u/SpikeSpiegel_Bebop

OKC pone el 2-1 en la serie [123-108] tras empezar 0-15 el partido. Shai (26-12) y el banquillo (Caruso, McCain, Jaylin Williams), claves de la victoria

OKC le ha tomado la medida a SAS. Tras un 0-17 de inicio (2-17 cuando se sentó Wemby), recortaron 10 puntos con la salida de Caruso y el cambio de Wemby por Kornet dos minutos y medio en pista, y a partir de ahí dominaron el encuentro. A Jaylin Williams, factor X al salir (11 puntos en el 1Q, al final 18 puntos, 5 rebotes y 2 robos), se sumó también McCain (24 puntos, +28 en pista). Caruso está siendo el segundo mejor jugador de OKC tras Shai (una vez más, como en las finales de conferencia del año pasado vs Nuggets).

OKC está muy cómodo con Wemby tirándose mid range, a seis metros del aro, etc. Ahí no es eficiente y así ganan la lucha por el rebote (entre otros factores). Ataque poco fluido de SAS, que está apostando por enchufarlas de 3 (no es su fuerte). Necesitan que vuelva el Wemby del 40-20 del game 1, dominando los tableros. Está por ver si volverá.

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u/SpikeSpiegel_Bebop — 10 hours ago

Knicks pone el 2-0 en la serie [109-93] gracias a un parcial de 18-0 en el 3Q. Hart (26 puntos, 5/11 t3, 7 asistencias), KAT (18 puntos, 13 rebotes) y Brunson (19 puntos, 14 asistencias) se imponen a unos Cavs erráticos desde el triple (9/35 t3, 25.7%)

Claves de la primera mitad: si Hart no mete sus triples y Anunoby no está fino, no hay mejor versión de los Knicks (KATsistema en ataque, balón moviéndose y cortes a canasta + amenaza de 3). 12 puntos de Hart (2 de 7 en triples) y Anunoby de menos a más = Knicks 4 arriba al descanso (vencen, pero no convencen)

-> Salir con Hart los primeros 6 minutos = -6 on court (17-11). Es genial Hart, le pone muchas ganas, tiene basket iq y hustle, pero 1 de 5 en tiros de campo (0 de 3 en triples), y los Cavs invitándole a tirar. Si no las ennchufa de 3, no hay KATsistema en ataque, no hay circulación de balón, no hay la mejor versión de los Knicks, y las dos torres de Cavs castigan a Knicks (en defensa, Mobley con KAT y Allen asegurándose de que no haya puntos fáciles en la zona, en ataque, Allen capturando rebotes ofensivos y Mobley pudiendo tirar por encima de su defensor = 3 rebotes ofensivos de Allen y 8 puntos -2 triples- de Mobley en seis minutos).

-> Sin las dos torres en pista, KAT ataca la pintura: a pesar del acierto de Cavs en el triple (4 de 7 en triples), Knicks recortó y se puso 20-19 (KAT en 7 puntos) en dos minutos sin la pareja Mobley-Allen. 4 puntos seguidos de KAT entrando como un elefante en una cacharrería (sus típicas bandejas que pueden acabar en falta en ataque o 2+1). Tiempo muerto de Atkinson y cambios: tres minutos de Mitch por KAT, Mobley por Allen (entre otros). Resultado: 27-24 con triple de Spida Mitchell a falta de 0.7 para el final y 0 de 4 de Mitch en tiros libres (7-5 de parcial con Mitch).

-> Tres minutos con KAT = 31-31 (KAT en 12 puntos sin fallo, y 5 rebotes), pero sin Anunoby, Cavs dominando el rebote (sobre todo ofensivo). Para solucionarlo, Brown sacó a Mitch con KAT, lo que funciona si Cavs no mete los triples, lo que sucedió. Resultado: 33-32 y Anunoby por MItch tras un minuto y medio. No duró demasiado: 33-34 para Knicks y KAT cometía su segunda falta personal. Mitch de nuevo a pista, junto con Brunson. MItch taponaba, intimidaba, e igualaba la lucha por el rebote junto con Anunoby.

A NYk le salvaron los malos % de 3 de Cavs. La sangría en el rebote ofensivo fue evidente, tanto con KAT como con Mitch. Brunson, sólo 2 puntos en toda la primera mitad.

-> Con Cavs fallando triples (Merrill, 0 de 6), marcador bajo, 40-40 a falta de 4 minutos para el descanso (máximo anotador Mobley con 14 puntos). NYK hizo un parcial 0-5 con el primer triple de Hart, para poner el 40-45. 5 arriba con Brunson en 2 puntos (1 de 5 en tiros) y 4 asistencias. A pesar del triple de Harden (ya en 10 puntos, acabó con 12 la primera mitad) para empatar, la ventaja se mantuvo con una bandeja de Hart y un triple de Anunoby, ambos en 9 puntos ya (45-50). Finalmente, 49-53 y gracias (porque Hart hizo un 1 de 3 en triples en el último minuto, con Cavs invitándole todo el rato a tirar).

Claves de la segunda mitad: parcial de 0-18 para NYK en cinco minutos del 3Q, y game over (vencen y convencen, al ritmo de Hart: 3/3 t3 en el parcial). Los Cavs, horribles desde el triple (5 de 10 en el 1Q, 4 de 20 desde entonces) y con muy poco movimiento de balón (sólo 15 asistencias)

-> Defensa + Brunson: un parcial de 0-9 (5 puntos de Brunson) puso la máxima de partido, 53-62 y obligó al tiempo muerto a Atkinson. El parcial continuaba: 0-11 (7 de Brunson), KAT cometía su tercera y salía Mitch, 0-14 (triple de Hart), volvía a salir KAT. Cavs había hecho 5 de 10 en triples en el 1Q y, desde entonces, 1 de 16 (Merrill 0 de 7). 0-18 (tiro libre de Hart, rebote ofensivo de KAT, triple de Hart, ya en 4 de 9, 2 de 2 en el 3Q). Strus rompía la maldición de Cavs desde el triple, Allen ponía un tapón a KAT y conseguñía un rebote ofensivo y canasta al otro lado. Brown, a diferencia de Atkinson, cortaba la reacción y pedía tiempo muerto, con +13.

-> Un nuevo triple de Hart (5 de 10, máximo anotador del encuentro con 24 puntos) tras el tiempo muerto y una canasta de KAT superando a Strus ponían de nuevo el +18, 58-76. Cavs reaccionaba con un parcial de 7-3 (triple de KAT, ya en 18 puntos), 65-79. El cuarto terminaba con 70-85 (Brunson, 9 puntos y 11 asistencias). La clave, la defensa de NYK y en ataque, Hart, KAT y Brunson.

-> Los Cavs no son los Knicks: hubo amago de remontada, tras tres minutos del 4Q, 76-85... Los tiros de campo de ambos equipos: 0 de 2 de Cavs, 0 de 7 de Knicks. Todo había sido desde el tiro libre. La reacción comandada por Spida MItchell (ya en 21 puntos, acabó con 26) se acercó a 7 y todo. Un triple de Anunoby puso el +10, y al poco salió Brunson para controlar la recta final del encuentro, anotar 10 puntos, dar 3 asistencias (una a un triplazo de Bridges para el +13 a falta de 6 minutos) y poner el game over definitivo. Emocionalmente, los Cavs estaban derrotados (para muestra, los dos tiros libres fallados por Mobley cuando podían ponerse a 10: tras un buen 1Q y un correcto 2Q, en la segunda mitad Mobley desapareció por completo...).

Un buen 1Q de Mobley, un buen 2Q de Harden y la anotación de Spida Mitchell en la segunda mitad no les da a los Cavs para toserle a unos Knicks que ni siquiera están jugando a su mejor nivel. Esperemos que Anunoby vaya pillando ritmo los próximos partidos porque de que alcance su nivel pre-lesión depende, entre otros factores, la suerte de los NYK en estos PO. Por el momento, la serie viaja 2-0 a Ohio.

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u/SpikeSpiegel_Bebop — 1 day ago

Knicks pierde hasta de 22 puntos en el 4Q... Remonta y gana en OT [115-104]. Brunson (38 puntos, 15 en el 4Q), Bridges (18 puntos) y Shamet (9 puntos), decisivos. También Anunoby, al final (13 puntos). Parcial de 44-11 en la remontada

Nadie podría haber previsto la victoria de Knicks tras el 3Q y el inicio del 4Q... Daba pena verlos, fallando tiros, impotentes ante Cavs. Y, de repente, Brunson

Claves de la primera mitad: horribles los Knicks desde el triple y, con todo, sólo 2 abajo

-> El impacto de MItch Robinson: entró con 8-10 para Cavs, salió con 16-23 para Knicks (parcial de 0-12 incluido). El lema durante varios tramos fue "Defense! Defense!" NYK consiguió muchos puntos tras pérdida. 9 pérdidas de Cavs, casi todas ellas fueron "clin clin caja" para los locales. También ganaron la lucha por el rebote los locales.

-> Puntos en la pintura: tras 15 minutos, 10 de Cavs por 22 de Knicks, con 22-31 en el marcador. Hart (que falló sus primeros triples y fracasó en sacar a Allen de la pintura, con KAT de organizador del ataque defendido por Mobley), en 6 puntos. En el ecuador del 2Q, Knicks arriba 26-35 con 1 de 13 en triples (casi todo en la pintura). Mención especial para Brunson, horrible en el triple, pero ya en 12 puntos.

-> Atkinson, muy listo. Los minutos sin Brunson y con KAT, KAT puede comerse a Mobley sin Allen. Lo que hizo Atkinson a los tres minutos, fue meter a Allen por Mobley, obligando a Brown a meter a Mitch Robinson dos minutos después. No hubo, pues, casi nada de NYk al ritmo de KAT con Brunson descansando, sino que NYK volvió a las andadas de que Alvarado, Clarkson, etc, fueran los que llevaran las riendas de la segunda unidad.

-> Anunoby, fuera de forma, entonándose: apareció muy avanzado el 2Q, con un triple, para poner el +11 en el marcador. Por lo demás, lento. Cavs se benefició de ello (combinación Shamet-Anunoby en estas condiciones + desacierto desde el triple de Knicks) para un parcial de 8-0 que les puso a 3, 35-38.

-> Spida Mitchel, encendido: 16 puntos, incluido un 3+1 para poner a los suyos 41-42 y un triple a 2 segundos del descanso. En general, los Cavs 6 de 9 en triples en el 2Q. Así se fueron arriba al descanso: 48-46. Brunson, en 14 puntos (6 de 12 en tc).

