La Cuarta Transformación de Morena NO es un programa socialista. Ni de lejos.
Es, en realidad, el estadio más refinado y efectivo del neoliberalismo mexicano. En lugar de reconstruir servicios públicos fuertes y colectivos, el gobierno los ha dejado deteriorar hasta volverlos prácticamente inútiles. Al mismo tiempo, multiplicó las transferencias directas de dinero a individuos y hogares.
El mensaje es puro neoliberalismo: “aquí tienes tu cheque, ahora tú eres responsable de tu vida”.
Ejemplo clarísimo: la vivienda. Se abandonaron los subsidios y programas colectivos para pasar a créditos individuales. Cada persona debe “gestionar y mejorar” su propia casa como agente económico. Responsabilidad individual total.
La oposición sigue gritando “¡socialismo!” sin entender que está criticando la versión más sofisticada y electoralmente exitosa del mismo modelo que ellos impulsaron durante décadas.
La 4T no rompió con el neoliberalismo. Lo perfeccionó.