Alerta a quienes visiten la boquita
Cuenro esta anécdota con el fin de alertar a las personas y evitar que pasen por algo similar.
El fin de semana fui a la playa La Boquita y dejé mi vehículo en el parqueo. Al regresar, honestamenteno revise el carro, estaba distraido. Sin embargo, a pocos kilómetros la llanta se desprendió por completo —algo que no ocurre de manera normal. Al revisar, descubrimos que las tuercas no eran las originales y que los espárragos habían sido dañados intencionalmente. Recogimos las piezas y las tengo como evidencia.
Mientras esperábamos la grúa, pasaron al menos dos motorizados merodeando. Uno de ellos, en lugar de usar la vía libre, rodeó nuestro vehículo y nos observó fijamente. Las calles estaban solas y la situación fue demasiado sospechosa. Todo indica que intentaban provocar un accidente para luego aprovecharse.
Llame una grua y afortunadamente llego rápidamente antes de que oscurecira. Pero no se que hubiera pasado si no fuese así. Juro por Dios, que cambiaron las tuercas de los esparragos, barrieron todo, y cuando el vehículo colapso varios motorizados pasaron varias veces por el mismo punto. Tengan cuidado