Baja Autoestima o Amor propio
Hola a todos. Me gustaría compartir esta situación para conocer sus perspectivas; estoy abierto a recibir críticas constructivas y consejos.
Estuve en una relación de 5 años. Al cuarto año decidimos convivir, en parte porque ella quería mudarse sola y, por cuestiones económicas, lo mejor fue hacerlo juntos. Todo cambió en los últimos 6 meses, cuando adoptamos un gatito. Ella empezó a mostrar una conducta extremadamente "humanizada" hacia él: cualquier detalle mínimo era motivo de alarma. Por ejemplo, si el gato tosía, cancelaba nuestras salidas para quedarse observándolo. Incluso llegamos a pasar noches sin dormir para "entretener" al gato cuando estaba en celo y que no se estresara.
Llegó un punto en que, agotado por la situación, le dije que debería ir al psicólogo porque no entendía sus reacciones. Admito que fue un error decírselo así, pero me sentía sobrepasado. Yo también tengo un gato, soy paciente y lo cuido, pero no al nivel de rotar por veterinarios constantemente sin una urgencia real.
Ella lo tomó muy mal y eso fue el quiebre. Me puse frío, me callé muchas cosas para no pelear, pero cuando discutíamos, ella me acusaba de "violento" por gestos mínimos (como señalar con el dedo) o por decirle que no podía tratarla como a una reina si no había reciprocidad. Aclaro que jamás hubo violencia verbal ni física, pero ante ese ambiente, decidí irme.
Fui a terapia para sanar y entender si yo había actuado mal. Dos meses después, la busqué para una reconciliación, pero justo el gato enfermó de cistitis nerviosa (por estrés) y cálculos (debido a un exceso de calcio que un veterinario anterior nos recomendó). Me sentí culpable por haber avalado tantos cambios de veterinarios que estresaron al animal, así que me quedé a su lado hasta que el gato estuvo fuera de peligro.
Cuando quise hablar seriamente de nosotros, su respuesta me desconcertó: dijo que no era buena idea vernos porque "el gato me extrañaba" y que se lo había consultado a una IA para decidir. Poco después, me envió un mensaje que decía: 'Usted está siendo contactado... si no estuvo con nadie más conteste SI, caso contrario su lugar quedará vacante'. Sentí que era un "casteo" infantil que no respetaba nuestros 5 años de historia.
Hoy, aunque la sigo amando, ella dice que ya pasó nuestro tiempo y no quiere hablar más. Estoy tratando de aceptar el cierre y amarla desde la distancia, pero me cuesta procesar cómo llegamos a este punto donde una mascota y una IA parecen tener más peso que la relación misma.
¿Qué piensan? ¿Fui demasiado rígido o hay algo que no estoy viendo?