Características de una orbita
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En Junio de 2026, dos terremotos consecutivos sacudieron Venezuela con una separación de solo 39 segundos, sin embargo, como pasó esto y por que?
Primero tenemos que explicar que es un sismo, cómo se genera y por que pueden ocurrir sismos dobles en regiones que no son consideradas "sísmicas".
En nuestro artículo, explicamos cada uno de los puntos, y cómo la profundidad del hipocentro influye totalmente en la energía que puede sentirse en la superficie
Una imagen tomada por el telescopio Euclid muestra más de 60 millones de estrellas cerca del centro galáctico, lo que nos da a pensar, como se vería el cielo cerca de esta región en un planeta errante? Se podría vivir un día eterno?
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Actualmente, hablar de alimentación ya no implica únicamente nutrición. Para muchas personas, comer también se relaciona con emociones, estrés, ansiedad e incluso con la manera en la que perciben su cuerpo. Vivimos en una sociedad acelerada donde es común comer rápido, mientras “scrolleamos” distraídos o al utilizar la comida como una forma de regular las emociones difíciles.
#biologia #neurociencia #mindful
Por increíble que parezca la materia que vemos (conocida como materia bariónica o materia ordinaria) representa solo el 5% de la materia total del universo mientras que el 27% es una materia misteriosa a la que conocemos como materia oscura , el 68 % restante es energía oscura pero eso es para un futuro artículo.
La materia oscura representa uno de los paradigmas más contraintuitivos y fascinantes de la cosmología moderna. Aunque su existencia fue postulada en la década de 1930 por Fritz Zwicky, cobró verdadera relevancia observacional en los años setenta gracias a las mediciones de curvas de rotación galáctica realizadas por la astrónoma Vera Rubin.
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Astrónoma Vera Rubin
Partimos del hecho que la velocidad de rotación orbital se define como v(r)=(MG/r)**^(1/2), por lo que de acuerdo con la mecánica newtoniana, en las regiones externas de una galaxia donde la masa luminosa contenida es prácticamente constante, esta velocidad debería exhibir un decaimiento kepleriano proporcional a r^(1/2). Esto implica que, a medida que nos alejamos del centro galáctico, la velocidad orbital debería disminuir. Sin embargo, las observaciones demostraron que la velocidad permanece constante o “plana” a grandes radios. Este comportamiento cinemático solo es posible si existe una distribución de masa no luminosa —un halo masivo— que estabilice estas curvas (como se observa en la imagen de abajo). A esta componente se le denominó materia oscura.
Como la masa de las galaxias se halla concentrada en el núcleo brillante, la velocidad de rotación de las estrellas debía disminuir con la distancia (como ocurre con los planetas del Sistema Solar); las investigaciones indicaron, sin embargo, una velocidad independiente del alejamiento del centro, traducido en curvas de rotación planas.
Este peculiar nombre se da porque es un tipo de materia que es completamente “invisible” al electromagnetismo: no emite, no absorbe y no refleja la luz. Esta ausencia de interacción luminosa es el mayor reto para la astronomía moderna, ya que dificulta enormemente su detección en laboratorios y el entendimiento de su verdadera naturaleza. No obstante, estamos seguros de su existencia debido a que la materia oscura sí interactúa gravitacionalmente. Aunque nuestros telescopios no pueden captarla directamente, podemos “sentir” y medir su inmensa influencia gravitatoria sobre el gas y las estrellas que componen las galaxias.
Cuando era niño, yo quería ser de todo, astronauta, arqueólogo (Por Indiana Jones) y Jedi, pero había algo que me generaba mucho interés, ser inventor. Me encantaban los documentales y los reportajes sobre Thomas Edison y sus inventos y soñaba con crear objetos útiles que le cambiaran la vida a todos, armando artefactos raros con cables viejos en el patio de la casa. Ya luego, conforme fui creciendo y leyendo más historia real, me enteré de ciertas cosillas sobre Edison y su —digamos— “peculiar” forma de registrar patentes ajenas, y se me quitaron las ganas de ser como él. Pero el sueño de la invención se me quedó grabado a fuego en el chip.
Años después, ya metido de lleno en la divulgación científica y la astronomía, me he topado mil veces con un bache mental muy feo en casi toda la población de nuestro país: muchas veces pensamos que en México no se han hecho inventos importantes y que la alta tecnología es algo que solo ocurre en Europa, Japón o Estados Unidos. Nos da por sobajarnos. Pero miren, hay que quitarnos esa idea de la mente de una buena vez para que podamos avanzar con provecho.
