
Y que pasa con compradores afectados?
Hace algunos años estuve a nada de meterme en uno de los departamentos de Proyectos 9, pero al final no lo hice. A raíz de eso me puse a investigar qué pasa realmente en este tipo de casos y, por lo que leí y también me comentó un abogado platicando del tema, los compradores suelen ser quienes llevan las de perder.
En este tipo de problemas inmobiliarios, normalmente quienes tienen mayor prioridad son bancos, proveedores, acreedores y demás. Los compradores muchas veces quedan hasta el final de la lista.
Incluso, si otra empresa llegara a quedarse con alguno de los proyectos, al parecer no necesariamente están obligados a respetar las condiciones originales bajo las que se compraron los departamentos. En un escenario optimista, podría terminar en un reembolso parcial de lo invertido, y eso después de años.
También hubo casos como Sikara, que mucha gente en Monterrey llegó a mencionar por los retrasos y problemas que tuvo el desarrollo. Según comentarios de compradores y personas que siguieron el proyecto, hubo atrasos importantes, problemas financieros y eventualmente cambios en la operación y administración del desarrollo. El proyecto sí continuó, pero ya no bajo exactamente las mismas condiciones que originalmente se habían promocionado.
Muchos comentaban que varias cosas prometidas inicialmente cambiaron con el tiempo: fechas de entrega, amenidades, condiciones y parte de la visión original del proyecto. O sea, no necesariamente terminó en un fraude total ni desapareció el desarrollo, pero sí dejó claro que incluso cuando un proyecto “sobrevive”, eso no significa que todo vaya a cumplirse tal como se vendió al principio. Y mientras tanto, los compradores son quienes pasan años entre incertidumbre, retrasos y cambios que ya no estaban contemplados cuando firmaron.