Quiero explicarme mejor
Perdón por escribir en español pero creo que si traduzco mis palabras al inglés se va a perder parte del sentido de lo que digo.
He publicado varios mensajes aquí y en otros lugares sobre Panamá y creo que mis palabras no han sabido expresar correctamente lo que busco al mudarme a Panamá.
Algunos creo que han interpretado que lo que busco es aprovecharme de las leyes de Panamá, enriquecerme a costa de los locales y hacer cosas que en mi país son ilegales y por consiguiente nocivas.
Nada más lejos de la realidad.
Respeto profundamente lo que están construyendo en Panamá, escucho los problemas y las peticiones que tienen los que viven allí y las entiendo y las respeto.
Por lo que he leído y algunos han expresado sobre lo que entienden que me encontraré cuando llegue allí, con respecto a lo que tengo en mi pais, lo puedo comparar con un abrazo. ¿Saben ese abrazo cálido y reconfortante de alguien que te respeta y entiende tus necesidades? Esa podría ser una buena metáfora de lo que significa un marco regulatorio que funciona y unas leyes justas que entiendo que es lo que piden para Panamá y yo respeto.
Bien, pues en España y Europa ese abrazo es tan fuerte que se ha convertido en algo cercano al estrangulamiento. La presión es tan fuerte y las reglas tan férreas que es asfixiante. La burocracia y los controles suponen que cada movimiento, por muy justo que sea, tarde años. Y que, incluso hacer el bien, sea algo plagado de obstáculos. Arreglar una gotera, por ejemplo, puede llevar fácilmente varios años (tienes que pedir permisos, rellenar papeleo, pedir citas con la administración, planificar el impacto de la obra, notificar a las autoridades que te tienen que dar el visto bueno y un error en un papel puede llevarte de vuelta a la casilla de salida) y lo digo con conocimiento de causa porque tengo una humedad en el salón por un desperfecto en la fachada desde hace más de un lustro.
Panamá camina hacia el progreso, pide que los servicios funcionen mejor, que la gente sea menos egoísta, que el ciudadano reciba un trato justo. España y Europa han dejado de caminar. No hay avance, no hay progreso. Las personas van con los oídos tapados, los ojos cerrados, amordazados y con los brazos cruzados. Aquí reina el sálvese quien pueda, tonto el último, que cada palo aguante su vela y si te he visto no me acuerdo. Y por parte del estado todo son sospechas, preguntas indiscretas, estructuras planificadas que, incluso cuando no funcionan, no se pueden cuestionar.
Yo quiero vivir en un lugar donde las cosas sean más sencillas, donde pueda vivir tranquilo y donde los problemas se afronten y se solucionen entre todos.
Si mis mensajes han sonado duros es solo porque estoy frustrado con los problemas de mi país, en el que las soluciones tardan tanto en llegar que por el camino van apareciendo nuevos problemas que se van solapando y atascando por esa parálisis de la que hablaba. Y las únicas soluciones que se ofrecen, es más papeleo, más regulaciones, más normas, más retrasos... El abrazo no para de estrecharse.
Cuando miro a Panamá veo lo que quiero tener también en mi país: tranquilidad y menos estrés.