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Claves en la segunda mitad: los Knicks seguían fallando y fallando... Hasta ponerse 22 abajo en el 4Q. Y de repente, Brunson

-> Costó, pero KAT apareció: tres tiros fallados y, al fin, triple y asistencia a Hart para sacarle la tercera falta personal a Allen. Atkinson pidió revisión y acabaron pitando falta ofensiva de KAT (segunda). 5 puntos seguidos de KAT y una falta no pitada de Mobley sobre él. Pero dio igual. Cavs seguía haciendo daño de 3 (10 de 25 por 3 de 22 para Knicks). Además, MItchell estaba haciendo sufrir a los exteriores de Knicks. estaba en 20 puntos y 6 robos tras cuatro minutos de 3Q, 59-51 para Cavs. Las dos torres podían más que KAT y Anunoby. Cavs estaba ganando esta vez la lucha por el rebote. 63-54 tras cinco minutos.

-> Mitch Robinson restó, y no sumó: entró con 66-58 para Cavs. Esta vez no funcionó, ni en defensa (continuó la sangría en el rebote de NYK, muy bien Allen) ni en astaque (Brunsonsistema con Brunson fallando tiros, hasta fallando libres). 72-60 cuando se sentaba Allen y salía Mobley. 77-63 con Cavs destrozando desde el triple y empezando el hack a Mitch. Muy mal asunto para NYK. Mitch hizo 1 de 4 pero Brown no lo cambió. A falta de un minuto para finalizar el 3Q, 81-66, y continuaba el hack (con Mitch frustrado, haciendo una falta en ataque, cometiendo un tapón ilegal...), horrible. Por fin lo sentaba Brown, con 83-68. Brunson, muy fuera del partido: 21 puntos con 7 de 18 en tc (0/5 t3 y 7/10 tl). 83-69, 14 arriba Cavs.

-> Caída en picado de la anotación: con Cavs inspirados desde el triple (Merrill, Wade... y Spida Mitchell en 29 puntos), KAT, Brunson y compañía no paraban de fallar tiros. Así, 92-71 tras cuatro minutos del 4Q (¡2 puntos en 4 minutos!), era game over para Knicks. Y aún fue peor, los Cavs llegaron a ponerse 22 arriba, 93-71. A partir de ahí, se abrió un parcial curioso: canasta de 2 de Brunson, falta en ataque de Mobley y triple de Shamet a pase de KAT: 93-76. Tras una pérdida de Spida Mitchell, tiempo muerto con 6:41 por jugar. Vaya 6:41 por jugar...

-> El parcial continuó al ritmo de Brunson, 0-9 en dos minutos (preciosa bandeja del chaparro), con Harden rompiendo la sequía con un tiro libre (volvió a fallar dos tiros libres en el 4Q la Barba...), y Brunson a lo suyo (27 puntos al entrar al clutch, con 94-82 para Cavs). Allen falló dos tiros libres y continuaba el parcial, 1-13 en tres minutos y Brunson en 29 puntos, Knicks a 10. Y a falta de 4 minutos, NYK a 8, oootra canasta de Brunson, ya en 31. De 2 en 2, ¿no? Bueno, pues al fin metió su primer triple del partido en la cara de la Barba, parcial de 1-18, Knicks a 5, 94-89, tiempo muerto de Atkinson (Brunson, 34 puntos). 13 puntos de Brunson en el 4Q para meter a los suyos en el partido, a falta de 3:30 para el final.

-> Aunque un triple de Mobley a la salida del tiempo muerto daba un respiro a Cavs, al otro lado, Bridges (triplazo sobre la bocina para el 97-93 a falta de dos y medio para el final y triplazo desde la esquina para el 99-96 a falta de un minuto y pico) apareció como escudero de Brunson. También Shamet, al que le quedaba otro triple por meter en el 4Q, para empatar el partido a 99, un triple que entró llorando. Harden conseguía 2 puntos pero Brunson le contestaba con otros 2. En la última posesión de Cavs, a Merrill se le salía el triple de dentro... Ahí estuvo el partido para Cavs.

OT: repaso de Knicks (3-14) y 1-0 tras un partido bastante regulero, recuperando sensaciones tras el parón de más de una semana

-> Anunoby revivió en la prórroga, y empezó a sacar libres en entradas a canasta. Llevaba 4 puntos (un triple, 1 tiro libre) en todo el partido. Acabó con 13 (8 de 10 en tiros libres). Cavs, agotaba posesiones y fallaba triples (0 de 5 en tres minutos de OT, olvidándose de tirar cerca del aro). Los que les habían entrado durante tres cuartos, ya no les entraban. La única canasta de Brunson en OT ponía el 101-105 a falta de cuatro minutos para el final**. Anunoby ponía el 101-107 con una canasta a tabla sobre Mobley.**

-> Brown salió con Shamet y no con Hart (confiando en el quinteto que había conseguido la remontada en el 4Q), y funcionó. A Shamet aún le quedaba un triple por meter. Dos en el 4Q y uno en OT. Decisivo Shamet, pues puso los 9 de ventaja: 101-110.

-> Los únicos puntos de Cavs llegaron tras el tiempo muerto de Atkinson: triple de Strus (1 de 6 el equipo en la prórroga, en ese momento, y sin tirar de 2 en ningún momento), 104-110. Pero ya era demasiado tarde. Merrill cometía falta en el rebote sobre KAT y luego sobre Anunoby, que metía 1 de 2 (ya en 9 puntos). Bridges robaba un balón clave y aunque NYK no conseguía anotar, en el ataque de Cavs esta vez Anunoby le robaba la cartera a Harden. Game over a falta de 42 segundos. Lo que quedaba eran dos faltas sobre Anunoby, que metía los cuatro tiros libres, hasta el 104-115 para NYK.

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u/SpikeSpiegel_Bebop — 3 days ago

Las estadísticas de PO de Wemby hasta ahora en los partidos en los que no se lesionó o no lo expulsaron temprano

Ha jugado 10 de los 11 partidos de Spurs: en uno, contra Blazers, se lesionó, y en otro, contra Wolves, lo expulsaron (ambas cosas sucedieron en el 2Q). Nos quedan, así, ocho partidos completos de Wemby en PO. Los fríos datos:

Pts: 24.3 (-0.7)
Reb: 12.4 (+0.9)
Ast: 2.8 (-0.3)
Blk: 5.0 (+1.9)!!
Stl: 0.8 (-0.2)

FG%: 54.9% (+3.7%)
3P% 35.9% (+1.0%)
FT%: 85.2% (+2.5%)

+\-: +16.8 (+6.1)
Min: ≈33 +(3.8)

Wemby vs Shai, choose your fighter

Fuente: https://www.reddit.com/r/NBASpurs/comments/1tf6peq/wembys_playoff_stats_so_far_in_games_he_wasnt/?utm_source=share&utm_medium=web3x&utm_name=web3xcss&utm_term=1&utm_content=share_button

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u/SpikeSpiegel_Bebop — 6 days ago

Spurs cierra su serie en 6 [139-109], con un partido mágico de Castle (32-11-6), escudado en ataque por Fox (21-9). Los Wolves, 40/106 tc (37%). Pistons obliga al game 7 [115-94] en un decepcionante partido de Cavs (30/77 tc (39%), 20 pérdidas por 15 asistencias). 21-8 de Cade y 15-11 de Duren

Magic Castle en el game 6: 32 puntos (5 de 7 en triples) en menos de 30 minutos jugados, además de 11 rebotes (3 ofensivos) y 6 asistencias: +28 on court

San Antonio empezó de dulce desde el triple: 4 de 5 para 18-8, Castle con 8 puntos sin fallo (2 triples), Wemby convirtiendo un alley oop a pase de Castle. Al otro lado, Edwards con la capa de superhéroe, con 4 puntos y 1 robo, sacando un 2+1 para poner el 18-11 (7 de Antman).

Los Wolves estaban tirando (con escaso éxito) por encima de Wemby, más allá de un tapón ilegal del francés sobre Dosunmu. Los arbis, bastante caseros, marcaban muchas faltas en defensa de Spurs (alguna de ellas claramente en ataque de Minny, Randle empujando descaradamente a Wemby, etc). Castle ejecutaba un 2+1 (falta de Edwards), y Reid, recién salido, contestaba con un triplazo: 23-15 pasado el ecuador, es decir, cuando tocaba sentar a Wemby y sacar a Kornet. Pero el cambio no llegaba. Lo que llegaba era una nueva canasta en la pintura del francés, pero también su tercera pérdida de balón del partido, y Reid enchufado, 3 de 3 en tiros, 8 puntos para el 25-20, y tiempo muerto de Mitch Johnson, tras el que al fin salía Kornet (3 minutos y pico por jugar). Castle seguía a lo suyo (14 puntos sin fallo, 3 triples ya). Con Kornet como amo y señor de la zona (metiendo manos, poniendo un tapón, luchando por el rebote en los dos lados: 10 de todos los Spurs por 4 de Wolves), la cosa no iba nada mal: 34-25, pero regresaba Wemby a falta de un minuto. Fox, en 9 puntos, estaba haciendo daño con sus entradas a canasta (16 puntos en la pintura de Spurs por 10 de Wolves). La última canasta era de Reid, 10 puntos sin fallo, para el 36-27 del 1Q.

Con todos ustedes, ESTEBAN CASTILLO. ¿Es un veterano? ¿Cobra un máximo? ¡No! Es un shophomore con muelles y sin miedo si le invitan a tirar (como debe ser). También mete manos y recibe empujones (sobre todo de Randle) y, lo dicho, usa esos muelles que tiene para mates, bandejas, rebotes, lo que el equipo requiera.

El asunto es que para cuando llevábamos tres minutos del 2Q, daba igual si los arbis estaban caseros o no (asunto Randle, McDaniels, etc, ¡pítenles sus faltas en ataque!), porque entre Wemby y Castle estaban rompiendo el partido. Castle conseguía un rebote ofensivo y 2+1 (ya en 17 puntos), y ventaja de +19 para Spurs: 10-0 de parcial para el 46-27 tras quince minutos. Los Wolves lo intentaban de 3 (lejos de la alargada sombra de Wemby, que causaba un 2 de 15 desde los minutos finales del 1Q en todos los Wolves), pero nada de nada. Y los Spurs suma y sigue: un triple de Vassell (los Spurs en 6 de 12 en triples) ponía el +23 para Spurs. Edwards probaba con el heroball, pero no había manera (contra Wemby es casi imposible), Un mate de Carter-Bryant en transición (52-27) obligaba al tiempo muerto a Finch. 52-27 y más de siete minutos hasta el descanso. Casi cinco minutos de cuarto sin anotar los Wolves. Uff...

