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Claudia Mijangos, “La Hiena de Querétaro”

¿Hasta dónde creen que pueden escalar las enfermedades mentales, lectores míos? Bueno, la sociedad de Querétaro recibió una respuesta a dicha pregunta durante la madrugada del 24 de abril de 1989.

Verónica Vázquez recibió ese mismo día una llamada muy desconcertante alrededor de las tres o cuatro de la mañana. Era su mejor amiga, Claudia, quien pedía ayuda y decía cosas como que Mazatlán había desaparecido y Querétaro era un espíritu. Alegaba escuchar las voces de ángeles y demonios y aseguraba que debía salvar a sus hijos. Verónica le pidió que se calmara y le dio su palabra de que iría a ayudarla cuando amaneciera.

Unas horas después, alrededor de las ocho de la mañana, la mujer llegó a la casa de los Mijangos y se encontró con un escenario infernal: Claudia había asesinado a sus tres hijos y se encontraba completamente fuera de sí.

Pero ¿cómo llegó su deterioro mental hasta este punto? Hagamos un breve recuento de su vida, lectores míos.

Claudia Mijangos fue una mujer aparentemente normal. No se sabe demasiado sobre su juventud, más allá de que nació en una familia religiosa y bien acomodada. Era considerada una muchacha agradable y, durante su juventud, incluso fue nombrada reina de belleza de Mazatlán.

Es aquí donde encontré diversas versiones. Algunos artículos e investigadores afirman que, desde pequeña, Mijangos sufría ataques psicóticos y escuchaba voces; otros sostienen que estos síntomas aparecieron alrededor de los treinta años, mientras que la mayoría simplemente omite cualquier referencia a ellos.

Investigando un poco sobre el trastorno que se le atribuyó a la Hiena, pude encontrar que el trastorno esquizoafectivo no suele considerarse una enfermedad congénita, aunque existe un componente hereditario que puede aumentar el riesgo de desarrollarlo. Sus síntomas, además, suelen manifestarse durante la adultez temprana.

Pese a esta condición, ni su exmarido ni sus hijos la consideraban una mujer violenta o amenazante. Claudia siempre había destacado como catequista y como una buena madre. Fue hasta el 23 de abril cuando, tras las insistencias de su expareja por retomar la relación, finalmente mostró una faceta mucho más rígida. Le advirtió al hombre que se arrepentiría de su insistencia y de haber levantado falsos testimonios sobre el padre Ramón, sacerdote con quien supuestamente Claudia mantenía un amorío.

Es espeluznante pensar que quizá, detrás de aquella amenaza, ya bullía la idea homicida.

El crímen ha sido uno de los más atroces que han ocurrido en México, mis lectores. La hiena apuñaló múltiples veces a la hija mayor, mutiló al más pequeño y le atravesó el corazón a la mediana, luego acomodó los cuerpos en una habitación y dejó un baño de sangre en toda la casa, los peritos estiman que había alrededor de diez litros regados en varios cuartos y las paredes.

Fuera de sí, Mijangos tardó tres días en rendir su declaración y en comprender que sus hijos habían muerto a manos suyas. Desde su parte consciente, creía que ellos seguían en la escuela y que debía ir a recogerlos. Debido a su estado mental, se le practicaron múltiples evaluaciones psiquiátricas y finalmente fue declarada inimputable.

Permaneció recluida en el pabellón psiquiátrico del Centro Femenil de Reinserción Social Tepepan durante veintiocho años. Existen informes contradictorios sobre su tratamiento: algunos señalan que permaneció medicada, aunque sin recibir un tratamiento adecuado para su enfermedad; otros sostienen que recibió atención psiquiátrica apropiada durante su reclusión.

Finalmente, el 24 de abril de 2019, se cumplió el plazo de su condena y, supuestamente, una sobrina la llevó a un centro psiquiátrico privado. Sin embargo, no existe información suficiente para verificar qué tan cierta es esta parte de la historia.

La residencia Mijangos continúa abandonada. Nadie parece haberla reclamado ni se ha llevado a cabo su demolición. Los vecinos afirman que el lugar está embrujado y que, en ocasiones, pueden escucharse llantos o gritos provenientes de su interior.

