
Minué negro: El tapado del campeonato del Alfajor que le pasa el trapo a los "premium"
Les vengo a dejar una reseña de una joya que descubrí de pura casualidad. Lo compró mi novio en el campeonato del alfajor.
Sinceramente, si era por mí, ni lo miraba. Al lado de los otros stands, este no llamaba la atención para nada: el packaging es súper simple y el tamaño parece chico en comparación con los monstruos de tres pisos que se ven ahora. Es un alfajor sencillo, de un solo piso de relleno y visualmente no destaca.
El gran engaño: No tiene una capa gigante y exagerada de dulce de leche, pero no la necesita. El equilibrio es perfecto.
Sabor: Es ampliamente superior a la mayoría de los alfajores artesanales pretenciosos que probé en la feria.
El parecido: Para que se den una idea, me hizo acordar muchísimo a una imitación del Cachafaz, pero con su propia personalidad.
La cobertura: El chocolate amargo de la cobertura es excelente. No es ese baño de repostería grasoso que te queda pegado al paladar; tiene el amargor justo que corta el dulzor de adentro.
Mi conclusión: 9/10. Si lo cruzan en alguna feria o kiosco, denle una chance a ciegas porque vale totalmente la pena