Antes de conseguir sus primeros puntos del cuarto, los Wolves llegaron a estar abajo por 29 puntos. Fue Shannon con un 2+1, con Wemby lejos. Fueron puntos en transición. Sólo lo consiguieron así. En los siete minutos que quedaban, Wolves arreglaría la situación con 31 puntos. 20-3 para Spurs en cinco minutos. 18-31 para Wolves en siete. Por eso hubo partido tras el descanso, en el 3Q, pero no por demasiado tiempo. Cuatro canastas en el 2Q de Shannon, Reid dejándoselo todo para anotar, 10-0 de parcial para Wolves (7 de esos puntos, de Shannon, los otros 3 de Reid), con Edwards en 3 de 9 en tiros de campo y tres faltas personales pasado el ecuador del 2Q.

Básicamente, esta vez, sí, con el cambio de Wemby por Kornet, Minny conseguía puntos cerca del aro, vía Shannon. El parcial era de 12-2 (9 puntos de Shannon vs 2 de Fox), marcador 60-39. Un triple de Conley ponía el 60-42, y los Wolves soñaban con la remontada. Mithc Johnson devolvía (tras un parcial 15-4 en menos de tres minutos con Kornet) a Wemby a pista. Vassell le ponía un tapón a Shannon. Wemby intimidaba a Gobert (una vez más, que estaba en 0 puntos y 3 rebotes). Harper enchufaba de 3, y parecía que los Spurs mantendrían una cómoda ventaja, tras el susto: 63-44 y tiros libres para Wemby, 65-44 y 3:25 por jugar.

Pero la dinámica del cuarto había cambiado, y Wemby (que falló dos tiros libres) no pudo impedir la machada local: 16 puntos de Reid (6 en el 2Q), 15 de Edwards (9 en el 2Q), 9 de Shannon (todos en el 2Q) y la ventaja disminuía, con Spurs perdiendo balones, incómodos en ataque: 67-54 con menos de dos minutos por jugar. Fox (ya en 13 puntos) se iba cojeando al vestuario. En la lucha por el rebote tras fallo de McDaniels (0 de 5 en tiros de campo), Shannon le sacaba falta a Champagnie, y los anotaba (el base en 11 puntos, el partido 69-56). Con Randle y Gobert realmente mal, y McDaniels haciéndolo bien en defensa pero no en ataque, los Wolves intentaban bajar la ventaja a 10. Un tapón de Wemby a Randle lo impedía, y al otro lado Champagnie conseguía dos tiros libres. Un triple de Edwards (ya en 18 puntos) ponía el 71-59, pero a falta de cinco segundos para el descanso Champganie por fin anotaba de 3: 74-59. Edwards sacaba falta en la jugada final y, si bien fallaba los tiros libres, Reid conseguía rebotear y anotar (para llegar a 18 puntos, no volvería a anotar). 74-61. Pudo ser mejor para Spurs, pero también pudo ser peor, visto lo visto.

Fox, que e había ido cojeando al final del 2Q, inauguraba el 3Q con un triple. Al otro lado, McDaniels conseguía su primera canasta de campo (1 de 7), llorando, con Castle y Wemby cerca de taponar. Finch metía a Shannon para ver si repetía lo del 2Q. Pero los Wolves se iban a quedar en 23 puntos en todo el 3Q, por 36 de Spurs. El partido iba a entrar al 4Q con +26 de Spurs, game over para Minny. Muy representativo del abuso de San Antonio fue el duelo Wemby vs Gobert. Es que no había manera para francés (Rudy), que se llevaba una nueva chapa del francés (Victor). En dos minutos, estaban 81-63, +18, con una canasta de Wemby por encima de Gobert (7-2 de parcial para los texanos). Finch pedía tiempo muerto, pero tenía poco que hacer.

Finch probaría con Reid y no con Gobert (insisto, en todo el partido, 25 minutos jugados: 3 rebotes y 3 faltas personales, 0 de 4 en tiros de campo, nada más, completamente devorado por su compatriota, Wemby, que hacía lo mismo con Randle o con McDaniels si se acercaban a su aro, y con los exteriores: Shannon, Dosunmu, Edwards, le daba igual, no discriminaba, repartía su intimidación a todos...). Nada, tras cinco minutos de cuarto, Wemby en 17 puntos, Spurs en +21 (88-67) y los jugadores de Wolves cargados de faltas, intentando frenar lo inevitable. Y mira que McDaniels lo intentaba (el 3Q fue su cuarto, y no el de Reid, con apariciones parciales de Dosunmu y Shannon), pero al otro lado contestaban todo el rato, sin piedad. Shannon le sacaba un 2+1 a Wemby, y reducía la ventaja. Y MItch Johnson sentaba a Wemby, en el ecuador del 3Q, con 91-73. Esta vez los Spurs no iban a notar la diferencia entre Wemby y Kornet... Gracias a la magia de Castle. Un triple de Esteban "el del Castillo Encantado" (ya en 25 puntos) para poner de nuevo el +21, 94-73, daba la bienvenida a pista al bueno de Luke. McDaniels le sacaba un 2+1 a Kornet, pero daba igual: Castle contestaba con su quinto triple del partido (5 de 5 en ese momento, ya en 28 puntos) y volvía a poner el +21, 97-76. ¿Ya vale, no?

Si conocen el mito de Sísifo, eso era Minny, subía lentamente una roca a lo alto de una montaña para que ésta cayera y tener que volver a subirla. Albert Camus decía: "hay que imaginar a Sísifo feliz". Pero es más fácil decirlo que hacerlo. Sobre todo si la roca, en lugar de caerse por la otra ladera de la montaña, se cae por la tuya y te aplasta. Y eso es lo que sucedió en el game 6 (y en la serie): los Spurs se cayeron encima de los Wolves, los aplastaron, por muchas ganas que le pusieran en Minny para que eso no sucediera. El +26 tras 36 minutos de juego fue definitivo.

Ahora nos espera una emocionante final de conferencia Oeste: OKC, que va 8 de 8 y jugando a medio gas, vs Spurs, que van 8-3 pecando de pardillos en varias ocasiones, aprendiendo por el camino lo que son los PO, pero con hambre, mucha hambre, y un núcleo joven muy esperanzador. El 1 contra el 2. Chet contra Wemby. Shai contra Castle. ¿Volverá JDub? ¿Eso será bueno desde el princpio para OKC? Lo veremos.

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Nadie puede matar a los Pistons

Detroit sobrevive en Cleveland para forzar el séptimo partido de las semifinales de Conferencia. Cunningham, soberbio: 21 puntos con 5 de 10 en triples.

Detroit Pistons ha aprendido latín entre los pasados playoffs y los presentes. La franquicia de Michigan ha absorbido la información necesaria para saber navegar por las misteriosas rondas finales. Una experiencia impagable que solo se consigue estando presente. Golpe a golpe durante el camino más difícil del baloncesto. Una acumulación de rozaduras que le permiten bailar sin nervios sobre el precipicio.

Durante las presentes eliminatorias, los chicos de Bickerstaff han tocado el abismo en cuatro ocasiones ya. Tres veces estuvieron a punto de ser eliminados por Orlando Magic: pasaron del 1-3 en contra a clasificarse en el séptimo partido 4-3. En las semifinales del Este, van por el mismo sendero y esta madrugada salvaron frente a los Cavaliers su primer match ball con una contundente victoria en el Rocket Arena de Cleveland (94-115) en el sexto partido para empatar la serie a tres. El séptimo y último duelo es este domingo en Little Caesars Arena de Detroit.

“Será un ambiente genial para nosotros. Estamos emocionados de volver a casa”, asegura Cade Cunningham. El base asumió su responsabilidad de jugador franquicia y se disparó hasta los 21 puntos con un 5 de 10 desde el perímetro. Añadió 8 asistencias… y acumuló 7 de las 17 pérdidas de su equipo. Un mal menor cuando el resto prestó una mano: 48 tantos llegaron desde el banquillo por 19 del de Cleveland.

Los de Ohio se apagaron poco a poco. Empezaron igualando fuerzas. Sin dejar a su rival escaparse, conscientes de que podían volver a unas finales de Conferencia ocho años después. Desde 2018, en la última temporada con LeBron, no catan esa cita. Harden guio (23 tantos); Mitchell y Mobley ayudaron (18 puntos por cabeza). Pero se encontraron a un rival que ejerció su juego, con defensa e intensidad física. Bien Duren en la zona; magnífico Robinson en momentos clave desde el perímetro.

“Ha sido un esfuerzo colectivo. Lo necesitábamos todo. Una gran victoria de equipo”, prosigue Cunningham, que asistió a los primeros amagos de escapada de los Pistons. 27-39 y 37-49 en el segundo cuarto. Al descanso, 51-54. Pero fue en el tercer periodo cuando el golpe fue más brutal. En apenas cuatro minutos, los visitantes se estiraron hasta el +13 (55-68) con un triple de Robinson. Luego llegó Duren para el 70-84. La sentencia se produjo en el último cuarto cuando, a falta de tres minutos, la diferencia se marchó hasta el +18 (91-109). Jenkins, desde fuera, colocó el +21 (91-112). Punto final. O, mejor dicho, punto y seguido porque el domingo llega el séptimo partido. Las dos mejores palabras del mundo.

Fuente: https://as.com/baloncesto/nba/nadie-puede-matar-a-los-pistons-f202605-n/

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u/SpikeSpiegel_Bebop — 7 days ago

Doncic y los Lakers: la hora de la verdad (Juanma Rubio para AS)

Doncic y los Lakers: la hora de la verdad

La franquicia angelina, ya eliminada, afronta unos meses decisivos con la necesidad, ahora sí, de crear un proyecto ganador con el base esloveno como eje.

Luka Doncic ya no es un crio. Ha dejado de ser un niño prodigio y la realidad básica, una que acepta muchos matices, es que está doblando la esquina del cómo de arriba podrá ubicarse en la lista de los mejores jugadores de siempre (un debate que ahora, y hasta nueva orden, está cerrado) y se está acercando peligrosamente (solo acercando, por ahora) a la avenida del podría retirarse como el mejor jugador de la NBA que nunca consiguió ganar un anillo. Con las carreras de las grandes estrellas sucede, como con tantas cosas, que muchas veces cuesta interpretar el presente entre revisiones del pasado y cálculos, de lo científico a lo adivinatorio, sobre lo que está por venir (lo que luego se revisará, y vuelta a empezar). Y más cuando, como en el caso de Doncic, una buena parte del nudo, el tramo central, ha quedado enredado en una transición que debería terminar ya para que le salgan las cuentas (deportivas).

