He pasado 10 días en Avilés, y este lugar me ha gustado más de lo que pensaba.
Para empezar, la temperatura de aquí me entusiasma; nunca había pasado un verano con temperaturas de entre 24 y 28 °.
La gente de Avilés también es muy acogedora y está dispuesta a echarte una mano de verdad.
La relación calidad-precio de la educación también es algo mejor que en algunas grandes ciudades.