




Diario de un colibrí
Este libro era de esos que encontrás en una feria. Estaba caro y, sinceramente, no quería comprarlo. Pensé en llevarme otro más barato, recorrí todos los puestos buscando una alternativa... pero no encontré ninguna que quisiera de verdad. Solo quería ese. Y sentía que no podía irme de la feria sin llevarlo, aunque en ese momento no entendía por qué.
Hace algunos años murió mi perrita, Umma. Fue el primer amor de mi vida, mi otra mitad, mi universo entero, mi mejor amiga. Su pérdida me rompió por completo. Me enojé muchísimo con Dios por habérmela quitado. Después, con el tiempo, me refugié en Él y entendí que nunca me había abandonado: estuvo conmigo en medio de ese dolor.
Desde hace mucho le venía pidiendo una respuesta a Dios sobre Umma. Y esa respuesta estaba siendo un proceso, no un instante.
Dios habla de muchas maneras. A veces lo hace a través de personas. Otras veces, de circunstancias. Y otras... a través de un libro.
El libro cuenta la historia de una chica que cuida a un colibrí llamado Milagrito hasta el final de su vida. Un colibrí que ya no podía volver a volar. A través de esa historia habla de que nadie se salva solo, de las "personas faro", esas que aparecen para mostrarte la luz cuando todo parece oscuridad.
En un momento menciona una leyenda que dice que los colibríes son las almas de aquellos que amamos y que vienen a visitarnos.
Y entonces la autora escribe algo así como:
"Pero esta vez no creo que sea así... no creo que sea mi querida perrita la que viene a visitarme."
Cuenta que la extraña tanto que incluso colgó su chapita con el nombre en un llamador de ángeles.
Seguí leyendo.
Y, muchas páginas después, apareció una frase que me dejó completamente inmóvil.
La perrita... se llamaba Uma.
Igual que la mía.
Sentí un escalofrío recorrerme entero. Cerré el libro. Lloré.
No creo en las coincidencias. Creo que Dios obra en todo, incluso en los detalles que parecen insignificantes y esa fue una de las maneras en que decidió responder una oración que llevaba mucho tiempo haciéndole.
Milagrito le dejó muchas enseñanzas a esa chica.
Y, sin saberlo o siquiera imaginarlo gente es un locura, también me las dejó a mí.
🤍 Que sería muy egoísta querer que Umma volviera, solo para verla morir otra vez. Ella ahora está libre.
🤍 Que necesitamos de los demás. Nadie sana completamente solo.
🤍 Que el huequito que quedó en mi corazón por la pérdida de Umma no es un vacío que deba llenar. Es un altar de amor. Y los altares se cuidan.
Por eso quería contarles esta historia.
Nunca dejen de leer, nunca dejen de recomendar un libro.
Porque, a veces, Dios usa las páginas de alguien más para responder las oraciones que llevamos años esperando.
Y a veces... un libro no solo se lee.
Un libro te salva. 🤍