México ha parido mentes brillantes cuyos desarrollos no solo compiten afuera, sino que sostienen los pilares de la medicina moderna, la industria global y, sí, también de las herramientas con las que hoy exploramos el universo.
Dejemos los complejos de lado y revisemos doce de los más importantes inventos mexicanos que cambiaron el rumbo de la humanidad.
Algo que todas las madres nos heredan: las mitocondrias, en cada una de nuestras células existe una estructura encargada de producir la energía necesaria para la vida llamada mitocondria y gracias a este organelo, el corazón late, los músculos se mueven y las neuronas pueden transmitir señales e información.
Pero además de su función energética, las mitocondrias poseen su propio material genético, conocido como ADN mitocondrial y a diferencia de la mayor parte de nuestro ADN que heredamos tanto de nuestra madre como de nuestro padre, el ADN mitocondrial se transmite casi exclusivamente por vía materna.
Esto ocurre porque, durante la fecundación el óvulo aporta prácticamente todas las mitocondrias que formarán parte del nuevo organismo; mientras que las mitocondrias del espermatozoide suelen eliminarse ya que están marcadas para ser destruidas. Además, el espermatozoide aporta sobre todo ADN nuclear y sus mitocondrias quedan fuera del linaje que se hereda.
Y esto biológicamente ocurre de esa manera, para reducir el riesgo de tener mitocondrias dañadas; ya que las del espermatozoide generan mucha energía durante el movimiento, lo cual acumula más daño oxidativo. Como resultado, cada persona lleva dentro de sus células una pequeña herencia genética materna que conecta biológicamente a madres, hijas e hijos a través de generaciones.
Y es por esta razón que el ADN mitocondrial de una persona rastrea una línea continua que se extiende hacia su madre, abuela, bisabuela y así sucesivamente, formando una cadena ininterrumpida de maternidad a lo largo de miles de años y se usa para estudiar linajes y árboles genealógicos por lo tanto esta singular forma de herencia ha convertido al ADN mitocondrial en una herramienta fundamental para la ciencia.
Para mí, ver un lanzamiento espacial no es un pasatiempo dominical cualquiera; es el equivalente exacto a ver la final de la Copa del Mundo. Lo curioso es que en mi casa el fútbol importaba un comino. Mientras mis vecinos se desgañitaban gritando un gol, mi familia se reunía alrededor de la pantalla para ver explosiones controladas y fuego funcionando a máxima capacidad. Sí, lo reconozco, tengo un toque de pirómano que por fortuna logré canalizar de forma productiva estudiando ingeniería aeroespacial. Así que, cuando sintonizo las transmisiones de la NASA, SpaceX o Blue Origin, no solo veo máquinas saliendo de la Tierra; veo termodinámica pura y el rugido de la física extrema en su máxima expresión.
Por eso, lo que pasó la noche del jueves 28 de mayo de 2026 en la Costa del Espacio me dejó frío, pegado a la pantalla y con esa adrenalina que solo da el peligro real. El titánico cohete New Glenn de Blue Origin, una mole de más de 90 metros de altura, se convirtió en una colosal bola de fuego naranja que sacudió las casas de Cape Canaveral y Cocoa Beach a las 9:00 p.m. en punto. No fue un despegue exitoso; fue un cataclismo en la mismísima rampa del Complejo de Lanzamiento 36 (LC-36).
¿Qué fue lo que salió mal? ¿Era algo previsto dentro de los márgenes de riesgo de la ingeniería o un error catastrófico no forzado? Para entender la magnitud de este “pequeño inconveniente” (como nos gusta decir a los ingenieros cuando las cosas vuelan en mil pedazos), hay que desmenuzar la química y la mecánica que alimentaban a este monstruo.
El incidente ocurrió durante una prueba de encendido estático (static fire test o hotfire). En el papel, la idea es simple: amarras el cohete firmemente a la estructura de la rampa, enciendes los motores a máxima potencia durante unos segundos para verificar que los sistemas de telemetría y presurización funcionen bien, y luego los apagas. El cohete no debe moverse. Pero la física no sabe de intenciones humanas.
El New Glenn utiliza en su primera etapa —el propulsor número 3, bautizado irónicamente como “No, It’s Necessary”— siete motores BE-4, diseñados y fabricados por la propia Blue Origin. Las primeras imágenes captadas por la transmisión en vivo de NASA Spaceflight sugieren que la anomalía se originó justo en la base, en el momento preciso de la ignición.
