Mi experiencia con Prophero.
Me gustaría contar mi experiencia con Prophero.
Antes de nada, creo que soy una persona bastante paciente y razonable. Entiendo que en cualquier empresa pueden surgir problemas y que no todo sale perfecto a la primera.
Mi idea era invertir parte de mi patrimonio en inmobiliario sin tener que gestionar yo cada detalle. Sabía que las rentabilidades no iban a ser espectaculares, pero esperaba contar con un equipo profesional que llevara el proyecto de forma activa y me mantuviera informado.
La realidad, al menos en mi caso, ha sido muy distinta.
Captación
Todo empieza con una presentación online donde enseñan casos muy atractivos: pisos interesantes, buenas ubicaciones y rentabilidades del 6% o superiores.
Después te llama un comercial para que hagas el primer pago (1.500 €) y puedas empezar a recibir oportunidades. Antes de decidirme pedí ejemplos reales y las propiedades que me enseñaron tenían muy buena pinta, así que hice el pago en octubre de 2025.
A partir de ahí, mi experiencia empezó a empeorar.
Búsqueda de la vivienda
Me asignaron un Property Coach. El trato siempre fue amable, pero las viviendas que me iban llegando poco tenían que ver con las que había visto antes de contratar: peores zonas, menor rentabilidad y, en general, bastante menos interesantes.
Las pocas que parecían buenas desaparecían enseguida y constantemente me animaban a decidir rápido porque "las mejores vuelan".
Además, tuve la sensación de que todo estaba muy industrializado. La app, que se vende como uno de sus puntos fuertes, muchas veces mostraba datos desactualizados o directamente incorrectos. También era habitual recibir la información por distintos canales (WhatsApp, email y app), muchas veces sin fotos ni planos, teniendo que pedirlos varias veces.
En general daba la impresión de que la persona que llevaba mi caso tenía demasiados clientes y muy poco tiempo.
Hipoteca
También decidí utilizar el broker hipotecario de Prophero. Por mi perfil me habían hablado de tipos cercanos al 2%, pero tras más de un mes insistiendo, llamadas y correos, no consiguieron ninguna oferta interesante.
Al final terminé buscándome la financiación por mi cuenta y firmé con mi banco al 2,8%. Posteriormente supe que habían dejado de trabajar con ese broker, pero nadie me ofreció una alternativa ni hizo seguimiento del tema.
Firma y reforma
Finalmente compré una vivienda a finales de noviembre de 2025.
En esta fase me asignaron otro gestor distinto. De nuevo el trato fue correcto, pero eché en falta alguien con capacidad de decisión y que llevara realmente el proyecto, porque prácticamente todo dependía de otros departamentos o proveedores.
La firma en notaría fue bastante caótica. Faltaban documentos el día anterior, apareció un pago pendiente de la comunidad que nadie había detectado y la operación estuvo a punto de aplazarse. Al final la firma duró casi cuatro horas por falta de coordinación.
Después llegó la reforma. El presupuesto incluía muchas actuaciones que, en mi opinión, eran innecesarias para una vivienda prácticamente lista para alquilar.
Lo más llamativo fue que llegaron a presupuestar trabajos en un trastero que ni siquiera pertenecía a mi vivienda. Tuve que insistir durante semanas hasta que confirmaron que efectivamente no era mío. Si no hubiera estado pendiente, probablemente habría pagado una reforma que no me correspondía.
Además, hubo una partida que finalmente no se ejecutó y tardaron más de tres meses en devolverme el dinero. Cuando lo hicieron, devolvieron una cantidad incorrecta y ahora me toca corregirlo otra vez.
Comercialización
La comercialización empezó a finales de abril y, una vez más, me asignaron otra persona distinta. El piso pasó además a una empresa externa encargada del alquiler.
A día 1 de julio, más de dos meses después de publicar el anuncio, solo ha habido cuatro visitas y el precio ya se ha reducido dos veces respecto al que ellos mismos recomendaron inicialmente.
Ha habido un intento de alquiler que finalmente no salió adelante, pero nadie me ha llamado para analizar la situación, explicar si entra dentro de lo normal o plantear los siguientes pasos.
Comunicación
En varias ocasiones intenté escalar todo esto dentro de Prophero. Hablé con distintos responsables, escribí al correo general e incluso envié un correo detallado al responsable comercial.
Lo que más me ha decepcionado no son los errores en sí, sino la sensación de que nadie ha asumido realmente el caso ni ha intentado darle una solución global.
En resumen
- Prophero actúa principalmente como coordinador entre distintos proveedores externos. En cada fase cambia la persona de contacto y muchas gestiones dependen de terceros, lo que hace que todo avance con bastante lentitud.
- En mi caso el proceso ha sido poco personalizado y he tenido que hacer mucho más seguimiento del que esperaba, pendiente constantemente de decisiones, tiempos y errores. Precisamente buscaba delegar la gestión, pero he acabado dedicándole más tiempo del que habría invertido haciéndolo por mi cuenta.
- No dudo de que haya clientes a los que les haya salido bien. Simplemente, esa no ha sido mi experiencia. Después de seis meses desde la compra, la vivienda sigue sin estar alquilada y, personalmente, creo que el servicio no justifica los 7.500 € que cuesta.