No conocemos a Jaekyung, el chico de las máscaras. (Versión en español, está un poco largo pero es que no pude parar de escribir, me llevé del gusto, espero que lo disfruten 😅😅😅)
No lo habríamos creído si hace unas semanas nos hubieran dicho que Jaekyung lloraría, que se desplomaría delante de los muchachos del gym o que, dadas las circunstancias, diría algo como “No me voy a mover de aquí hasta que Kim Dan despierte.” y que solo accediera a dejar que le ayudaran a pararse para ir al combate, después de escuchar al coach Josep decir que el doctor querría que él fuera a pelear. Todo aquello, abandonando totalmente el cuidado de su físico, todo, su entrenamiento, su higiene, su alimentación, ¡su jinx completo!, cabizbajo como lo dijo, sin importarle quien le viera ni quien le escuchara. Pero, aunque es increíble, eso sucedió, todos lo vimos, es canon, por eso lo aceptamos como una realidad.
el Jaekyung que conocimos todos estos años no es ese, pero es que no conocemos a Jaekyung.
Hasta ahora, los únicos momentos de su vida en que Jaekyung fue él mismo, fueron sus peores momentos, Jaekyung fue un huérfano con padres vivos. Ahí en lo que llamaba casa, siendo un niño pequeño, lamentablemente debía esperar lo inevitable cada vez que su padre biológico volvía a esa casa. En esos momentos no servía de nada reaccionar de otra manera, montar una actuación, porque incluso, de haberlo hecho, solo habría provocado el efecto contrario a lo que Jaekyung buscaba lograr con lo que hacía, que era no recibir esos golpes. El simplemente se quedaba ahí, inmóvil y callado hasta que todo pasara, para entonces poder llorar en silencio hasta quedarse dormido.
El día que Jaekyung fue descubierto por el director Hwang robando leche, se asustó mucho, otro adulto grande y fuerte le agarró, quizás Jaekyung pensó que este también le iba a pegar, pero rápidamente hizo lo que estaba acostumbrado a hacer fuera de la puerta de su casa, se puso una máscara, en este caso, la máscara de niño sin miedo, rudo, que reclama, que está dispuesto a pelear. Y por favor no me malentiendan, Jaekyung tenía valor, hay que tenerlo para sobrevivir en las circunstancias de vida en que él estaba y sin ningún apoyo, pero cada vez que ejercitaba ese valor, Jaekyun debía decidirlo, lo vimos en ese primer encuentro con el director, en el momento en que su carita pasa del miedo a la actitud defensiva y agresiva.
Jaekyung aprendió a ponerse máscaras muy temprano para sobrevivir, nadie estaba con él, él no le importaba a nadie. Aquella madrugada en que decidió comprarle el guardarropa a Dan, en un momento Jaekyung recordó que la ropa que él mismo usaba cuando era un niño, la recogía él mismo en las calles, quizás de la basura. Nadie nunca le dio nada, lo podemos saber por la reacción que tuvo cuando la madre del director le tocó la cabeza, esa primera vez que le dio comida, por esos ojos abiertos, sorprendidos de haber recibido algo bueno de una persona extraña por primera vez.
Y aun así Jaekyung sobrevivió seis años, antes de ese primer encuentro con el director Hwang, con sus máscaras.
Existe gente que se siente complacida con algo que están experimentando, pero que reaccionan como que ése algo no les da ninguna satisfacción y que incluso les desagrada, que no es bueno, y enfatizan el hecho de que, según ellos, eso sucede porque la persona que estaba a cargo no hace bien su trabajo. Se la pasan supuestamente de mal humor, se quejan, insultan, no suelen dar las gracias, muchos, como es el caso de Jaekyung, ni siquiera saludan, es una actitud destructiva, tanto para quien la tiene como para quienes están a su alrededor.
En muchos casos, la gente que se comporta de esa manera lo que hace es asumir una actitud de insatisfacción para mantener una fachada dura porque tienen miedo de que alguien vea debilidad en ellos, yo siempre pensé que esto es lo que sucede con Jaekyung. Y lo confirmé cuando después de visitar a la abuela, en la escena de la playa, él le dijo a Dan que no quiere que nadie sepa de su pasado para no ser percibido como una persona débil.