El paradero actual de Claudia Mijangos es desconocido.

u/MorganDeschain19 — 22 hours ago

EL MAPINGUARÍ

Mis queridos lectores, hace ya mucho, mucho tiempo que no pasaba por aquí. Durante todos estos días de ausencia, mientras estaba en mi trabajo, pensaba qué criatura podría estar rodeada por un aura de misterio y peligro. Tras darle muchas vueltas, por fin recordé a una de la que escuché hablar desde mi adolescencia.

Lector mío, ¿alguna vez te has detenido a pensar qué tan espesa es la jungla del Amazonas? Creo que muchos no somos realmente conscientes de lo abrumador que puede resultar este lugar, además de sus auténticas dimensiones. Basta con mencionar que sólo hay registro de una persona que ha logrado recorrer el río Amazonas a lo largo de su cuenca a pie, y que dicha hazaña le tomó más de dos años.

No es ningún secreto que semejante extensión de vegetación alberga muchas zonas inexploradas por el ser humano, partes de la selva que jamás han sido pisadas ni observadas detalladamente a través de satélites. Imaginen todo lo que puede ocultarse entre esa inmensa densidad salvaje: quizá estructuras nunca visitadas o especies de animales todavía desconocidas.

Algunas personas cercanas u oriundas del Amazonas hablan de una criatura espeluznante: el Mapinguarí, una especie de monstruo gigantesco, extremadamente feroz y agresivo, tan alto como un oso erguido y con una boca repleta de colmillos en el estómago.

Hay versiones que lo describen como un ser cíclope de rasgos espantosos; otras dicen que se asemeja más a un perezoso prehistórico. Pero todas coinciden en su origen, pues supuestamente se trata de un antiguo chamán que descubrió el secreto de la inmortalidad y fue castigado de esta manera.

La ciencia plantea que podría tratarse de una variante de los perezosos, si es que en verdad existe; quizá incluso guarde relación con las criaturas del Pleistoceno.

Lo cierto es que, al igual que el océano o la Antártida, la selva amazónica esconde innumerables misterios y secretos. Aun sin el Mapinguarí, sigue siendo un lugar donde nadie querría perderse.

Que la imagen romántica de la jungla que tanto vende el cine no los engañe, mis lectores. Estos lugares son auténticos infiernos tropicales, donde el aire se siente húmedo, pesado y tan caluroso como el del desierto. La noche tampoco trae consuelo, pues no ofrece un ambiente refrescante, sino uno espeso, cargado de humedad en cada respiración y donde el peligro puede acechar desde cualquier rincón.

Imaginen estar extraviados en un sitio así. El silencio no existe, pero aun dentro de todo ese escenario hay sonidos reconocibles y no tan inquietantes. De repente, un rugido —o quizá un grito— retumba entre los árboles; un olor a bestia fétida invade el aire y, en medio de la espesura, alcanzan a distinguir ese único ojo lleno de fiereza. La bestia se abalanza contra ustedes sin darles tiempo a reaccionar.

Después, oscuridad…

u/MorganDeschain19 — 1 month ago

ME ATERRA EL OCÉANO

Mis lectores amados, de nuevo me doy una vuelta por aquí tras muchos días duros en mi nuevo trabajo, hoy quiero platicarles sobre el que quizá sea mi miedo más grande, aunque no tan presente por su ausencia en lo cotidiano.

Probablemente una de las fobias que más popularidad ha ganado en los últimos años sea la talasofobia. Quizá por los memes, quizá por las redes sociales o tal vez porque, en el fondo, toca un temor que parece habitar en todos nosotros. Y es que, de entre todos los miedos modernos, este podría ser uno de los más lógicos.

¿Pero de dónde nace el terror a algo tan hermoso como el océano?

La respuesta es sencilla: de todo aquello que no podemos ver.

Cuando visitamos una playa o navegamos mar adentro, este parece un escenario pacífico. El agua refleja la luz del sol, las aves sobrevuelan la costa y los peces se mueven bajo la superficie como destellos fugaces. Sin embargo, basta con imaginar unos cuantos metros más de profundidad para que esa imagen se deforme. Lo que antes parecía un paisaje digno de un sueño comienza a transformarse en algo extraño, ajeno a nuestro entendimiento, casi hostil y hasta cósmico por su extravagancia.

