
Vengo a ustedes por un consejo
Hace un tiempo, cuando iba en preparatoria (bachillerato), tuve una secuencia de sueños bastante extraños.
Era el comienzo de mi segundo año de prepa, en tercer semestre, cuando una noche al finalizar mis tareas y prepar todo para la escuela me dispuse a dormir. No tarde mucho en quedar dormida.
En mi sueño estaba en mi cuarto, todo estaba exactamente como lo deje antes de dormir: mi celular que reproducía musica (me cuesta conciliar el sueño y escuchar algo me ayuda con este problema), mi mochila estaba en una silla, mi uniforme perfectamente planchado y mi cuerpo estaba en una posición cómoda en la cual estaba antes de quedar dormida. Desperté, y aunque fue un sueño algo peculiar no me perturbó ni nada.
Los sueños continuaron, solo que un detalle era que la puerta de mi habitación estaba cada vez más abierta. La puerta se abrió.
El primer sueño que tuve con la puerta abierta no era extraño, no cambio mucho a los anteriores, fue en el siguiente sueño que vi algo detrás de ella. Un ente, una sombra negra, aunque no tenía cara yo sabía que me miraba.
(Desde este sueño empecé a llegar cansada a la escuela pues no me gustaba la hora de ir a dormir, porque soñaba con este escenario cada vez más).
Ese ente conforme pasaban mis sueños se acercaba a mi, no mucho, quizás 1 cm en cada sueño.
El último sueño de este estilo era el mismo escenario, mi cuarto como lo había dejado antes de dormir, la puerta abierta pero no se veía el ente. Hasta que sentí un peso a mi lado, unos brazos se extendieron y me abrazaron por el abdomen. No me podia mover, no podía gritar y cada vez era más fuerte el abrazo, lo único que podía ver era la pantalla de mi celular que aún estaba prendida.
Ya no he soñaba con eso, pero hace poco he escuchado como me tocan la puerta por las mañanas, le he preguntado a mi familia y ninguno de ellos es.