviesan una etapa de tristeza o duelo?