Hombres que abandonan a su pareja embarazada se arrepienten o siguen su vida
Hola. Quisiera contar mi historia y escuchar opiniones de personas que hayan vivido algo parecido.
Conocí a mi expareja en el trabajo. Primero fuimos amigos aproximadamente 5 meses, después empezamos una relación y al mes de ser novios quedé embarazada. Reconozco que ambos no nos cuidamos y fue responsabilidad de los dos.
Cuando se enteró del embarazo al inicio se alejó unos días. Después volvió diciéndome que quería hacer las cosas bien, que no quería perderme y que quería formar una familia conmigo y nuestra bebé. Decidí darle esa oportunidad porque lo quería y creí en nosotros.
Empezamos a construir lo que parecía una familia. Compartíamos con nuestras familias, planeábamos vivir juntos y preparar un hogar. Él parecía emocionado con nuestra hija: besaba mi barriga, hablaba de ella y del futuro.
Mi embarazo fue complicado desde el inicio. Tuve amenazas de pérdida, sangrados, dolores y muchos controles médicos. Aun así intenté estar para él. Cuando tenía miedo, cuando se frustraba o se cerraba emocionalmente, lo abrazaba, lo escuchaba y le recordaba que podíamos salir adelante.
Él decidió empezar a hacer Uber después del trabajo para generar más ingresos. Aunque me daba miedo por su seguridad, intenté apoyarlo porque decía que era otra forma de mantener a nuestra familia. Recuerdo que llegó emocionado, besó mi barriga y sentí que los dos luchábamos por lo mismo.
Los dos teníamos trabajos estables. No éramos ricos, teníamos deudas como cualquier pareja joven, pero pensaba que podíamos salir adelante juntos.
Dejé mi departamento donde vivía sola e independiente para formar un hogar con él. Perdí incluso un depósito porque pensé que estaba construyendo mi familia. Intentaba cuidar nuestra casa, cocinarle y apoyarlo, aunque había días donde por mi embarazo de riesgo no podía hacer todo.
Desde antes había señales que ignoré. Cuando se frustraba podía golpear cosas o reaccionar con mucho enojo. Yo le pedía trabajar en eso porque íbamos a tener una hija y no quería que ella creciera viendo violencia.
También me decía que quería que fuera más “sumisa”. Yo no entendía exactamente qué quería decir con eso porque para mí una pareja habla, llega a acuerdos y mejora junta.
Todo cambió cuando encontré muchos videos y fotos íntimas de él teniendo relaciones sexuales con una mujer de su pasado. Era alguien que siempre me dijo que no había sido su novia ni alguien importante, que solo había sido algo casual.
Me destruyó porque horas antes yo sentía que estaba con alguien completamente diferente: dulce, cariñoso, atento y emocionado por nuestra familia. Aún tengo dudas de si hubo infidelidad porque pasábamos muchísimo tiempo juntos, pero encontrar eso rompió mi confianza.
Cuando lo confronté esperaba hablar, pero la situación escaló. Se enojó mucho y me dijo que me fuera de la casa, que me largara y que era mejor así porque se acababa todo.
Me dolió porque yo había dejado mi vida independiente para formar un hogar con él. Le dije que había dejado mi departamento y perdido mi depósito para estar ahí, y que no tenía a dónde ir.
En la discusión yo reaccioné mal y le di una cachetada, algo que reconozco que estuvo mal.
Después todo empeoró. Hubo agresión física. Me zarandeó, me ahorcó, me golpeó estando embarazada incluyendo el vientre, me lastimó el labio y terminé con marcas en cuello y brazos.
Recuerdo que en medio de mi ansiedad me arrodillé llorando pidiéndole que dejara de tratarme mal. Le dije que no me estaba arrodillando ante él, sino delante de Dios, y que solo quería que paráramos de hacernos daño.
A pesar de todo, intenté perdonar porque todavía creía en la familia que estábamos formando.
Después mi embarazo se complicó más. Terminé hospitalizada por riesgo de parto prematuro, con 2 cm de dilatación y mucho miedo por nuestra bebé.
Él estuvo conmigo esa noche en el hospital.
Al día siguiente decidió terminar conmigo.
Me dijo que había cosas de él que yo quería cambiar y que él no estaba dispuesto a cambiar. Eso me dolió porque yo sentía que no quería cambiar quién era, sino que trabajáramos cosas que nos estaban destruyendo, especialmente la forma de manejar el enojo.
Desde ese día ha pasado casi un mes. No me ha bloqueado de ninguna red social, pero tampoco ha vuelto a buscarme, no ha llamado ni ha dado señales.
Me cuesta entender cómo pasamos de planear una vida juntos, esperar a nuestra hija y formar un hogar, a este silencio.
Estoy enfocándome en mi bebé, pero muchas personas me dicen que algún día reaccionará, que cuando nazca nuestra hija entenderá o se arrepentirá.
Yo no sé qué pensar.
No sé si algún día buscará reparar el daño, si querrá estar presente como padre o si simplemente siguió adelante.
Personas que vivieron algo parecido: ¿alguien que se fue así llegó a reaccionar con el tiempo? ¿O cuando alguien se desconecta de esta manera normalmente ya tomó su decisión?