
Cuando compra el narco, compra a lo grande.
Entre 1997 y 1999, el Cártel de Juárez concretó la compra de los campos Minitas, Totoras y Hornitos, en la provincia de San Juan, valiéndose de una red de sociedades y testaferros para blanquear más de 21 millones de dólares procedentes del tráfico de cocaína en Estados Unidos. Este entramado culminó con una condena del Tribunal Oral en lo Criminal Federal N.º 6 de la Capital Federal y con el decomiso de los inmuebles, los cuales abarcaban una extensión cercana a las 110 mil hectáreas.
[...] Los terrenos involucrados revisten una importancia estratégica crucial: coinciden casi en su totalidad con la subcuenca del río Calingasta —alimentador clave del río San Juan— y albergan valiosas reservas de glaciares en las inmediaciones de la frontera con Chile.
El caso sanjuanino evidencia los peligros de desproteger las áreas limítrofes. Los analistas advierten que la falta de restricciones eficaces no sólo compromete la soberanía sobre fuentes vitales de agua y glaciares, sino que deja el terreno expedito para el desembarco del crimen organizado y la pérdida del control territorial en zonas clave del país.