Doncic lleva ocho años en la NBA, eso es el grueso de una carrera, y tiene 27 años que serán 28 cuando comiencen los próximos playoffs. Los trayectos, es obvio, son ahora más largos para unas estrellas que se retiran más tarde y también llegan antes, sin las estancias más largas en college de los viejos tiempos. Pero sigue habiendo un compás deportivo que, en teoría, pone al esloveno en su prime, a las puertas de su momento aunque parezca que (no debería ser así) muchos debates ya se han agotado, de tanto manosearlos, con él.

Michael Jordan y Nikola Jokic, por ejemplo, ganaron su primer anillo a los 28 años, LeBron James a los 27 y Stephen Curry y Giannis Antetokounmpo, a los 26. (...)

La buena noticia es que la cosa va bien: Doncic ha encajado y los Lakers se esforzaron desde el primer día, hay muchas cosas que no salen en la prensa, en que tuviera claro que no está en un equipo cualquiera y que ser la estrella de los Lakers no es lo mismo que ser la estrella de otro equipo. Ambas partes fueron consensuando el plan de mínimos que ha desembocado en este verano con dos pasos sin fallo por playoffs (bien) pero sin opciones reales de ganar el título (mal). No las habrían tenido ahora, o eso es el pensamiento más lógico, aunque Doncic no se hubiera perdido los diez partidos de los Lakers en estos playoffs.

Estoy muy cómodo, me encanta ser un laker”, dijo -una reafirmación sedosa que espanta unas habladurías que hace mucho que no tienen fuerza- cuando se cerró oficialmente la temporada 2025-26 con el 4-0 contra los Thunder. “Empieza la cuenta atrás”, dicen en la liga con la vista puesta, con obvia curiosidad, en una reformulación que atraerá miradas como un imán. La cuestión es que, efectivamente, ahora sí se escucha el tic tac del reloj, para bien y para mal. Si las cosas no se hacen bien o se hacen bien pero salen mal, que también sucede, dentro de un año el debate será muy distinto. Las caras antes de las vacaciones, también. Y los Lakers, este es el punto de partida, conviven en el Oeste con dos proyectos monstruosos que marcan el ritmo, los de Thunder y Spurs, a los que no van a ganar solo a base de buena sintonía, esgrimiendo el poder de la amistad. Y a los que, o eso parece, no tienen solo a un par de buenos movimientos de distancia.

La temporada de los Lakers ha sido buena: 53 victorias (53-29), la mejor cifra desde que el equipo fue campeón en 2020. No ha sido la catástrofe que anticipaban los más pesimistas cuando desde los despachos se afrontó la construcción de la plantilla con el objetivo principal de evitar cargas de contratos futuros y no gastar balas para lo que tendría que venir en 2026 y/o 2027. Pero tampoco ha sido un milagro con techo de anillo. Como mucho, y es algo, ha sido el trayecto de un buen equipo, por tramos muy bueno, que se ha ganado el derecho a regalarse un what if: cuando se lesionaron Luka Doncic y Austin Reaves en el mismo partido, en OKC un maldito 2 de abril, los Lakers venían de un marzo imperial en el que habían firmado un 15-2 con sensaciones excepcionales, de equipo en el top 5 de la NBA -justo en el momento oportuno- y la mejor versión en dos años de un Doncic que cayó para, sin tratamientos milagrosos en ningún lado del Atlántico, no jugar más.

Pero en ese marzo que sí existió Doncic reabrió el caso del MVP (solo por unos días) y promedió 37,5 puntos (doce partidos seguidos de al menos treinta, el tope de un base desde 1966), 8 rebotes y 7,4 asistencias con un 39,2% en triples. En esas semanas sí, y sin duda, los Lakers comprobaron que Doncic no había pasado a ser buenísimo pero no tanto como antes, que todavía podía ser uno de los tres o cuatro mejores jugadores del mundo, uno sobre el que construir un equipo campeón. De los que firman un par de milagros cuando lo demás no alcanza. Los que, en definitiva, separan a los aspirantes de los campeones. (...)

Doncic renovó el pasado verano y certificó así su apoyo al plan. Firmó por tres años y 165 millones. Evitó así la extensión máxima para flexibilizar sus opciones y optar, este era el asunto principal, a otro grandísimo contrato que debería llegar en 2028, si renuncia a su player option para ese verano, por otros cinco años y más de 400 millones. Siempre fue lo que más sentido tuvo desde un punto de vista contractual, pero es además un camino permite a Doncic jugar con esa posible condición de agente libre en el verano de 2028 y, por lo tanto, de jugador (de facto) ante un último año de contrato el próximo (2027). En la NBA, y más en esta era de los aprons y las reinvenciones, de los proyectos exprés, la estabilidad es un valor cada vez más frágil y la línea entre la construcción y la reconstrucción acaba siendo extremadamente fina.

Una plantilla ante un nuevo universo

El problema es que ahora mismo los Lakers 2026-27 son un lienzo prácticamente en blanco. La flexibilidad y la maniobrabilidad que se han apilado son la herramienta, no el fin. De los quince jugadores que han terminado la temporada en nómina, hasta nueve pueden ser ahora agentes libres. Lo serán seguro LeBron James, Rui Hachimura, Luke Kennard, Maxi Kleber, Jaxson Hayes y probablemente Nick Smith Jr. Y de los que tienen tienen player optionsAustin Reaves: 14,8 millones que rechazará en busca de un contrato mucho más largo y lucrativo. Y habrá que ver qué deciden otros dos titulares, Deandre Ayton (8,1) y un Marcus Smart (5,3) que fue un fichaje que chirrió a muchos pero que ha aportado: en pista y en el vestuario. De hecho, el ingrediente secreto para que la mezcla de Doncic, Reaves y LeBron funcionara era él, el cuarto elemento, al menos si se atiende a las mediciones de la estadística avanzada.

Los Lakers tienen asegurados los 49,8 millones que cobrará Doncic, pero a partir de ahí casi todo está por decidir. Jarred Vanderbilt (12,4) y Jake LaRavia (6) tienen contrato pero por cantidades que a los Lakers les encantaría perder de vista, amasar en un traspaso por una pieza de más valor deportivo. Dalton Knecht (fallido pick 17 del draft de 2024) es un tirador que no mete los tiros que ha perdido cualquier valor, incluso el más residual, después de dos temporadas muy malas. Los Lakers (hay una team option de 4,2 millones) tendrán difícil usarlo como pieza de intercambio porque casi nadie lo considerará reconducible, todavía de techo alto. Adou Thiero, elección de segunda ronda el año pasado, llegó muy verde y se ha pasado media temporada con problemas físicos. Es difícil saber si los Lakers pueden contar con él, en los plazos que requiere el siguiente proyecto, como especialista defensivo y turbina física. Entre él y Bronny James, cuyo futuro podría (o no) estar vinculado al de su padre, ocupan menos de cinco millones de esa masa salarial por redefinir.

Los Lakers tienen su primera ronda (pick 25) del próximo draft (2026), una noche en la que dispondrán (no antes) de tres (y opciones de intercambio: swaps) con las que ya se puede pensar en traspasos de rango alto. En el pasado reciente han vivido exprimidos por intentos acertados (Davis) o totalmente errados (Westbrook). Casi sin rondas y con la moraleja que obliga, ahora, a maximizar las que van entrando: usarlas con tino, detectando las oportunidades adecuadas, el precio justo. La de 2032 tendrá valor porque nadie sabe dónde y cómo estará entonces Doncic, pero operar alegremente con ella reventaría las opciones de usar las de 2031 y 2033 (no se pueden traspasar dos primeras rondas de draft consecutivos: sí usarlas en intercambios). Y, aviso para los más ansiosos, la ventana de oportunidad más propicia para usarlas puede apuntar al próximo mercado invernal. Eso, claro, devolvería al equipo a la construcción en suspenso. Entre la paciencia y el ejercicio de fe.

Las necesidades son obvias: un pívot que encaje con el estilo que ayuda a que Doncic meta el turbo: que intimide y acabe jugadas por encima del aro; y especialistas defensivos, físicos y polivalentes, que además puedan anotar triples liberados. Es más fácil enumerar roles que encontrar nombres en el mundo real, claro, pero es el molde del equipo con el que, en los Mavericks, Doncic llegó a los Finales de la NBA en 2024. El que, dicen los periodistas Sam Amick y Dan Woike, le han prometido los Lakers que intentarán replicar ahora. Volver a lo que funciona.

El esloveno, hace dos años, era el rey sol con un segundo generador, Kyrie Irving (lo que, en su rango, debería replicar Austin Reaves) y, junto a ellos, una guardia pretoriana defensiva que incluía a PJ Washington, Derrick Jones Jr, Dereck Lively II o, en los márgenes, Dante Exum. Esa versión de los Mavs ganó el Oeste acabó con la decimoséptima mejor defensa de la liga... pero la séptima desde la reconfiguración del mercado invernal. En 2022, cuando Doncic pisó por primera vez la final de Conferencia, también tenía a un segundo generador (un Jalen Brunson en ascenso) y perros de presa como Dorian Finney-Smith y Reggie Bullock, entonces ejemplos perfectos de 3&D: defensores con tiro exterior. Un rol en el que entonces todavía encajaba Maxi Kleber. Ese equipo, que también tenía a Frank Ntilikina y empezó la temporada con Kristaps Porzingis como protector del aro en ayudas a Dwight Powell, firmó el mejor rating defensivo de un equipo de Doncic en un curso completo: octavo de la NBA.

Distintas formas de enfocar el futuro

Para los Lakers, que han terminado muy satisfechos con JJ Redick y que por lo tanto ni se plantean cambios en el banquillo, podría haber un plan impredecible que pasaría por una llegada bombástica que tendría que materializarse de lo que ahora es la nada: si Giannis se mueve vía traspaso, y parece casi inevitable, hay pretendientes capaces de hacer ofertas mucho mejores. (...) El propio esloveno, sin embargo (otra vez, Amick y Woike), prefiere que se priorice la continuidad de Reaves y se construya a partir de ahí. De hecho el plan podría ser más continuista, finalmente, de lo que a buena parte de la afición le gustaría (lo nuevo siempre es más emocionante). Los Lakers verían con buenos ojos el regreso, aunque por el precio adecuado, de Hachimura, Kennard y Hayes. Está por ver qué decide Ayton, en absoluto un pívot de primer nivel pero que ha cumplido para lo que su porcentaje salarial exigía.

