
u/Dr_Borgia

[DATOS BORRADOS]
No sé si alguien va a creer esto.
Tampoco importa demasiado.
Solo necesito dejarlo escrito antes de que empiece otra vez.
Todo comenzó hace nueve meses.
Vivía solo. Un apartamento pequeño. Tercer piso. Siempre fui una persona bastante tranquila. Trabajaba desde casa, así que pasaba casi todo el día encerrado.
La primera cosa rara fue una fotografía.
Estaba descargando unas imágenes del celular cuando apareció una que yo jamás había tomado.
Era el pasillo de mi apartamento.
La foto estaba desenfocada... como si quien la hubiera hecho estuviera respirando muy fuerte.
Al fondo...
Había alguien.
No una persona.
Una figura muy alta, inmóvil, pegada a la pared.
Pensé que era un error de la cámara.
La borré.
Dos días después apareció otra.
Esta vez era mi cocina.
Yo estaba sentado de espaldas.
La fotografía parecía tomada desde la puerta.
No había nadie más en la casa.
Lo sé porque vivo solo.
O... vivía.
Comencé a revisar todas las noches las cerraduras.
Compré cámaras de seguridad.
Las instalé apuntando a todas las habitaciones.
La primera noche grabaron ocho horas normales.
La segunda...
A las 3:14 de la madrugada todas dejaron de transmitir exactamente durante treinta y siete segundos.
Cuando volvió la imagen...
Las puertas del apartamento estaban abiertas.
Todas.
Pero yo seguía dormido.
No recordaba haberme levantado.
Pensé que alguien estaba entrando.
Llamé a la policía.
Revisaron cada rincón.
Nada.
Ni una huella.
Ni una ventana forzada.
Me recomendaron cambiar las cerraduras.
Lo hice.
No sirvió.
Porque aquello nunca entró.
Siempre había estado.
Empecé a notarlo en los reflejos.
Nunca directamente.
Solo detrás de mí.
En el espejo del baño.
En la pantalla apagada del televisor.
En la ventana durante la noche.
Si giraba la cabeza...
No había nada.
Pero el reflejo tardaba una fracción de segundo en desaparecer.
Como si necesitara tiempo para fingir que nunca estuvo ahí.
Dormía cada vez menos.
Una madrugada escuché pasos en el pasillo.
Muy lentos.
No caminaban.
Arrastraban los pies.
Los seguí con una linterna.
No encontré a nadie.
Solo mis propias pisadas...
Y otras.
Mucho más largas.
Demasiado largas para pertenecer a un ser humano.
Terminaban justo frente a la puerta de mi dormitorio.
Y ahí desaparecían.
Sin regreso.
Esa fue la noche en que decidí mudarme.
Empaqué todo.
Las cajas.
La ropa.
La computadora.
Cuando estaba sacando la última maleta...
Vi algo escrito con el dedo sobre el polvo del espejo de la entrada.
Nunca había polvo allí.
Decía:
"No te estoy siguiendo."
Sentí un alivio absurdo.
Pensé...
"Entonces todo terminó."
Me equivoqué.
La frase continuaba debajo.
"Tú eres quien sigue regresando a mí."
Abandoné el apartamento esa misma tarde.
Nunca volví.
Han pasado meses.
Ahora vivo en otra ciudad.
Otro edificio.
Otro trabajo.
Otra vida.
Pero cada cierto tiempo encuentro fotografías nuevas en mi teléfono.
Nunca muestran mi casa.
Siempre muestran la habitación donde estoy durmiendo.
Las imágenes están tomadas desde un rincón oscuro.
Cada fotografía está un poco más cerca de mi cama que la anterior.
Y anoche...
Por primera vez...
No aparecía solo yo.
Había otra silueta.
Acostada a mi lado.
Dormía exactamente en mi misma posición.
Con mi misma cara.
Mientras algo...
Detrás de la cámara...
Nos observaba