
¡Mas competencia sea Bienvenida!
La llegada de Viettel al mercado dominicano debería ser una buena noticia. Aquí necesitamos competencia de verdad, porque ya uno está jarto y rejarto de escoger entre las mismas compañías, con precios altos, servicio al cliente mediocre y planes que muchas veces prometen más de lo que uno recibe en la práctica.
Tampoco vamos a creer que Viettel viene a salvarnos ni a regalar internet. Es una empresa y viene a hacer negocio. Habrá que evaluar sus precios, cobertura, estabilidad, velocidad real y trato al cliente. Pero mientras más presión tengan Claro, Altice y Viva, mejor para nosotros.
Y, por favor, no nos dejemos llevar del racismo y la xenofobia. He visto dominicanos diciendo que Viettel viene a “espiarnos para Haití” simplemente porque también opera allá. Eso es un disparate gigantesco. Que una empresa opere en Haití no significa que trabaje para el Gobierno haitiano ni que exista una conspiración contra República Dominicana.
Juzguemos a Viettel por lo que haga aquí, no por prejuicios contra el país vecino.
En mi caso, estoy muy decepcionado con los planes de internet de Claro. Las velocidades se ven muy bonitas en pruebas con varias conexiones simultáneas, pero en una sola conexión el rendimiento puede ser mucho menor. Al final, uno paga por una velocidad que no siempre se siente igual cuando descarga archivos o utiliza servicios que dependen de una sola conexión (que es la mayoría de los casos incluso para el usuario corriente) y un secreto: pueden ir a peor, hoy usan 2 conexiones TCP pero mañana puede ser 3 o 4, en papel la velocidad parecerá la misma, pero en la práctica aún más lento.
Altice tampoco se queda atrás con la falta de transparencia. En su publicidad utiliza ampliamente la palabra “fibra”, pero tu tienes que rebuscar para descubrir que en la mayoría de sus planes usan hibrido Coxial y Fibra que no es lo mismo que fibra pura. La propia plataforma de cobertura de Altice identifica zonas como “Red HFC”, mientras su publicidad general presenta los planes bajo la etiqueta de “Internet Fibra”.
No puedo demostrar cuál es la intención interna de Altice, pero el resultado de esa forma de mercadeo es una información ambigua que beneficia a la compañía y deja al consumidor sin saber exactamente qué tecnología está contratando.
Por eso le doy la bienvenida a Viettel. No porque confíe ciegamente en ellos, sino porque este mercado necesita presión. Que vengan, que inviertan y que obliguen a las demás a ofrecer mejores precios, mayor cobertura, velocidades reales y, sobre todo, más transparencia.