Lo ideal sería tener otro tipo de cinco, con Hayes como suplente, pero será difícil encontrarlo en las condiciones adecuadas. Walker Kessler es un sueño ya de largo recorrido y Jalen Duren aparece como una opción sugerente (aunque sus playoffs están siendo un jarro de agua fría). Pero ni Utah Jazz ni Detroit Pistons han dado señales de que vayan a facilitar una salida. Así que la vía puede acabar siendo, también en esto, la conservadora: poco después del traspaso de Doncic, los Lakers apostaron por Mark Williams y luego pararon una operación que ya se había anunciado. En parte por el riesgo de lesiones que persigue al ex de Duke; pero también, seguramente, porque no era una opción ideal como apuesta fuerte, definitiva para armar un proyecto superior. Williams acabó en los Suns, donde no ha quitado la razón a quienes piensan así.

Smart es otro jugador que, visto los visto, los Lakers querrían de vuelta salvo que se presente una oportunidad mejor. Comprobado su rendimiento, sería una buena noticia que acepte su player option (5,3 millones), aunque podría declararse agente libre y optar a más: si es en L.A., sería como mucho algo parecido a un contrato de dos años y unos 20 o 24 millones en total. Pero, en definitiva, la decisión que de verdad moverá montañas será el nuevo contrato de Austin Reaves, que ha repetido cada vez que ha hecho falta que no quiere cambiar de equipo. Tal y como se ha ido exprimiendo el mercado, tampoco habrá huecos gigantescos en otras horas salariales y algunos de su teóricos pretendientes, como Utah Jazz, han movida ya sus fichas en otra dirección.

Reaves ha sido un chollo durante su contrato de cuatro años y 53,8 millones de dólares. Y ahora, de forma legítima, quiere adecuar su salario a su historia, la de unos de los mejores jugadores no drafteados de siempre. Aspira a un máximo de cinco años y hasta 241 millones, pero los Lakers preferirían moverse en un rango de cuatro y entre 150 y 175. Todo apunta a que, con la bendición de Doncic, ambas partes se encontrarán en algún punto del camino. El escolta de Arkansas es un excepcional jugador de ataque que sufre en defensa, especialmente contra esos rivales los ultra físicos… que inevitablemente marcan el ritmo en el Oeste. El quid de la cuestión es cuánto dinero es demasiado, porque los Lakers tienen pocas formas de reemplazar su rendimiento y ninguna gana de dejar que se vaya como agente libre, sin dejar nada en caja. Plantear un sign and trade (firmar con un traspaso a otro equipo cerrado) es un juego peligroso que puede provocar indigestiones si no fructifica. Así que parece lo más lógico apostar por Reaves al lado de Doncic... y matarse buscando buenos defensores que trabajen a destajo para cubrir las carencias, atrás, de un backcourt así de vulnerable.

Al final del camino, LeBron James

Puede funcionar, pero solo con un lote de acompañantes muy concreto, especializado y de elite en su rol. Al menos, si se piensa en las últimas instancias de los playoffs. La NBA evoluciona hacia equipos cada vez más profundos y físicos, con rotaciones largas, menos estrellas principales en los eslabones fuertes pero más jugadores útiles en los débiles. Si se piensa en refuerzos de primer rango, las opciones realistas que han sonado son las que son: Tobias Harris es un anotador profesional, con un rango de tiro que sería muy útil; pero en julio cumplirá 34 años y, aunque será agente libre, su primera opción es seguir en los Pistons, la última gran historia de éxito del Este.

En el mercado de agentes libres *restringidos (*aquellos con los que sus equipos pueden igualar las ofertas que reciban y retenerlos) no habría más remedio que pagar de más para sacar de los Rockets a un alero como Tari Eason (irregular, encajaría a las mil maravillas en su mejor versión) y sobre todo a Peyton Watson de los Nuggets, un aspirante a estrella que en las Rocosas quieren mantener a toda costa. Incluso si eso implica, asunto peliagudo pero veremos si inevitable, traspasar a un titular (Cam Johnson, Aaron Gordon si desaniman drásticamente sus permanentes lesiones musculares…). Watson tiene 23 años, dejó esta temporada (entre un reguero de problemas físicos) aroma a jugadorazo en ciernes y sería un alero perfecto para un equipo que empieza en Doncic y Reaves. Pero tendrá más pretendientes (¿los Nets?) y los Nuggets, aunque pondrá a prueba sus normalmente escasas ganas de gastar más de la cuenta, no querrán perderlo.

La última pata de la mesa, claro, es un LeBron James con el que no hay ninguna certeza. No se sabe si seguirá o no, pero parece más probable que lo haga y se convierta en el primer jugador con 24 años en la NBA (cumplirá 42 en diciembre) después de haber sido, finalmente con un enorme éxito (por lo visto en playoffs), el primero con 23. Hace meses se llegó a dar por hecho que si seguía no sería en ningún caso con los Lakers, pero ahora esa opción vuelve a ser realista. Seguramente querrá ganar un quinto anillo, pero tal vez tenga que acabar aceptando la opción que adapte mejor su ambición deportiva con sus planes familiares.

Los Lakers pueden, con su estela además de vehículo legendario, ser ese molde. El más conveniente, puestas todas las cartas sobre la mesa. Cuesta imaginar un  a los Warriors o imaginar opciones tapadas (¿Clippers?), y mientras Knicks y Cavaliers sigan en competición no habrá noticias sobre qué querrán hacer con sus proyectos. El regreso a casa con los Cavs siempre será una baza posible, aunque muy difícil desde un punto de vista salarial, mientras no se demuestre lo contrario. Por si acaso, los Lakers tienen sus bird rights (pueden pagarle más que nadie), su relación con Doncic es estupenda (con Reaves también) y en el citado estirón de marzo jugó muy cómodo como secundario, con menos bola y exigencia. Los Lakers, que ya marcaron terreno y le dejaron claras las prioridades, le abren la puerta porque ya ha quedado claro que sería en sus términos, los de la franquicia. La llegada de Doncic les dio la fuerza para meter en ese rango la comunicación con un jugador histórico... pero en la obvia recta final.

Con otra estrella o con secundarios de primer rango; con Reaves o sin Reaves; con LeBron o sin LeBron; con una apuesta por ganar ya u obligados a esperar, otra vez, a las siguientes ventanas de mercado. Hay diversos formatos posibles para los próximos Lakers, los primeros que sí o sí tendrían que dar un gran salto competitivo con Doncic a los mandos. Y casi todos pueden funcionar... o estrellarse. Así que, sin más demora, una relación por ahora muy bien avenida se enfrenta a un trance clave, el que la asentará contra viento y marea o el que puede meter a la franquicia en una batidora indeseable si la cosa no avanza. Es, para Doncic y los Lakers, básicamente una cuestión de ahora o nunca. Y empieza ya.

Fuente: https://as.com/baloncesto/nba/doncic-y-los-lakers-la-hora-de-la-verdad-f202605-n/

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u/SpikeSpiegel_Bebop — 8 days ago

Cavs se lleva el game 5 en Detroit [117-113/ OT] y se pone 3-2 en la serie. Harden, monumental (30pts, 6 asistencias, 3 tapones, +11). Allen (16-10, +14) y Strus (20-8, +9), sus escuderos. Partidazo sin premio de Cade (39pts, 9 asistencias, 7 rebotes, 2 robos)

Harden marca el camino: clave para que Cavs resistiera en la primera mitad, y clave (desde el tiro libre) para que Cavs se acabara llevando el game 5 en Detroit. Aparecen Mobley en la segunda mitad y MItchell en la prórroga, y acompañan a Harden durante todo el encuentro Strus (6/8 en triples y robo decisivo en la prórroga a Cade) y Allen (hizo injugable a Duren)

-> El star power consigue lo esperado: de los tres partidos ganados por Cavs, uno y medio los ha ganado Harden (el game 3 al final, el de anoche desde el principio), y uno y medio lo ha ganado Spida MItchell (43 puntos, 39 de ellos en la segunda mitad del game 4, y la prórroga del game 5)

-> Mobley, decisivo en el clutch (7 puntos, lucha por el rebote y un tapón importante a Paul Reed) tras una mala primera mitad. Spida Mitchell, decisivo en la prórroga (7 puntos, de los 14 de Cavs) tras un mal partido. Cavs estrena su casillero de victorias fuera de casa en el mejor momento posible: un game 5, antes de que la serie vuelva a Ohio

-> Cade dominó, pero los Pistons pasaron de un 6 de 11 en triples en la primera mitad a un 5 de 22 entre la segunda mitad y la prórroga. Al final, los Pistons echaron de menos a Duncan Robinson (baja por problemas de espalda). Stewart (8 puntos, +12) se comió a Mobley en la primera mitad, y Paul Reed (10 puntos, 8 rebotes) siguió dejando en evidencia a Duren (-16 con él en pista) en la segunda mitad

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El 1Q habría aacabado 0-29 si no existiera James Harden (exageración legítima si se ponen el partido). Increíble lo intensos y acertados que salieron los Pistons en su casa, y lo "arrugados", replegados, intimidados, que salieron los visitantes al principio, en un partido muy físico y en el que parecía que se iban a pitar más bien pocas faltas.

Don James Harden Parera fue el único que dio la cara en esos momentos y calmó las aguas, inyectó confianxa a los suyos, les encontró, empalmó buenas defensas con una gran dirección de juego. 7 puntos iniciales de Jenkins encogían el corazón de los de Atkinson. Cade se iba a ir a 10 puntos, así, para empezar. y Stewart, nada más salir, 2 de 2 en triples. Que Cavs estuviera en el partido en el 2Q es debido a los diez primeros minutos de Harden, así de claro (y no es una cuestión de estadística: 4 puntos, 1 rebote, 2 asistencias, 1 robo, 1 tapón), es otra cosa: es temple, astucia, seguridad. De hecho, a pesar del dominio inicial de Pistons, cuando se sentó Harden, el partido estaba 22-19, 3 arriba Cavs. Con Harden en la banca, sucedió lo esperado, pero minimizado, en una versión que permitía a los Cavs soñar con llevarse el partido: 27-29 pasra Pistons, y todo el 2Q por jugar.

En el 2Q Cade seguía enchufando (15 puntos, 3 triples, 6 de 9 en tiros), y Tyson se frustraba contra Stewart, lo que le costaba una técnica (tiro libre para Cade, ya en 16): 30-35 y salto entre Stewart y Tyson con el final previsto. Harris atacaba a placer a Mobley. Sin Allen y sin Harden, los Cavs estaban sufriendo. Medio minuto después, Harris le hacía lo mismo a Mobley. En fin, en cinco minutos sin Harden y Allen, parcial de 10-20, para el 32-39 en el marcador. Volvía Harden justo cuando Pistons se despegaba: 32-41, +9. Volvía para recibir una intensa defensa de Cade y para presenciar la cuarta canasta de Tobias Harris (ya en 8 puntos): 32-43, +11, y tiempo muerto de Atkinson. Detroit, en 6 de 10 en triples.

