Milei pone a la venta la ciudadanía argentina por decreto.
Hasta el rey Carlos de Inglaterra, los ocupantes de Malvinas o magnates tecnológicos podrían comprar el pasaporte argentino y exportar recursos naturales argentinos a sus países de origen.
El rechazo no tardó en llegar. Agustín Rossi presentó un proyecto de ley junto a la diputada Kelly Olmos para derogar el decreto de necesidad y urgencia de Milei y dejar por escrito que la ciudadanía argentina no se vende.
“La ciudadanía argentina no está en venta y le corresponde al Congreso decirlo con fuerza de ley”, sostiene Rossi en los fundamentos. Y agrega: “Ser argentino es pertenecer a una comunidad social, cultural y política, no adquirir un producto. La ciudadanía es un vínculo, no un servicio”.
En diálogo con u/C5N, Rossi dijo que el plan responde a multimillonarios tecnológicos estadounidenses y recordó que el Gobierno ya había eliminado restricciones para que extranjeros compren tierras argentinas.
El Ejecutivo defiende la medida. Luis Caputo, la anunció en París sumando a la promoción que el pasaporte argentino permite entrar sin visa a más de 140 países. También afirmó que Italia y Portugal ya aplicaron programas similares con éxito, algo que no es verdad. Esos países no venden ciudadanía.
El argumento central de la oposición es constitucional. La Carta Magna reserva al Congreso la facultad de dictar leyes sobre nacionalidad y ciudadanía. Un DNU no puede regular esa materia.
El proyecto también advierte sobre el riesgo internacional. Varios países comprobaron que vender pasaportes facilita el lavado de activos y la evasión. Eso puede deteriorar la reputación del pasaporte argentino y exponer a los ciudadanos a controles más duros en el exterior.