Es bien sabido que apenas conocemos una fracción de nuestro océano. Aunque gran parte de su superficie ha sido cartografiada, la inmensa mayoría de sus profundidades permanece prácticamente inexplorada. Peor aún: los científicos estiman que una enorme cantidad de especies continúa siendo desconocida para nosotros.

Las razones son muchas. La presión, la oscuridad y las enormes dificultades técnicas convierten las profundidades en uno de los entornos más inaccesibles del planeta. Pero dejando eso de lado, lectores míos, ¿alguna vez han imaginado lo que podría aguardarnos allá abajo?

La ciencia sostiene que en las regiones más profundas sólo podrían sobrevivir formas de vida microscópicas adaptadas a condiciones extremas. Sin embargo, nadie puede afirmar con absoluta certeza qué se oculta en los rincones donde jamás ha llegado una mirada humana. Ahí es donde nace la talasofobia: en la incertidumbre. En la idea de que bajo nosotros existe una inmensidad tan oscura que ni la luz más potente creada por nuestra especie sería capaz de atravesar por completo.

La penumbra no se encuentra frente a nosotros, sino que nos rodea.

Ya hemos hablado anteriormente en la sección prohibida de casos como la anomalía del Mar Báltico, ejemplos que nos recuerdan que el océano, pese a su insignificancia frente a las dimensiones del cosmos, es capaz de ocultar secretos tan inquietantes como cualquier rincón del universo.

Ahora imaginen la escena, mis queridos lectores.

Flotan en una zona donde todavía llega la luz. Bajo ustedes se abre un abismo interminable en el que los colores desaparecen poco a poco. El sonido se comporta de maneras extrañas. La vida comienza a escasear. Todo parece inmóvil.

Podrían quedarse observando durante horas. Y entonces, a lo lejos, algo se mueve, no es una sombra, mucho menos una corriente marina.

Es... algo...

Una silueta imposible, tan colosal que haría parecer insignificante a la mayor ballena azul que haya existido. Sólo alcanzan a distinguir una parte de ella: una extremidad, una aleta... quizá algo que ni siquiera posee nombre.

No saben qué es.

No saben qué come.

No saben si los ha visto.

Y mientras la oscuridad vuelve a cerrarse sobre aquella forma gigantesca, una única certeza se abre paso entre todas las demás: si decidiera ascender, no existiría lugar alguno al que pudieran huir.

u/MorganDeschain19 — 3 months ago

EN LAS MONTAÑAS DE LA LOCURA

“Me veo obligado a hablar, pues los hombres de ciencia se niegan a seguir mi consejo sin saber por qué…”

Con estas palabras abre la que muchos consideran la opus magnum de H.P. Lovecraft, lectores míos. Hace mucho que no me pasaba por aquí, y quería compartirles algo sobre una obra magnífica.

¿Alguna vez han sentido curiosidad por contemplar, con sus propios ojos, un horror cósmico? Conozco personas que sí, aunque creo que pocas se han detenido a pensar que eso sería prácticamente un sinónimo de muerte. Nuestras limitadas mentes humanas serían incapaces de asimilar horrores que no pertenecen a este mundo o, peor aún, a este plano dimensional.

Sería imposible, nuestra cordura acabaría hecha añicos. Y aun suponiendo que pudiésemos soportar semejante terror, nada podríamos hacer contra seres cuyo poder resulta sencillamente absurdo.

Precisamente por cosas como estas es que, a veces, la curiosidad puede resultar mortal. Y eso es justo lo que ocurre con un grupo de exploradores en expedición por la Antártida, quienes terminan encontrando, en las profundidades del continente, algo que hubiesen preferido no descubrir jamás.

El escenario que plantea esta obra es de los más claustrofóbicos que podrán encontrar: un desierto gélido, entrañas cavernosas, territorio inexplorado y un secreto antiguo y terrible aguardando entre las sombras. Basta imaginarse ahí para sentir el peso sofocante del aislamiento.

Si alguna vez han visto The Thing de John Carpenter, pueden hacerse una idea bastante sólida de esa sensación asfixiante, aunque aquí resulta todavía peor, pues está impregnada de un miedo mucho más profundo hacia lo desconocido.

