

Mesera del Iggy’s
Hola que tal, es mi primer relato y quiero contarles cómo me cogi a una mesera del club Iggy’s, pasó hace 5 años cuando yo tenía 20 años, en esa ocasión un tío de Texas junto con 2 de sus amigos vinieron de vacaciones a Rosarito, como todo buen anfitrión los lleve a varios lugares turísticos de Rosarito debo admitir que en Rosarito ahí pocos lugares, pero ya en la tarde decidimos ir a tomar unas cervezas, a un lugar cerca de la playa, al llegar una mesera comienza a convencernos de que consumiéramos donde ella atendía a lo cual aceptamos de inmediato,(la mesera tenía unos ojos verdes, piel morena clara, unas tetas de buen tamaño, unas grandes caderas y tenia apenas 18 años). Ya sentamos en la palapa, comenzamos a pedir cervezas, durante todo el tiempo que estuvimos en ese lugar, la mesera no dejaba de hacerme plática junto con mi tío y sus amigo, a mi tío le gustó la mesera, entonces hablo con el gerente para poder llevarla a un rancho que tenemos en valle de Guadalupe, a lo cual la mesera y el gerente aceptaron, en el rancho tomamos y escuchamos un grupo norteño en vivo, mi tío no se le despegó ni un ratito a la mesera, cuando dieron las 12:00 de la madrugada, decidí tomar camino hacia mi casa, ya que se estaba poniendo aburrido el ambiente, cuando subo a mi camioneta la mesera se sube para tomar sus pertenencias que dejó ahí
Yo: que tal te pareció el rancho y la fiesta?
Mesera: me gustó mucho el rancho, y la fiesta estuvo bien, solo que ya se apagó mucho.
Yo: veo que te la estás pasando bien con mi tío.
Mesera: si, es divertido y me trata bien, pero….. mm bueno mejor.
Yo: que pasa?, te hizo algo?
Mesera: no para nada, solo que si decidí venir con ustedes fue por ti, la verdad desde que te hiciste llegar, me gustaste y pues pensé que aquí en el rancho estaríamos juntos.
Yo: porque no me lo dijiste antes? A mí también me llamaste la atención.
Comenzamos a platicar en una banca alejada de la fiesta, después de 20 min entramos a la casa para ir al baño, entró ella mientras yo la esperaba en la sala, cuando regresó se sentó arriba de mí y mirándome de frente me dijo:
Mesera: no me quedaré con las ganas de besarte.
A lo cual nos comenzamos a besar, como se sentó arriba de mi se comenzó a mover, frotarse con mi verga, que estaba comenzado a crecer, le quite su blusa, traía un brasier de encaje rojo con negro, le metí las manos en las tetas, se sentían muy ricas, tenia un buen tamaño y estaban bastante firmes, procedí a quitarle el brasier, eran hermosas, comencé a chuparlas, ella seguía frotándose con mi verga, se levantó y se quitó el pantalón, para mi sorpresa traía una tanga roja con perlas, ella me bajó el pantalón con el boxer, y comenzó a lamerme la punta de la verga, para luego metérsela a la boca y darme una de las mejores mamadas de mi vida.
Sentía adrenalina pura, pues las demás personas de la fiesta podían entrar en cualquier momento, ya toda lubricada mi verga por su saliva, la tomé de las caderas y la puse de perrito en el sillón, le hice a un lado la tanga y se la metí toda de un golpe, ella soltó un gemido muy rico, a lo cual comencé a darle más duro, y pegarle unas nalgadas, ella me decía que le diera duro como la puta que era, después la puse en la posición del misionero, y comencé a darle duro, mientras seguía manoseando esas enormes tetas, dándole mordiscos en los pezones, y en ocasiones dándole cachetadas, mientras ella gemía mi nombre, cuando comienzo a sentir como se retuerce por su primer orgasmo, procedo a cambiar de posición, se pone en cowgirl inversa, ver esas caderas y nagas montando hacen que casi me venga, la cambio de posición en cowgirl normal, para poder ver como rebotan esas tremendas tetas, y después unos minutos siento que ella tiene su segundo orgasmo, a lo cual me excito tanto que termino adentro de ella, agotado, la dejo recostada en el sillón y salgo de la casa, para seguir tomando, al día siguiente lo hicimos otra vez rumbo a su casa pero ya será historia para otro día.