Dinopoemas
Nada de lo que soy me pertenece.
Fui hecho de préstamos:
primero de mi madre, luego del mundo.
Hoy no reclamo, hoy devuelvo.
Un día entregaré cada molécula,
como se cumple un contrato silencioso
que no firmé
y aun así honro.
No siento miedo.
Siento paz ante lo inconmensurable,
aunque mi conciencia pequeña intente entenderlo.
Vine a vivir este breve paréntesis llamado vida.
Y sí, lamento perderme lo que sigue,
porque estuvo bien estar aquí.