Quienes hayan leído a H. P. Lovecraft saben que sus historias suelen presentarnos testimonios posteriores a la tragedia. Constantemente acompañamos a científicos, académicos o especialistas en distintas áreas, algo que puede volver la lectura un tanto pesada o incluso tediosa para algunos. Los fanáticos del escritor también sabrán que uno de sus defectos más curiosos es insistir en criaturas “inenarrables” para, acto seguido, describirlas con sorprendente detalle.

Pero nada de eso le arrebata el encanto a ese horror que existe más allá de nuestra comprensión. Considero que tanto At the Mountains of Madness como The Colour Out of Space (El color que cayó del cielo) son de las mejores puertas de entrada si quieren iniciarse en las obras lovecraftianas o en el horror cósmico.

Hay muchos monstruos de ficción de los que podríamos huir; incluso a algunos podríamos enfrentarlos. Pero los horrores cósmicos son otra cosa: una sentencia de muerte. No podemos escapar, luchar ni escondernos. Sólo queda perder la razón mientras nos consume un final atroz, uno que ninguna tortura humana sería capaz de igualar.

u/MorganDeschain19 — 3 months ago

LA SÚPER VIRUELA

Hola, queridos lectores míos. Buenas noches.

¿Qué es lo que piensan cuando escuchan la palabra “viruela”? Probablemente les suene a una enfermedad tan antigua como la humanidad misma; incluso puede parecer algo inofensivo, pues desde hace muchos años se considera erradicada.

Pero eso no le quita lo espantosa. Se trata de un virus que ha acosado al ser humano durante milenios. Incluso existen momias con marcas de viruela en su estructura ósea.

Nuestra especie y el Variola —su nombre científico— parecen haber sido enemigos naturales desde tiempos inmemoriales. Nunca se ha desatado una epidemia de magnitud comparable a la peste o a la gripe, pero nos ha acompañado durante miles de años y siempre se le ha tenido cierto miedo y respeto.

Pero, ¿qué pensarían, lectores, si les dijera que algunas personas teorizan sobre la existencia de una versión más potente de esta misma enfermedad?

Dicha creencia —que ha pasado MUY por debajo del radar— nace de un artículo escrito en el año 2003 por el científico William J. Broad, donde asegura que EUA ha creado una versión alterada de la viruela del ratón —también llamada ectromelia o mousepox en inglés—. En dicho escrito se menciona que fue desarrollada como una precaución para contrarrestar el bioterrorismo.

Este es el tipo de justificaciones que los gobiernos suelen dar. Posturas como “si el resto lo hace, yo también” o “es para proteger a los míos” son el pan de cada día cuando se trata de armas capaces de liquidar a miles o millones.

Pero, sin entrar a juzgar ese aspecto, quiero hacer énfasis en el peligro que esto podría suponer.

Imagínense, lectores míos, que, por “x” o por “y”, esta cosa escapa y llega a nuestro mundo contemporáneo. Los países ya demostraron que nadie está preparado para una pandemia; además, lo impredecible del comportamiento humano siempre vuelve todo más complicado.

El mismo artículo menciona que este virus ha matado a todo animal en el que se ha probado, con una letalidad del 100% y un potencial extintivo aterrador.

Imagina ser el último ser humano vivo sobre la Tierra, con las calles llenas de fosas comunes y tú también infectado, simplemente esperando a que llegue tu hora. Ni los doctores, ni los antibióticos, ni todas las vacunas del mundo pudieron hacer nada para frenar esa variante tan devastadora.

Tu cuerpo arde en fiebre y ya no puedes soportar el dolor ni la comezón de las ampollas que revientan y emanan pus. Los alrededores huelen a enfermedad y muerte; además, no sólo los humanos, sino todo mamífero del planeta ha sido borrado por completo. Al final, sólo queda un mundo vacío donde lo único que se escucha es el soplar del viento.

Un final aterrador que, incluso con enfermedades cuya existencia sí conocemos, nunca deja de ser posible. Sólo se necesitan los ingredientes adecuados: una mutación, un cambio en la transmisión, algo…

Y el ser humano puede extinguirse.

u/MorganDeschain19 — 3 months ago

LOS QU

Queridos lectores:

¿Cuántas veces han leído un libro que genuinamente los deje perturbados? De esas ocasiones en las que uno siente un vacío existencial tan grande como el universo mismo. Bueno, esa fue una de tantas sensaciones que experimenté cuando leí All Tomorrows, de Cevdet Mehmet Kösemen.