Las máscaras pueden proteger, incluso por mucho tiempo, pero el problema es que cuando las personas no expresan su verdadero ser porque como en el caso de Jaekyung, deben mantenerlas incluso desde muy pequeños, no logran reconocerse a sí mismos, no saben cómo son en realidad, Jaekyung llegó a no saber quién es en realidad, metido en ese personaje del exitoso luchador que es rudo, hasta en el trato personal, al extremo en el que al ser confrontado sobre el motivo por el cual le busca o si quiere algo más que sexo de él, por la persona que ha llegado a amar más que a nadie en el mundo, no sabe qué decir porque no sabe, no conoce eso que está sintiendo, no conoce el amor, nunca nadie se lo ha dado de esa forma y el nunca lo ha sentido por alguien más.
Jaekyung pudo haber sido honesto consigo mismo y con Dan acerca de la parte sexual desde el principio y permitirle a Dan ser, incluso enseñarle a conocerse a sí mismo en el plano sexual, pero por mantener esa máscara de macho rudo que no piensa en nadie más que en sí mismo, hasta ahora se perdió de disfrutar de un Dan que le hizo sangrar la nariz de placer y se perdió él mismo la oportunidad de disfrutar algo que aunque haya sido solo sexual, habría sido exponencialmente mejor, ellos pudieron haber vivido una experiencia exclusivamente sexual más intensa, no tan restringida. Pero ese tema es para otro ensayo.
Aparte de eso, actualmente a la altura del capítulo cien, ya Jaekyung ha comenzado a darse cuenta de que si se quita la máscara y no obliga a quien está con él a usar una, incluso el sexo es mejor. Jaekyung ha llegado a querer a Dan de una manera profunda y el sexo con él se ha vuelto una necesidad que le hace vivir algo muy especial, más allá sexo por diversión cada vez que están juntos. Y el sexo solo por diversión, siempre entre adultos y responsablemente es excelente, pero si hay una conexión emocional en ciertas circunstancias puede ser mejor. Antes de este cambio, por ejemplo, la noche de los lentes, después de que hizo que Dan experimentara un placer que no conocía solo con tocarle el pecho, cuando vio que Dan, aunque avergonzado, tenía cara de estar disfrutando, le dijo a Dan que se refrenara. O sea, sí, te estoy haciendo esto, pero no lo disfrutes demasiado. No quería ver la cara de placer de Dan por lo mismo, miedo a que Dan se creyera que entre ellos había alguna conexión, porque no quería ver a nadie disfrutando nada delante de él porque entendía que los demás lo percibirían como alguien débil y quizás aprovecharían eso para traspasar alguno de los límites que él había impuesto en su dictadura emocional.
Todavía Jaekyung no levanta esa dictadura con todos, ni siquiera con el mismo Dan quien sí cree que ha visto la verdadera cara de Jaekyung como cuando el otro día le dijo que si tanto quería irse, se fuera del penthouse ya, que ahí estaba la puerta, no, ese tampoco es Jaekyung, vimos lo arrepentido que estaba de haberle dicho eso a Dan y lo muy nervioso que le puso eso cuando después de haber comprado anillos, rosas y pastel, entonces estaba petrificado en su auto pensando en cómo reaccionaría Dan cuando él le presentara esos regalos, después de haberle hablado tan mal.
Junmin le rompió una máscara a puros martillazos a Jaekyung, la de persona que nunca ha tenido problemas económicos y la reacción de Jaekyung fue instantánea, pura, agresiva porque ya a estas alturas, de tanto usarla, la máscara de la agresividad está muy pegada a Jaekyung, no sé cómo hará la autora para presentarnos ese hombre que tratará a Dan con la delicadeza, cariño y respeto que Dan se merece en privado y en público, delante de otras perosonas, conocidos o no conocidos porque no sería cambio si solo le trata bien a puertas cerradas y para hacerlo en todo momento, Jaekyung deberá dejarse ver sin máscaras, como ese Jaekyung que está cuidando a Dan como el tesoro que es.
No conocemos a Jaekyung pero no se sientan mal por eso, él tampoco se conoce a sí mismo.