En la ingeniería aeroespacial, el encendido de un motor de ciclo de combustión por etapas es un ballet de milisegundos extremadamente violento. Si las válvulas de propulsor no se abren en la secuencia exacta, o si existe una fuga milimétrica en las líneas de suministro de alta presión, ocurre lo que llamamos un hard start (un arranque duro). Básicamente, se acumula demasiado combustible en la cámara de combustión antes de que la chispa actúe, y cuando finalmente se enciende, en lugar de una quema controlada, obtienes una detonación que revienta las turbobombas. Al romperse la contención del motor, los cientos de toneladas de combustible almacenados arriba caen por gravedad y la gravedad hace su trabajo de forma implacable. El resultado: una reacción en cadena que desplomó incluso una de las torres de pararrayos de 180 metros del complejo.
Artículo completo: https://astrauris.com/el-cohete-new-glenn-de-blue-origin-explota-e-ilumina-florida-que-lo-causo-y-como-sucedio/
La vida en la Tierra está basada principalmente en el carbono, un elemento que destaca por su capacidad de formar estructuras complejas y estables, seguramente te preguntaras por que rayos y lo cierto es que el carbono tiene una configuración electrónica especial, pues posee 4 electrones en su capa externa lo que le da la superabilidad de formar hasta 4 enlaces covalentes, cosa especial dentro del universo de las moléculas pues eso implica que sea muy flexible y pueda unirse a una gran variedad de átomos incluidos el mismo, además posee enlaces carbono-carbono que son generalmente estables y fuertes, por lo tanto difíciles de romper además de formar cadenas enormes de sí mismo y ala vez en diferentes tipos de enlaces (simples, dobles, triples etc).
Gracias a estas propiedades, ha sido posible el desarrollo de moléculas no solo increíblemente diversas para la química en sí misma, sino también fundamentales como base para la biología terrestre como proteínas, lípidos y ácidos nucleicos que constituyen la estructura de todos los organismos conocidos. Pero en el campo de la astrobiología los científicos han explorado la posibilidad de que existan formas de vida extraterrestre basadas en otros elementos o combinaciones químicas diferentes en sus diversos entornos extraterrestres, pues recordemos que el universo es maravillosamente extenso y por lo tanto hay regiones en el en donde las leyes de la física-química pueden ser diferentes, lo que querría decir que hay zonas en el universo donde otros elementos pueden brillar tanto como el carbono lo hace aquí en tierra y ser incluso igual de único que él además de poder originar vida a través de otros elementos estables en su Bioma.
Uno de los candidatos más mencionados para reemplazar a nuestro amigo el carbono es el silicio, debido a que este elemento al igual que el carbono puede formar cuatro enlaces químicos lo que permite la creación de estructuras relativamente complejas (llamadas por nosotros los Nerds como silicatos), por esta razón y algunas otras más, se ha propuesto la idea de una “vida basada en silicio”. Aunque existen algunas limitaciones importantes como que los compuestos de silicio tienden a ser menos estables en ambientes comunes y menos diversos que los del carbono especialmente en condiciones similares a las de la Tierra, además de que suelen no formar cadenas largas de sí mismos tan fácilmente y sus compuestos son algo menos diversos, eso sin contar que además una forma de vida echa de silicio tendría ciertos problemas con su propio organismo ya que si por ejemplo estos organismos aún poseen la propiedad de respirar/consumir oxígeno de alguna manera o usarlo comúnmente para ciertos tipos de procesos biológicos ocurriendo dentro de él, la forma de expulsarlo (así como los humanos expulsamos el CO₂) sería diferente, muy probablemente tomando en cuenta condiciones similares a las de nuestro planeta en forma de SiO₂, que a diferencia del CO₂ terrícola fácil de expulsar, el SiO₂ sería más pesado y duro (de hecho el dióxido de silicio sería básicamente arena o cuarzo en sí mismo) por lo que sería difícil de expulsar aunque bastante interesante saber cómo lo lograrian de ser posible.
Aunque hay que recordar que a pesar de estas limitaciones no todo el universo y por ende los planetas son iguales querido lector, un punto a favor del silicio es la abundancia ya que de hecho es uno de los elementos más comunes en planetas rocosos, incluso más que el carbono en muchos casos, lo que aumentaría la probabilidad de que la vida basada en silicio en otros planetas sea no solamente posible sino incluso la dominante de ese planeta.
Artículo Completo: https://astrauris.com/vida-extraterrestre-basada-en-otros-elementos-y-ecosistemas-atmosfericos-alienigenas-mas-alla-del-carbono/