https://www.youtube.com/watch?v=gtXTdGreuJg
Las políticas implementadas por el presidente argentino Javier Milei representan tanto una liquidación brutal de los logros de la clase trabajadora como un "pro-americanismo" radical que orienta la política exterior del país enteramente hacia el eje de Estados Unidos e Israel.
Sentimiento antiobrero y usurpación de derechos Milei ha dirigido ahora la "motosierra" que simbolizó su campaña electoral directamente contra los derechos conquistados a través de décadas de lucha obrera. El proceso llevado a cabo bajo el pretexto de la "reforma laboral" es, en realidad, la precarización sistemática del trabajo:
- Ataque a la indemnización y la seguridad laboral: La carga del pago de indemnizaciones se está trasladando de los empleadores a un fondo financiado con descuentos del propio salario de los trabajadores.
- Flexibilización de las condiciones laborales: Mientras se allana el camino para jornadas de 12 horas, se introducen prácticas cercanas a la esclavitud, como sustituir el pago de horas extra en efectivo por tiempo de descanso y permitir que los salarios se paguen con "beneficios en especie" (comida, vivienda, etc.) en lugar de la moneda nacional.
- Obstáculos a la organización y la huelga: En sectores críticos como la salud, la educación y el transporte, el derecho a huelga se restringe con un requisito de "servicios mínimos" del 75%, paralizando de hecho el poder sindical.
Pro-americanismo radical y liquidación de la soberanía La política exterior y la visión económica de Milei se basan en transferir gran parte de la soberanía nacional argentina a una estructura centrada en Washington. Los pilares de esta estrategia incluyen:
- Dolarización: El esfuerzo por abandonar la moneda nacional, el peso, y dolarizar completamente la economía significa entregar el control de la política monetaria a los poderes financieros de Estados Unidos.
- Alineamientos ideológicos: Su estrecha amistad con figuras como Donald Trump y Elon Musk refleja el deseo de Milei de alejar a Argentina de sus equilibrios tradicionales en América Latina y alinearla estrictamente con una línea centrada en el Atlántico.
- Espacio ilimitado para el capital: Bajo la retórica de la "libertad", la liquidación de los bienes públicos y la apertura de sectores estratégicos al capital internacional pretenden convertir al país en un mercado imperialista.
En resumen, mientras Milei obliga a la clase trabajadora a pagar la factura de la crisis bajo el pretexto de "achicar el Estado", libra una guerra de clases que orienta incondicionalmente el rumbo económico y político de Argentina hacia los centros de poder occidentales.
Lirica:
Sí, soy Milei, el del grito feroz, león de micrófono, perro del boss. Al rico le lustro hasta el ego y el plan, al pobre le vendo que ajuste es moral.
Con el laburante me hago el matón, pero al yanqui le digo “sí, señor”. Si el barrio se hunde, digo “es libertad”, mientras cuento dólares en la oscuridad.
Mi nombre es Milei, tatuátelo en la piel, soy bravo con hambre, sumiso con él. Pateo al de abajo, me arrodillo al rey, esa es mi casta, aunque la niegue en la ley.
Mi nombre es Milei, tatuátelo en la piel, soy bravo con hambre, sumiso con él. Pateo al de abajo, me arrodillo al rey, esa es mi casta, aunque la niegue en la ley.
Y cuando el pueblo me venga a cobrar, no habrá motosierra que me pueda salvar. Porque el rugido era puro papel… y el hambre no le teme a un león de cartel.