El día de hoy no pretendo profundizar demasiado en la novela, sino en sus característicos y despiadados antagonistas.

Los Qu son una forma de vida inteligente tan antigua como el cosmos. Han evolucionado a lo largo de miles de eones, aprendiendo sobre el funcionamiento de todo aquello que conforma esta realidad.

Tanto tiempo aprendiendo los llevó a convertirse en expertos en ingeniería biológica, haciéndolos capaces de moldear la materia orgánica a su antojo, como si fuera arcilla y ellos, unos macabros escultores.

En el libro acompañamos a una hipotética raza humana que ha avanzado lo suficiente en tecnología como para conquistar mundos más allá de nuestro sistema solar. Durante generaciones, la humanidad se siente dueña de la galaxia y conquista tantos planetas como las posibilidades lo permiten.

Hasta que se topan con los Qu…

Esta raza, sabedora de su superioridad en inteligencia y combate, no ve a los humanos como hermanos de la creación, sino que los desprecia por osar modificar y conquistar aquello que, según ellos, les pertenece por derecho.

La novela narra batallas entre humanos y Qu a lo largo de toda la galaxia. Aunque la humanidad opone cierta resistencia, termina doblegándose ante estos seres tan avanzados. Es aquí donde empieza lo interesante.

En la ficción hemos visto muchas veces cómo una especie se enfrenta a otra hasta que una de las dos se extingue. Pero los Qu, con su retorcido sentido de lo moral y lo justo, sintieron que erradicarnos no era suficiente; el castigo debía ir mucho más allá para que jamás olvidáramos quién era la especie dominante.

Fue así como los humanos fueron cambiados y modificados según los caprichos de los Qu: algunos fueron convertidos en bestias salvajes, otros pasaron a formar parte de su biotecnología y los más desdichados fueron usados como ladrillos para construir sus alcantarillas.

Imaginen este escenario, lectores míos: son un ser humano que, a lo largo de varios días, ha visto cómo los Qu cazan a todas las personas a su alrededor; cómo se las llevan a quién sabe dónde para someterlas a un proceso de transformación. No sabes si es doloroso, no sabes qué se siente; simplemente sabes que, si un día te llevan, no vas a volver.

Pese a tu resistencia y a tus intentos por ocultarte, terminan encontrándote. Lo último que recuerdas es ver a uno de ellos volando hacia ti. Después: oscuridad.

Tras un periodo de inconsciencia —o quizá uno lleno de un dolor inenarrable— despiertas. Pero ya no eres el mismo. En el mejor de los casos, tu conciencia se ha ido y lo que experimentas es algo parecido a un sueño; pero en otros, aún sientes y recuerdas quién eres, aunque ya no eres capaz de hablar y todo tu cuerpo ha sido transformado en el de un monstruo.

En esta historia, quienes parecen haber tenido el mejor destino fueron aquellos que perdieron la vida durante las invasiones Qu. El resto quedó condenado a una eternidad como mascota, animal salvaje o parte de la arquitectura y tecnología alienígena. Muchos perdieron el raciocinio; otros no fueron tan afortunados y aún lloran sabiendo que su cuerpo se ha vuelto una prisión perpetua.

Tan solo piensen un momento cómo sería todo esto, lectores míos.

Todo lo que somos: nuestra cultura y tradiciones, nuestra historia, los lazos amorosos, los sueños y mucho más. Todo reducido a esto.

Sin duda, un escenario apocalíptico perturbador y lleno de miseria.

Si les interesa esta novela, la recomiendo ampliamente, aunque su formato es más parecido al de una enciclopedia que al de un libro tradicional. Para los amantes del horror cósmico y la ciencia ficción, no tiene desperdicio alguno; además, cuenta con un desenlace que al principio parece alentador, pero que después se torna en algo mucho más oscuro.

u/MorganDeschain19 — 3 months ago

EL CULTO AUM SHINRIKYO

Queridos lectores, buenos días, tardes o noches, según estén leyendo esto. Hace ya un tiempo que no me pasaba por aquí para informarles sobre casos perturbadores o contarles mis historias de miedo. El día de hoy quiero platicarles sobre el culto Aum Shinrikyo, una de las sectas más perturbadoras y despiadadas que han surgido a lo largo de la historia.

