Ser el fuerte también cansa
Últimamente me he dado cuenta de que ser muy fuerte cansa mucho, cansa ser siempre el que va con una sonrisa en la cara feliz, intenta arreglar las cosas, calma problemas. Nunca me han gustado las peleas, siempre que había problemas yo intento solucionarlos, aunque sea desde el silencio. He intentado caerle bien a TODO EL MUNDO, dar lo mejor de mí, ayudar a la gente aunque muchas veces yo tampoco estuviera bien.
Pero últimamente siento que todo se ha roto.
Gran parte del grupo se ha roto por peleas, por personas falsas, por problemas que poco a poco fueron destruyendo todo y aunque no hice nada malo personalmente, termina siendo una de las personas más afectadas.
Lo habéis logrado.
Finalmente habéis roto a alguien que solamente estaba feliz siempre, alguien que sonreía a la gente incluso cuando tenía ganas de llorar, habéis destrozado a alguien que solamente intentaba ayudar a la gente, alguien que amó con su corazón sin esperar nada a cambio y sin querer hacerle daño a nadie.
Y lo peor es que nadie vio lo que llevaba encima, nadie ha visto todas esas noches llorando en mi cama sobrepensando en todo lo que hice y que podría mejorar, pensando por qué las personas cambian tanto o por qué intentar ser el bueno nunca parece suficiente.
Hay un vacío dentro de mí que no sé explicar, siento que poco a poco el peso de intentar que todo estuviera bien terminó conmigo y ahora que el grupo está roto, todas esas personas que confiaban en mí, que confiaban en que yo soportaría… ahora están decepcionadas de mí, ahora siento como incluso estando rodeado de gente, sigo estando solo.
A veces siento que si desapareciera nadie lo notaría realmente, 2 o 3 personas y las demás se tragarían la primera mentira que les suelten, esto duele más de lo que puedo explicar.
Porque yo sí intenté estar para todos, yo sí intenté salvar amistades mientras me destruía a mí mismo en silencio, y aun así terminé sintiéndome vacío, pero lo que más duele no es haber perdido a personas, lo que más duele es sentir que me perdí a mí mismo.
Siento las faltas de ortografía, escribía esto mientras lloraba y no veía bien el teclado.