Empieza a ser feliz
Qué dulces palabras del poeta! ¡Empieza!
Y no se refiere únicamente a empezar a leer los libros de filosofía sin parar y memorizar lo que se ha dicho o hecho, sino a entrar en acción, a poner manos a la obra en la búsqueda de una vida feliz, porque desde mi perspectiva, la cual se alinea a las enseñanzas de Epicuro, la felicidad es el objetivo más noble de la filosofía, enriquecer al individuo y a todo lo que le rodea.
Claro que existen muchas otras formas de ver la vida y el estudio de la filosofía. Y de ninguna manera quiero imponer mi forma de pensar, sino inspirarte a encontrar tu propia esencia, tu propia perspectiva y así, también compartirla para enriquecer la vida en general. Porque como ya se ha dicho antes, nadie es igual, todos somos únicos y tan diferentes los unos a los otros. Por más complicado que parezca de comprender, somos todo y nada a la vez. Todo depende del ojo con el que se ve y la comprensión de la realidad, la cual, gracias al estudio de la filosofía, se puede ampliar y ver cada vez nuevos horizontes.
No creo que la filosofía o los filósofos tenga que vivir una vida pobre o llena de soledad, al contrario, la filosofía debería liberarte para ser quien realmente eres, como dice Séneca, "la filosofía exige una vida sencilla, pero sin hacer penitencia, y el modo de vida sencillo no tiene por qué ser tosco". Es necesario practicar estar de mente abierta de forma radical siempre, porque el conocimiento es infinito y la vida muy corta, la idea de saberlo todo es hermosa, pero imposible, así que lo que nos queda en nuestro paso por este mundo es aprender el arte de vivir bien, disfrutar de las cosas con prudencia y como dice el proverbio, amar sin medida.