Normalmente existe este estigma de que este tipo de organizaciones están conformadas por gente ignorante o desesperada porque lo ha perdido todo. Pero, ¿saben algo curioso de Aum Shinrikyo? La mayoría de sus integrantes eran universitarios muy bien preparados: desde científicos hasta ingenieros, hecho que tendría consecuencias catastróficas más adelante.

Todo comenzó en la década de los 80, cuando Shoko Asahara —su fundador— impartía clases de yoga y meditación para estudiantes o recién egresados de las universidades de élite japonesas. Aunque desde el principio sus creencias fueron un tanto controvertidas, el grupo no estuvo bajo la mirada de las autoridades ni del público en general.

Durante esos primeros años, Asahara y sus seguidores eran vistos más bien como unos loquitos que intentaban incursionar en el mundo moderno por medio de cómics y anime donde retrataban su fe, sus prácticas y la grandeza de su líder. Fue a finales de esa década cuando comenzaron las polémicas, pues se decía que los miembros eran obligados a permanecer en el culto, amenazados y forzados a entregar dinero y bienes “por el bien del grupo”.

Incluso comenzaron a circular rumores sobre asesinatos de quienes intentaban desertar.

Ahora, quizá más de uno se pregunte cómo hizo Asahara para ganarse la lealtad —o el miedo— de gente tan preparada como médicos o químicos. Para ello se necesitaron varios elementos que jugaron a favor de este líder.

Por ejemplo, hay que recordar que todo este movimiento no empezó como una secta apocalíptica que sembraba miedo, sino como un grupo que ofrecía iluminación y autoconocimiento. En un país donde la excelencia académica suele pesar más que la estabilidad emocional, muchos de sus seguidores terminaron siendo vulnerables; no por ignorancia, sino precisamente por sus vacíos emocionales y la presión constante bajo la que vivían.

Además, Asahara era un líder nato. Sabía vender sus discursos, parecía tener respuestas para todo e incluso utilizaba lenguaje técnico mientras hablaba de ciencia y medicina con la seguridad de un experto, aunque algunos exmiembros aseguran que ni siquiera entendía realmente esos temas.

Todo esto fue una receta perfecta para el desastre, la obediencia absoluta y las voluntades doblegadas.

Shoko pronto reemplazó aquellas ideas filosóficas por discursos de terror donde hablaba de condenas, apocalipsis, guerras, plagas y sequías devastadoras. Decía que sólo los integrantes más fieles de Aum podrían salvarse de los cataclismos que se avecinaban.

El líder también se encargó de destruir la identidad individual de quienes lo seguían. Predicaba que el sufrimiento era necesario para la purificación y obligaba a todos a vivir bajo estrés constante: los hacía meditar durante horas sin descanso, los aislaba de sus familias y los privaba del sueño.

Con el tiempo, se dice que algunos miembros llegaron a entregar sus casas y prácticamente secuestrar a sus propios seres queridos, no para mantenerlos cerca, sino para que formaran parte de Aum y encontraran la “salvación eterna”.

¿Recuerdan cuando les dije que la preparación académica de los miembros sería clave más adelante? Esto cobró importancia cuando comenzó una ola de terror en la que el culto intentó silenciar a distintas personas y atacar con armas químicas y biológicas a todos aquellos que consideraban enemigos.

Por fortuna, muchos de estos planes fracasaron o no resultaron tan efectivos… hasta marzo de 1995, cuando ocurrió el trágico ataque al metro de Tokio. Este evento le dio a Aum toda la infamia que conserva hasta hoy, pues sus miembros liberaron bolsas con gas sarín en varias estaciones del metro.

El escenario fue dantesco: pasajeros convulsionando, víctimas que perdían la vista, espuma saliendo de las bocas y caos en todas direcciones. Trece personas murieron y casi mil resultaron heridas de gravedad.

Esto, queridos lectores, ya no rayaba en el fanatismo: era terrorismo puro y duro.

