¿soy yo o ya nadie puede hablar de fútbol sin convertir cada partido en una tragedia histórica?
lo pregunto porque de verdad extraño cuando podías ver un partido normal y comentarlo como partido normal, sin que internet lo transformara en una especie de juicio final deportivo donde todo tiene que significar algo gigantesco. un equipo pierde un juego trabado y ya salen veinte personas diciendo que “se acabó el proyecto”, que “el técnico nunca entendió nada”, que “ese delantero es un fraude” y que “esto ya confirma el colapso total del club”, y honestamente a mí ya me cansa más leer la reacción que ver el partido. el otro día estaba viendo un juego de Liga MX con el celular a un lado, tenía 1win abierto de antes porque ni me acordé de cerrar la pestaña, y me cayó el veinte de que el problema no era ni siquiera el partido, sino la forma en que la gente habla de cualquier cosa como si estuviera analizando el destino del planeta. parece que ya no se puede decir “estuvo medio feo pero estuvo entretenido” porque siempre aparece alguien a explicar por qué en realidad acabas de presenciar la muerte del fútbol moderno o el nacimiento de una dinastía, dependiendo de quién metió el gol. y sí, entiendo que criticar forma parte de disfrutar el juego, obvio, pero siento que la conversación se volvió demasiado dramática, demasiado consciente de sí misma, como si todos quisieran soltar la opinión más definitiva posible para sonar más importantes que el resto. antes hablar de fútbol era más raro, más callejero, más desordenado y hasta más divertido porque uno podía burlarse de un cambio mal hecho, quejarse del árbitro, decir que el equipo jugó con el freno de mano y listo, seguir con su noche. ahora hasta el 0-0 más aburrido termina convertido en tesis sobre identidad, carácter, mentalidad, estructura y decadencia institucional. y no sé, quizá estoy exagerando o quizá me estoy poniendo viejo, pero siento que la experiencia de ver fútbol está cada vez más secuestrada por gente que quiere convertir cada jornada en contenido. ya no quieren contar lo que pasó, quieren demostrar que ellos entendieron “lo que significa”. y a mí me parece que ahí es donde el fútbol deja de ser fútbol y se vuelve puro teatro de opinión. extraño muchísimo cuando el partido podía ser solo un partido, sin que nadie intentara volverlo una lección eterna sobre todo lo que está mal con el mundo.