Poema sobre la disolución del “yo”
Quién eres cuando nadie te ve.
Preguntaron entre brazos cruzados
Estos doctores de biblioteca.
Respondí:
—No sé ni quien soy— en este perplejo instante, la imagen de mi nombre se desvanece en mi cabeza.
— y cuando llego a casa entro en bucle
Como polilla atrapada en la luz de mi teléfono.
— y me olvido quién soy.
Una marea que no avanza, sino que atrapa.
Que no se den cuenta
Que no sepan
que solo soy la bruma de una espalda retorcida.
¿Qué opinan? Busco retroalimentación.