Fue entonces cuando las autoridades por fin pudieron señalar culpables y realizar redadas masivas en las que encontraron laboratorios, celdas donde mantenían personas secuestradas, armas, sustancias tóxicas y mucho más. Todo aquello sirvió para inculparlos por diversos crímenes cometidos desde la década de los 80. Algunos reportes policiacos incluso aseguran que se encontró un helicóptero con el que, al parecer, planeaban rociar químicos o gases tóxicos sobre algún sector de la población.

Luego del incidente en el metro, Shoko Asahara fue arrestado y se inició una investigación pocas veces vista para desmantelar la secta. Asahara cooperó durante un tiempo, pero en cierto punto dejó de hablar. Su proceso judicial se extendió durante años, hasta que finalmente fue condenado a la horca en 2018.

El culto fue desmantelado casi en su totalidad y cambió su nombre a Aleph en el año 2000, grupo que supuestamente rechaza las ideas más extremas de Asahara y predica una doctrina más “aterrizada”, aunque todavía conserva elementos espirituales relacionados con Shiva, la diosa hindú de la destrucción.

Desde entonces, las autoridades jamás les han quitado el ojo de encima. Incluso hoy, más de treinta años después del ataque al metro, Aleph sigue siendo considerada una posible amenaza para la sociedad.

u/MorganDeschain19 — 3 months ago

La mayoría de los avistamientos OVNI suelen parecerse entre sí: hay pocos testigos y la evidencia, por lo general, es de baja calidad.
Pero… ¿qué pensarían si les dijeran que hubo un caso presenciado por alrededor de doscientas personas?

Este es el incidente de Westall, en Australia. El 6 de abril de 1966 —hace ya sesenta años—, en Melbourne, Victoria, cientos de estudiantes de la Westall High School aseguraron haber visto un platillo volador descender sobre el campus y permanecer allí durante aproximadamente veinte minutos.

Muchos testigos coinciden en lo mismo: un objeto plateado, con forma de disco, flotando sobre el área. Según relatan, se desplazó hacia las afueras de las canchas del colegio, en una arboleda que hoy es una reserva natural. Cerca de esa zona había otra escuela primaria, cuyos estudiantes también afirmaron haber presenciado lo mismo.

En el lugar era común ver aeronaves pequeñas sobrevolando la zona, ya que no muy lejos se encontraba una base de la fuerza aérea donde se realizaban pruebas con frecuencia. Esto habría provocado una reacción tardía ante el fenómeno.
Se dice que, tras permanecer casi veinte minutos suspendido en el aire, el objeto —descrito por algunos como de color gris metálico con tonalidades púrpura y del tamaño de dos automóviles— descendió y se mantuvo en tierra por un breve periodo.

Cuando estudiantes y maestros de ambas escuelas se acercaron para observarlo mejor, el objeto se elevó repentinamente y se alejó en la dirección de la que había llegado, seguido por cinco aviones.

Raro, ¿no?
Pues a partir de ese momento, todo se volvió aún más extraño.

Los testigos aseguran que la nave dejó una marca en el pasto. Poco después, llegaron al lugar servicios de emergencia, policía local e incluso personal de la fuerza aérea.

Existen múltiples versiones sobre lo ocurrido: algunos afirman que el objeto emitía sonido; otros, que era completamente silencioso. También hay testimonios que hablan de advertencias por parte de las autoridades para no divulgar lo sucedido. Incluso se dice que las marcas en el pasto fueron quemadas deliberadamente.

¿La única prueba?
Lo publicado en periódicos días después… y el hecho de que, incluso hoy, los testigos mantienen sus relatos sin cambios ni contradicciones significativas.

Como era de esperarse, el gobierno negó todo: habló de histeria colectiva y ofreció explicaciones convencionales, como globos meteorológicos.

Pero… ¿ustedes qué opinan?

Su anfitrión, Morgan Deschain, considera dos posibilidades.
La primera, y más realista, es que se tratara de una aeronave experimental.
La segunda —y la que personalmente le resulta más convincente— es que fue un contacto genuino, ocurrido en una época en la que nadie llevaba una cámara en el bolsillo. Porque, siendo honestos, cuesta creer que tantas personas hayan sostenido una misma mentira sin que sus versiones se fragmentaran con el tiempo.

u/MorganDeschain19 — 4 months ago