Lo contrario de Harden para Cavs era Mobley, era veneno. Atkinson aún no metía a Jarrett Allen, y los Cavs se desangraban. Todos iban al aro a chocar con él, a tirar por encima de él. Y fue suma y sigue: canasta de Harris (10 puntos) y de Ausar a pase de Jenkins, para el 32-47. Los Cavs totalmente secos. El parcial con Mobley y sin Allen, cada vez peor. Harden sacaba una falta de tres tiros para calmar las aguas de nuevo, y por fin volvía Allen. 35-47 a falta de seis minutos para el descanso. Un tiro libre más por violación de 3 segundos de Duren y un tiro en stepback finalmente marcado como de 2, daban oxígeno a los visitantes. Desde que había salido, Harden había anotado 6 puntos seguidos para poner el 38-47. Allen contribuía con una canasta a pase de Schröder, 40-47, tiempo muerto de Bickerstaff. Volvía Mobley tras el tiempo muerto, para casi perder un balón vs Cade y fallar un tiro defendido por LeVert. Sus compañeros intentaban meterle en el partido, pero nada. A los tres minutos, la cosa estaba 47-58, 10 pérdidas de Cavs = 20 puntos de Pistons en lo que llevaban de partido. Los visitantes, desdibujados. Un triplazo de Strus a pase de Spida Mitchell acortaba distancias, 52-60, podía ser peor (la máxima fue de 15). 52-60 y toda la segunda mitad por jugar.

Harden, en 13 puntos, lideraba a los suyos en todo lo demás: sabía dónde colocarse, qué hacer, cómo hacerlo. En los locales, destacaba Cade, con 20 puntos ya, constante (sus escuderos habían sido Jenkins en el 1Q y Harris en el 2Q). Pistons ganaba a Cavs en asistencias, rebotes y pérdidas (sólo 6 por 10 de los locales) y, a pesar de estas ligeramente por debajo en porcentaje de tiros de campo, ganaba por 8 (muchos puntos tras pérdida de los de Ohio).

El señor mayor ha sido la clave en el game 5. Ha tenido que jugar 43 minutos para que los suyos ganen. Le toca al joven (Spida MItchell) ganar el game 6 en Ohio desde el principio, mientras meten a Harden en las cámaras de regeneración celular de Dragon Ball.

En el 3Q, Mitchell seguía errático e incómodo (le estaban defendiendo muy bien), y los Cavs conseguían puntos jugando con las dos torres: pases de Mobley (se fue a 8 asistencias) para alley oops de Allen (se fue a 16 puntos). Antes de llegar al ecuador, Harden enchufaba un triple a pase de Schröder, para apretar las cosas, 64-66, y tiempo muerto local. Pasado el ecuador, Allen tenía la oportunidad de empatar el encuentro a 68 desde la personal, y lo conseguía (ya en 14 puntos): ¡al fin! Tooodo el partido a remolque para llegar a ese momento. No duraba mucho, porque Cade la metía desde la larga distancia (ya en 25 puntos el base), pero bueno, Cavs se iba a llevar el 3Q 32-20, porque Cade estaba, sí, pero al resto de sus compañeros se les había encogido la mano.

Harden le sacaba un 2+1 a LeVert y Bickerstaff perdía el challenge, 72-73 (la Barba en 22 puntos ya). El duelo del 3Q era Harden vs Cade (ya en 27), y poco más. Bueno, ese "poco más" había sido Allen al principio del cuarto, y al final era Strus (ya saben, lo suyo además de defender y poner mucha garra, es enchufar de 3: anoche 6 de 8 en triples). Un triple, su quinto de hecho, del alero ponía el 76-77 a falta de dos minutos. Los Cavs sólo habían perdido 3 balones en todo el cuarto, y estaban defendiendo más duro (desesperando un poco, de hecho, a Cade). También Merrill la enchufaba de 3: 79-78, primera vez por delante desde los diez minutos mágicos de Harden. Y malas noticias para los locales: un nuevo triple, esta vez de Mobley a pase de Mitchell, ponía el 84-80. Al final, Harden no estaba tan solo como Cade en este cuarto... Dos rebotes ofensivos consecutivos de Strus permitían una segunda y tercera oportunidades que Cavs no aprovechaba, pero se agotaba el tiempo y los Cavs se iban 4 arriba a falta de todo el 4Q por jugar.

MItchell encaraba los últimos minutos con sólo 10 puntos en su cuenta personal. Errático, incómodo. Mobley había parcialmente su mala primera mitad con el 3Q y continuaba haciéndolo en el 4Q (en la lucha por el rebote, por ejemplo, ¡cosa sorprendente para él!), pero Spida todavía no. El partido estaba empatado a 89 tras cinco minutos jugados. Cualquiera podía llevárselo. Un par de minutos después, todo parecía decantado para los locales: 89-97, los Pistons secando a los Cavs (Pistons ganando el cuarto 5-17). Spida seguía fallando. El parcial fue de 7-20, del 84-80 al 91-100, hasta que llegó el sexto y último triple de Strus, a falta de tres minutos y medio por jugar, con Paul Reed cerrando el partido (normal, porque lo de Duren...), capturando un rebote ofensivo que Tobias Harris aprovechaba con un triple: 91-103 y sólo tres minutos por jugar. Muy mala pinta para los de Atkinson.

Una bandeja de Spida (4 de 14 en tiros en ese momento) calmaba las aguas. En el siguiente ataque, Spida encontraba a Mobley debajo del aro, que machacaba. Bueno, 96-103. Además, Mobley le ponía un tapón a Reed y se agotaban los 24 segundos de posesión sin que los locales pudieran anotar. Finalmante, Harden encontraba a Mobley en el triple, 101-103, ya nadie se acordaba de la mala primera mitad de Mobley. Quedaban 45 segundos, y Cavs movía el balón hasta que Harris cometía falta a Mobley. Al final, 103-103. 12 puntos seguidos de Cavs sin contestación de los locales, y prórroga.

La prórroga fue inaugurada por un rebote ofensivo y canasta de Allen y una canasta a tablero de Spida MItchell. +4 para Cavs. Pistons, sin Duren y sin Stewart, jugándosela con Reed. Tras dos minutos sin anotar, el veterano center conseguía los primeros puntos de Detroit, desde la personal. Pero al otro lado la enchufaba Spida de 3, y en el saque de banda se la robaba Strus a Cade (ooootra vez, como en el game 3) para que Mitchell anotara una bandeja. 7 puntos de Spida en la prórroga, y máxima de partido para Cavs: 112-105 a fata de dos minutos. Game over, básicamente. A pesar del canastón de Cade (falso triple, fue de 2) para poner el 113-111, con 25 segundos por jugar. Pistons iba a ser incapaz de darle la vuelta al marcador (los tiros libres iban a permitir poner el marcador final 117-113 para Cavs).

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u/SpikeSpiegel_Bebop — 9 days ago

[Thinking Basketball] Con Wemby en la cancha, los Spurs le están limitando a los equipos a 17 puntos menos que su eficiencia habitual de temporada regular, lo cual es mejor que los Pistons del '04 (la defensa estadísticamente más grande de los últimos 50 años).

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u/SpikeSpiegel_Bebop — 10 days ago

Spurs pone el 3-2 vs Wolves [126-97] comn un gran partido de Wemby (27-17, 5 asistencias, 3 tapones, +24) y Keldon Johnson (21 pts, +17). Los Wolves, un partido más incómodos en el tiro (32/83 tc, 38.6%)

Wembanyama, de codazo a partidazo

Victor Wembanyama pudo disputar el quinto partido al no sancionarle la NBA. Él aprovechó para reivindicar su baloncesto por encima de polémicas. 3-2 para San Antonio.

El codazo de Wembanyama a Reid que conllevó la primera expulsión del francés en Estados Unidos se trasladó en alma, no en cuerpo, del cuarto al quinto partido de la eliminatoria entre Spurs y Timberwolves. La Liga de la que ejerce como jefe Adam Silver dejó sin sanción extra el golpe de la superestrella de Le Chesnay a su oponente, que le sacó de quicio y reveló su lado oscuro, en una decisión controvertida. Libre como el viento, Wemby pudo actuar como si nada en el duelo que las dos franquicias tuvieron en la templada noche del martes.

Así que, limpio de cargos y también de mente, Victor Wembanyama quería tomarse la revancha deportiva de tan amargo trance. Por imagen y por humanidad. En parte fue gracias a su ausencia por la que los T-Wolves habían igualado la serie a dos. Anoche fue otra historia. 126-97, repaso coral, en el que el francés brilló como pocos saben hacer. 27 puntos y 17 rebotes más 5 asistencias y 3 tapones. 9/16 en tiros de campo, sin exagerar. Todo ello, en 33 minutos. A estas alturas de curso y con su edad, 22, son dígitos que sólo pusieron sobre la mesa Doncic y ‘Magic’ en sus respectivos momentos.

16 puntos en sus primeros 6 minutos, salió dominando el encuentro Wemby. Los Spurs desaprovecharon la ventaja generada con el francés en pista varias veces (explico en comentarios), pero aún así, ganaron.

Fuera de estadísticas vacías, aquí había un derecho a la reivindicación que el interior de los Spurs ejerció como si viniera en los estatutos del baloncesto. Era una forma de pedir perdón por el chispazo mental que le condujo al codazo a Reid y, por supuesto, otra manera de demostrar que él ha venido al mundo a dominarlo por las buenas y sin malas artes. De nuevo emparejado mucho con Naz, sin dejarse picar ni por él ni por otros oponentes, dejándose ver en jugadas como la de la foto que acompaña esta crónica. Esta vez todo salió a pedir de boca.

Reid, autor de 12 puntos en 31 minutos, fue el recurso de Chris Finch para no dejar desprotegida a Minnesota con el mal hacer del pívot titular, Rudy Gobert, el francés que no puede defender a su compatriota. Más móvil, más atacante. Esta vez Wemby fue una entidad superior y, con el apoyo de los demás hombres de San Antonio, reinó. Castle (17) o, sobre todo, el aire que dieron desde el banquillo Harper (12) y Johnson (21) resultaron vitales para colocar el 3-2 a favor de los texanos en una de las semifinales de conferencia más bonitas del año.

Ahora la pelota está en el tejado de los Wolves, que vuelven a su casa para tratar de ganar en Minny el sexto choque y forzar el partido definitivo. Eso será en la noche del viernes al sábado. Mientras, los Thunder esperan a su próxima presa después de barrer a los Lakers en la otra eliminatoria. Para verse con ellos, y como se demostró en el encuentro que nos ocupa, necesitarán más que a un buen Anthony Edwards y los recursos en ambos lados que aportan McDaniels y Dosunmu. Falta el punto extra que ya hemos visto a los lobos.

