¿Regularizarían una ampliación aunque eso pudiera subir las contribuciones?
Imaginen una ampliación que lleva años construida: una logia cerrada, un quincho, una pieza adicional o un segundo piso. La familia la usa todos los días, nunca ha tenido problemas, pero no aparece en los planos municipales.
La Ley del Mono ha permitido ordenar muchos de estos casos, pero regularizar también tiene un lado menos atractivo: cuesta dinero y podría aumentar el avalúo fiscal y las contribuciones.
Por otro lado, dejar todo como está tampoco elimina el problema. La diferencia puede aparecer al asegurar la propiedad contra sismo o incendio, pedir un crédito, enfrentar una fiscalización o intentar venderla.
Personalmente, preferiría saber cuál es la situación real e intentar regularizar con tiempo, antes de que alguna circunstancia me obligue a hacerlo apurado.
Pero quiero conocer la opinión de ustedes: teniendo claras ambas caras, ¿regularizarían, sí o no?