El ser
“¿Cómo puede el ser humano alcanzar tal crueldad con los demás? Su espíritu está sujeto a ideales donde no hay remordimiento, como quien mata una cucaracha sin ningún dolor.
Tengo miedo de cosas simples, como coger la pluma y decir lo que siento. Mis pensamientos están en una ruleta, dando vueltas en mi cabeza, y no sé qué hacer. El miedo proviene de simplemente coger la pluma y plasmar mis pensamientos… el miedo de abandonar mi fe, de que mis pensamientos contradigan lo que soy en realidad: una persona cristiana. El miedo de dejar mis valores por coger una simple pluma con tinta.”