Fuente: https://as.com/baloncesto/nba/wembanyama-de-codazo-a-partidazo-f202605-n/

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u/SpikeSpiegel_Bebop — 10 days ago

Se completa la barrida de OKC a Lakers [115-110]. 35 puntos y 8 asistencias de Shai, 28 de Ajay MItchell y 16 puntos y 9 rebotes de Chet pueden más que el 24-12 de LeBron y el 27-7-6 de Austin Reaves. HAyes (18 puntos), mejor que Ayton

Morir con honor… pero morir al fin y al cabo

Oklahoma vuelve a sacar la escoba y se mete en las Finales de Conferencia sin perder un solo partido de playoffs

Dos realidades aparentemente contradictorias han coexistido durante la serie entre Los Angeles Lakers y Oklahoma City Thunder. La primera, que si uno de los dos equipos ha superado las expectativas previas al enfrentamiento, han sido los angelinos; la segunda, que con su victoria de esta madrugada por 110-115 los campeones se han llevado la eliminatoria con un cómodo 4-0 y avanzan a las Finales del Oeste con paso firme y sin mostrar ni una señal de debilidad.

Y es que a nadie puede sorprender el desenlace de un choque que llegaba tan condicionado desde su inicio y en el que todos los intentos de salirse del camino aparentemente prestablecido solo han servido para demostrar la fortaleza del determinismo que había trazado ese camino en primer lugar. Hubo intentos, hubo algunas buenas sensaciones, hubo momentos en los que parecía que a lo mejor sí… Pero al final, pasó lo que todo el mundo esperaba que pasase.

Y la cuestión es que en la práctica, morir con la cabeza alta y tras un acto honorable o hacerlo de forma deshonrosa acaba dando lugar a lo mismo. Quizás no para el escriba que cuenta la historia o para la memoria de los presentes, pero para la víctima que exhala su último aliento y cierra los ojos por última vez la diferencia entre una y otra es, que sepamos, bastante escasa. Porque sea cual sea el sabor de boca, el resultado es que no volverá a haber baloncesto en Los Ángeles hasta octubre.

Con lucha, ¿y polémica?

Pareció a ratos que Oklahoma iba a dejar resuelta la serie cuando quedaban aún muchos minutos para el final, especialmente cuando el segundo periodo abrió con un parcial de 0-17 que recordó incluso a los más optimistas cuál es la realidad de cada equipo. Con la defensa visitante en uno de sus momentos de mayor agresividad, los Lakers tardaron más de seis minutos en anotar sus primeros puntos en todo el cuarto y fueron completamente arrollados por unos Thunder que, por si había alguna duda, no iban a relajarse para conceder un gentleman’s sweep.

El plan era ganar, ganar y ganar. Como lo lleva siendo durante los últimos dos años.

Sin embargo, los de Redick aguantaron esta primera embestida y, de forma más sorprendente, la que llegó tras el descanso. Había sido ahí donde se les habían ido los partidos a los californianos, capaces de contener a OKC en las primeras mitades pero con un parcial acumulado de -31 en los terceros cuartos que evidenciaba dónde empezaban siempre sus problemas. Y cuando este abrió con la distancia yéndose hasta los dobles dígitos (52-63) parecía que estábamos ante la cuarta secuela de la saga.

Pero había orgullo en estos Lakers. Orgullo para responder al vendaval, para intentar sobreponerse al mejor Shai de toda la serie (35 puntos, 8 asistencias), y para ir tirando con lo que pudiesen encontrar. Con Reaves descuidado con el balón pero preciso en sus finalizaciones, con LeBron encontrando formas de abrirse vías al aro ante un Dort muy pegajoso, con Hachimura encontrando su tiro en la segunda parte, con Hayes emergiendo como el interior más fiable de la plantilla.

Y, tras un increíble intercambio de canastas, con Marcus Smart sacándose de la manga un 2+1 a falta de 40 segundos para dar la ventaja a los locales y permitirles soñar con unos días más de vida. Y entonces llegó la polémica.

Lo cierto es que sería enormemente sensacionalista (y falso) atribuir la eliminación angelina a una decisión arbitral. Pero no es menos cierto que, en la acción que volvió a poner a los Thunder por delante, Chet Holmgren parece mover el pie de pivote en la que, aunque nadie lo sabía en ese momento, fue la canasta ganadora. Pues, aunque LeBron tuvo un floater para recuperar el liderato y Reaves un triple para forzar la prórroga, los Lakers no volvieron a anotar después de que el pívot culminase su mate.

Ni volverán a hacerlo en una temporada 25-26 que, para ellos, ya ha llegado a su fin.

Si tiene cara de dinastía y cuerpo de dinastía…

En todo este relato, es complicado encontrar una forma de hablar de Oklahoma sin que lo que es una gran victoria tenga un aire de cotidianeidad. Y es que, ya desde el año pasado, hay un algo en la forma en que gana este equipo que desposee sus triunfos de una cierta épica porque dan la sensación de llegar fruto de una superioridad tan aplastante que los hace inevitables. Cuando, si miramos la historia reciente de la liga con algo de perspectiva, vemos que no es en absoluto normal.

Se ha hablado mucho estos años de la alternancia que ha regido la liga y de cómo en los últimos siete años hemos tenido siete campeones diferentes, pero no tanto de lo cortas que han tenido las alas esos campeones en sus intentos de repeat. Hasta el punto de que cuesta darse cuenta de que los Thunder son el primer vigente campeón en regresar a unas Finales de Conferencia desde Golden State en 2019. Y de hecho, la forma en que lo han hecho los asemeja aún más a aquel equipo.

Solo 11 equipos en la historia de la NBA han empezado unos playoffs con ocho victorias en ocho partidos, y precisamente los últimos fueron aquellos Warriors de 2017 que, con Curry y Durant a la cabeza, elevaron a los altares a la última gran dinastía que ha conocido esta liga. Y las similitudes empiezan a ser demasiadas como para no plantearse si, tras tantas temporadas de igualdad, estamos ante la siguiente.

Fuente: https://www.nbamaniacs.com/pospartidos/lakers-morir-con-honor/

u/SpikeSpiegel_Bebop — 11 days ago

Cavs pone el 2-2 en la serie [112-103] al ritmo de Spida Mitchell (43pts, 39 en la segunda mitad). Buen partido en defensa de Mobley (3 robos, 5 tapones) y en dirección de Harden (24-11). Los mejores de Pistons: LeVert (24pts), Harris (18-6) y Reed (15pts). Cade, incómodo con los 2vs1 (5 pérdidas)

La explosión anotadora de Spida MItchell en la segunda mitad (39 de sus 43 puntos) le da la victoria a Cavs sobre Pistons. La serie vuelve a Detroit empatada a 2

-> LeVert marca el camino en la primera mitad para Pistons, con 17 puntos. Pistons estaba lanzando a un 55% de acierto, por un 40% de Cavs. 22 puntos en la pintura de los visitantes por 12 de los locales. A pesar de la mala primera mitad de Mitchell (4 puntos, 1/8 tc), sólo se fueron 4 abajo los Cavs

-> Spida MItchell lidera un parcial de 0-23 para Cavs en los primeros seis minutos del 3Q con 16 puntos para poner a los suyos 17 arriba. 21 puntos en el 3Q de Spida Mitchell ante unos Pistons que resistieron a través de Paul Reed (13 puntos en el 3Q, para un total de 15) y LeVert (máximo anotador visitante con 24 puntos, y un +15 on court)

-> El 4Q de Spida, una locura para poner el 2-2: 18 puntos del nº45, acompañado de una actuación constante (pero guadianesca) de Harden (24 puntos, 11 asistencias). Donovan MItchell metió 39 de sus 43 puntos en la segunda mitad

Todo iba bien en Ohio: 5-16 para Cavs, con 11 puntos de Harden (4 de 5 en tiros, 3 triples). Pero Ausar Thompson cometía su segunda falta personal y entraba LeVet. A partir de ahí, 14-2 de parcial, y Cavs cuatro minutos sin anotar. LeVert se iba a 8 puntos mientras el partido se ponía 22-20 para Pistons, y ni Harden (0 de 3, falta en ataque) ni Mitchell ()0 de 4 podían contrarrestarle. Cade además se animaba de 3, mientras Mobley se quedaba cotro en sus tiros (0 de 2 en triples). Mitchell fallaba sobre la bocina (0 de 5) y los Pistons se iban aariba 24-21 tras sufrir los primeros seis minutos a la Barba.

El parcial iba a aumentar en el 2Q:18-3 en siete minutos, y al fin llegaba un triple de Mobley (al que Duren había apartado con facilidad en defensa en dos ocasiones, para 4 puntos en el casillero del center de Detroit). También se animaba de 3 Strus, a pase de Spida. Con Cade descansanso, un LeVert intratable (12 puntos) aguantaba a los suyos, para el 31-29 (Strus ya con 5 puntos consecutivos). Merrill conseguía devolver la ventaja a Cavs, con un triple en c&s que obligaba al tiempo muerto (31-32) a Bickestaff.

Pistons lanzando al 56%, pero cometiendo más faltas y pérdidas (9). Cavs al 36%, pero robando y reboteando más, cuidado más el balón (3 pérdidas). El mundo al revés. Pasado el ecuador, Cavs estaba debajo por 2, 42-40, Harden anclado en sus 11 puntos iniciales, Mobley ya en 9, Mithcell en 0 (0 de 6 en tiros). Estar sólo 2 por debajo con tu estrella -que promedia 30 puntos en la serie- en 0 puntos, supongo que lo firmaban los Cavs, a la espera de la explosión anotadora de Spida MItchell. El escolta fallaba hasta su primer tiro libre lanzado, y metía el segundo, para 1 punto, 3 rebotes y 2 asistencias a falta de cuatro minutos para el descanso. Al otro lado, Harris metía sus tiros cuando llegaba el momento, y a era segundo máximo anotador de su equipo (12 puntos, además de 7 rebotes y 3 asistencias) tras LeVert. Cade, sin forzar, tercer anotador en dobles dígitos, en 10 puntos. La primera canasta de campo de Spida era un triple, desde la esquina, para el 47-46. Pero eso no significaba nada: los Pistons conseguían tres rebotes ofensivos conscutivos al poco, y LeVert enchufaba de 3 (ya en 17 puntos). Más tarde, Cade metía dos tiros libres (ya en 12 el base). Además, Tobayas atacaba la canasta (14 puntos ya) y así, el partido se iba 56-52 al descanso. Harden se colaba entre LeVert y Tobayas, con 15 puntos (los 11 iniciales + cuatro tiros libres, además de 7 asistencias).

