Blood Strike es una decepción. Pensé que sería mejor, pero terminó siendo mucho peor que Call of Duty.
Llevo un tiempo jugando Blood Strike porque realmente pensé que tenía el potencial para convertirse en el mejor shooter para móviles. Sin embargo, con el paso de las actualizaciones, siento que el juego ha ido empeorando en lugar de mejorar.
Estas son las principales razones por las que considero que Blood Strike es una decepción:
- La optimización es pésima. Después de muchas actualizaciones el rendimiento empeoró. Hay bajones de FPS, tirones, sobrecalentamiento del teléfono, mayor consumo de batería y, en algunos dispositivos, el juego va peor que hace meses. Lo más curioso es que COD Mobile funciona mucho más fluido en el mismo celular.
- El matchmaking está muy mal hecho. Es común que jugadores nuevos se enfrenten contra jugadores de rangos muy altos, mientras que los equipos quedan completamente desbalanceados. Muchas partidas parecen estar decididas desde que inicia el emparejamiento.
- Los tramposos siguen siendo un problema. Aimbot, Wallhack, Scripts, jugadores usando emuladores con ventajas e incluso personas jugando con mouse y teclado contra usuarios de móvil. Aunque hacen baneos de vez en cuando, el problema sigue apareciendo una y otra vez.
- El balance de las armas deja mucho que desear. En casi todas las temporadas hay armas exageradamente fuertes que terminan dominando el meta, haciendo que siempre se juegue con las mismas configuraciones.
- Demasiados bots. Muchas partidas normales parecen estar llenas de inteligencia artificial en lugar de jugadores reales. Ganar deja de sentirse satisfactorio cuando la mayoría de enemigos ni siquiera son personas.
Después de jugar ambos juegos, sinceramente creo que Call of Duty: Mobile sigue estando muy por encima. Tiene una mejor optimización, servidores más estables, un matchmaking más sólido, mejor sistema antitrampas y, en general, ofrece una experiencia mucho más pulida.