Me sorprende la cantidad de mujeres que llegan a una relación esperando que se les de todo sin aportar nada.
He llevado recientemente un par de divorcios a matrimonios jóvenes, entre 20 y 30 años, donde él trabajaba, se hacía cargo de todos los gastos de la casa, de sus gastos, de los de ella, y la esposa a pesar de trabajar no contribuía absolutamente nada a la economía familiar, además de que querían dividir las labores domésticas 50 - 50 y en algunos casos de plano que él también se hiciera cargo de la casa porqué ellas no son sirvientas.
No sé de dónde ha surgido este sentido de tener derecho a todo sin aportar nada. Pienso que debe haber un balance, si el hombre se hace cargo de todos los gastos a la mujer le corresponde hacerse cargo de todas las labores del hogar. Si la mujer y el hombre, ambos trabajan, entonces sí corresponde dividir tanto las cuentas como las labores del hogar. Si ella trabaja, a él también le toca lavar platos, es lo justo, pero si ella no trabaja, le toca todas las labores del hogar. Mientras él está trabajando sus 8 horas en la empresa, ella está haciendo sus 8 horas en el hogar.
Esto porqué cuando una mujer se dedica exclusivamente al hogar, al divorciarse le corresponde una compensación por haberse "sacrificado" y puede ser bastante onerosa, eso es adicional a la pensión de alimentos que le puedan decretar a favor una vez divorciados a cargo del ex-esposo.
En una relación ambos deben aportar, dinero o esfuerzo o ambos, si uno de los dos no se compromete es injusto para la otra parte. Tampoco tiene que ser un 50 - 50 estricto, alguno probablemente aporte más dinero y otro haga más en el hogar, cada caso es diferente. Sin embargo, no es así, muchas mujeres esperan que se les de todo sin aportar nada, por el simple hecho de aportar su compañía y su tiempo, alegando que sino funciona habrán pérdido su tiempo. Pero ¿no habrá perdido él también su tiempo? En una ruptura ambos pierden, no puede ser que una gane y el otro pierda.
¿Qué opinan?