TPS Venezuela – Actualización del caso ante SCOTUS (10 de agosto de 2026)
El gobierno presentó el 9 de julio su petición de certiorari ante la Corte Suprema. Lo que está pidiendo principalmente es un GVR (Grant, Vacate and Remand): que SCOTUS acepte la petición, anule la sentencia favorable del Noveno Circuito y devuelva el caso para que sea reconsiderado a la luz de la reciente decisión de Mullin v. Doe.
La sentencia del Noveno Circuito había determinado que la cancelación de la extensión de TPS fue ilegal y que la extensión de enero de 2025 permanecía vigente hasta el 2 de octubre de 2026.
La novedad de hoy, 10 de agosto: National TPS Alliance presentó un waiver of right to respond. Es decir, decidió no presentar la oposición al certiorari que estaba prevista para el 12 de agosto, salvo que SCOTUS específicamente les ordene responder.
Los demandantes explican que toman esta decisión porque reconocen que la sentencia posterior de SCOTUS en Mullin v. Doe cambió las premisas jurídicas sobre las que se basó la decisión del Noveno Circuito.
Esto NO significa que abandonaron todo el caso.
El litigio ante el juez Chen continúa y los demandantes están intentando seguir adelante con reclamos constitucionales, incluyendo Equal Protection / animus, además de otras nuevas teorías. De hecho, la propia petición del gobierno reconoce que la sentencia anterior de Chen no resolvió los reclamos de Equal Protection.
En resumen:
SCOTUS: ahora parece bastante posible un GVR → anular la sentencia del Noveno Circuito y devolverla para reconsideración bajo Mullin.
Corte de Distrito (juez Chen): continúa por separado la batalla sobre los reclamos constitucionales y el discovery.
El waiver tampoco significa que SCOTUS tenga que conceder el certiorari. La Corte todavía puede negarlo, hacer un GVR o pedirle formalmente una respuesta a National TPS Alliance antes de decidir.
Ahora las próximas entradas importantes en el docket de SCOTUS serían algo como “Response requested” o “Distributed for Conference”.
En pocas palabras: la batalla sobre los argumentos originales del APA parece haberse debilitado considerablemente después de Mullin, pero el caso de Venezuela no está terminado; gran parte de la pelea se está trasladando ahora hacia los reclamos constitucionales ante el juez Chen.