Cinco puntos seguidos de Mitchell en el 3Q (canastón y 2+1, ya en 9 puntos) le daban la vuelta a la tortilla: 56-57. Spida completaba su renacimiento con un triple, para 56-60 y tiempo muerta de Detroit tras el parcial 0-8 en contra. Spida siguió, con un nuevo triple (11 puntos en menos de tres minutos), 52-65, parcial de 0-13 para Cavs. Un nuevo fallo en ataque y un triple de la Barba al otro lado (moviendo bien el balón) obligaba a un nuevo tiempo de Bickestaff, 56-68, 12 arriba Cavs. Daba igual: el propio MItchell robaba un balón y enchiufaba una vez más de 3. 15 arriba, parcial de 0-19 en poco más de cuatro minutos.

Harden, además, estaba dando (desde el principio) una masterclass en dirección de juego, y ya estaba en 18 puntos y 10 asistencias. Para cuando llegó la primera canasta de Pistons (un mate de Paul Reed, que había entrado por Duren, con tres faltas), el parcial había sido de 0-23 en seis minutos, con 16 puntos de Spida MItchell, y 5 pérdidas de balón en el 3Q para Pistons (para un total de 15 en el partido). El 2vs1 a Cade ideado por Atkinson al descanso funcionaba, y Allen ponía tapones y capturaba rebotes como Pedro por su casa. 60-75 con un mundo por jugar, y MItchell on fire (contestaba con una entrada a canasta, y ya era máximo anotador del aprtido con 22 puntos, 18 en el 3Q). Esta vez MItchell también anotaba los libres si le cometían faltas. En fin, imparable. De estrellado a estrella absoluta. Todo un renacimiento de araña. Me recuerda a un tema musical del gran grupo BOOGALOO ASSASSINS (literalmente, los asesinos del boogaloo), La araña negra, que procedo a poner en esta crónica (clicken en el link y disfruten de la música con verdadero saborrrr):

https://www.youtube.com/watch?v=bjos0wl9Gq0

No sólo tienen \"La araña negra\" (nos vale para Spida MItchell), también tienen \"No, no, no\" (que nos vale para MUtombo y su famosa celebración de un tapón) y \"Bomba\" (que nos vale, supongo, para Ja Morant). Todo son temazos con saborrrr (¡ay, dios mío! ¡Ay, mi amorrr!).

Bueno, el asunto es que Spida siguió on fire, y eso que entró LeVert a seguir en su bussiness, anotar (nuevo triple, 20 puntos, 64-78 en el marcador). Mitchell le contestaba con un floater que podría haber sido un 2+1, pero no, para 21 puntos en el 3Q y 25 en el total. A falta de 4 minutos, Atkinson cambiaba a Spida por la Barba y nos privaba de ver hasta dónde podía llegar el nº45. El partido estaba 64-80.

Entre Paul Reed (9 puntos) y LeVert (22, y organizando el ataque y todo, asistiendo), se las apañaron para competir, mientras los Cavs sin MItchell fallaban (Merrill dos triples fallados y dos faltas seguidas, en fin...). 6-0 de parcial y 70-80 en dos minutos. Es un tema que Paul Reed esté haciendo mejores PO, de aquí a Lima, que Duren. Al final, 13 puntos en el 3Q para Reed, y 77-90 para Cavs a falta de doce minutos.

El resultado del 3Q era Spida MItchell 21 (8 de 9 en tiros de campo) vs 21 todos los Pistons (9 de 19 en tiros de campo). Casi nada. Y si no llega a ser por la tercera de Duren y la entrada de Reed, habría sido peor. Mucho peor.

En el 4Q, la araña siguió a lo suyo: percutir, percutir y percutir, para poner el 2-2 en la serie. Nuevo parcial de 0-8 para Cavs con él en pista, 6 puntos seguidos de la araña. +21 otra vez. Por tenerme que ir a currar, no puedo seguir. Pero gritos de MVP para Spida, game over a falta de 10 minutos. Los Pistons se acercaron, pero no lo suficiente. Véanse la segunda mitad. Fue crema.

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u/SpikeSpiegel_Bebop — 11 days ago

Expulsión de Wemby en el 2Q en Minneapolis, y victoria de Wolves a Spurs [114-109], al ritmo de Edwards (36 puntos) y Reid (15 y 9 rebotes, con 4 asistencias). Sin Anunoby, los Knicks barren a unos Sixers fundidos [144-114]. 25 puntos de McBride, 22 de Brunson , 17 y 10 asistencias de KAT

Los Knicks vuelven a las finales del Este

Los neoyorquinos pasaron la escoba ante los 76ers en una serie increíblemente desequilibrada y jugarán la final del Este por segundo año consecutivo.

Hace dos semanas parecía que la temporada de los Knicks estaba más cerca de acabarse que avanzar, después del tercer partido y segunda derrota consecutiva en la primera ronda ante los Hawks, por increíble que suene ahora. Cómo han cambiado las cosas en tan solo 16 días. New York Knicks ha dado por completo la vuelta a la tortilla: siete victorias seguidas, con una media de 26,4 puntos de diferencia; una apisonadora total que le ha convertido en el grandísimo favorito para coronarse en la Conferencia Este. Fue el partido con menos historia para un hecho con una importancia histórica colosal. El primer cuarto fue el reflejo de todo (24-43); a partir de ahí no hizo falta decir nada más. Philadelphia 76ers no fue rival (114-144)ni en este partido ni en ninguno, ante unos Knicks desatados, infalibles; históricos, que superaron su máxima de anotación de siempre en la postemporada y empataron el del récord de triples en playoffs después del primer cuarto (11), al descanso (18) y al final del partido (25).

La historia se escribe con hechos, y los de Nueva York están materializando los sueños de una afición que vivió una sequía enorme, concretamente de un cuarto de siglo. Hasta la temporada pasada, la última vez que los Knicks se metieron en las finales de Conferencia fue en la temporada 98-99, con Pat EwingLarry JohnsonAllan Houston y Latrell Sprewell como sus mejores jugadores. Mucho más aún hay que remontarse para encontrar el último anillo de los neoyorquinos, concretamente hasta la 72-73, que junto con la campaña anterior, la 71-72, supuso la única vez en la historia que los Knicks llegaron dos veces consecutivas a las finales del Este. Hasta ahora.

Jalen Brunson está marcando época en Nueva York, y se está convirtiendo, de forma incontestable, en uno de los mejores jugadores de la historia de la franquicia. En el cuarto partido de esta serie se rebasó a Nikola Jokic y se convirtió en el líder en puntos en playoffs desde la temporada 2022-23, justo el año en el que aterrizó en Nueva York. En las cuatro temporadas que lleva vistiendo de azul y naranja, su equipo ha alcanzado como mínimo, las semifinales de Conferencia todos los años. Ahora, con los Pacers, su verdugo las últimas dos campañas, fuera de la ecuación, los Knicks pueden volver, más de 50 años después, a las Finales de la NBA. Pero para hacerlo, aún tienen que ganar cuatro partidos.

El liderazgo del base en el nuevo proyecto es intachable, espectacular, sobre todo teniendo en cuenta que llegó a Nueva York después de ser una pieza más secundaria en los Mavericks de Luka Doncic, aquellos que alcanzaron las finales del Oeste y perdieron ante los últimos grandes Warriors. El base es un jugador que siempre incrementa su producción en la postemporada. Tiene una media de 3,25 puntos más en playoffs que en temporada regular durante estos cuatro años, una auténtica barbaridad, ya que de por sí ya es uno de los máximos anotadores de la liga en su fase regular. Es un auténtico escándalo de jugador, y aunque le queda saborear la gloria, ha demostrado ser un líder magnífico para un proyecto ganador.

De la misma forma, los Knicks han demostrado que, pese a todas las dudas, sí tienen un proyecto que da para más de lo que han demostrado hasta ahora. Porque tienen uno de los mejores quintetos de toda la liga, porque tienen grandísimos jugadores que cubren todos los aspectos del juego, y porque tienen un pedazo de entrenador. En los últimos años, las lesiones fueron un factor diferencial; el desgaste sufrido por la filosofía de Tom Thibodeau lastró al equipo a largo plazoY pese a su cuestionable y polémica destitución después de hacer historia la temporada pasada, la decisión de elegir a Mike Brown parece acertada. La realidad es que los Knicks no han empeorado su rendimiento en la temporada regular, pero da la sensación de que llegan más frescos a la parte más importante respecto a los últimos años.

Buena parte de ello tiene que ver con la superioridad aplastante que les ha permitido descansar a sus estrellas más de lo previsto, pero eso es meritorio. Y también es negligente por el lado de su rival. Un año más sin finales de Conferencia para unos 76ers a los que se les recordará por haber eliminado a los Celtics en primera ronda tras remontar un 3-1 en contra. Pero de nada sirve cuando te barren del mapa por completo justo después. Y es que, los de Nick Nurse no han tenido ni una sola opción durante toda la serie. Curioso es que el partido que más cerca estuvieron de llevarse fue, precisamente, el que no disputó Joel Embiid por lesión. No han podido competir con él, y han podido estar cerca en un partido sin él, pero las opciones reales de hacer algo grande siempre han sido nulas.

También es cierto que esta temporada quizás sea en la que, de entre todos sus decepciones deportivas, menos se le pueda reprochar al pívot camerunés. Solo la gesta que firmó ante los Celtics, con 34 puntos y 12 rebotes cojeando y prácticamente moribundo en el séptimo partido, ya le vale para recibir menos reproches en lo que estuviera por venir; sea lo que fuera. Y aunque fue un palo enorme, la realidad es la que es: la remontada fue prácticamente un milago y los Knicks les han puesto los pies en la tierra; la realidad del ‘Proceso’ siempre ha sido esta, la de quedarse muy corto después de generar ilusión.

El problemón de los 76ers ahora va más allá de la pista, porque el contrato que de Embiid para las próximas tres temporadas da vértigo. El pívot, que ha promediado 18,6 puntos por partido en esta serie, acompañado de unos porcentajes pésimos, cobrará 58 millones la temporada que vieneY 62 la siguiente. Y en la 2028-29, cuando es posible que debido a su físico constantemente mermado y los 35 años a sus espaldas no pueda prácticamente ni caminar, cobrará 67 millones. Un ejercicio de reflexión interesante, y una realidad que se cierne sobre la franquicia de Philadelphia, que verá, inevitablemente, cómo su proyecto más ilusionante en el milenio, aquel que comenzó hace diez temporadas, se quedó en la nada más absoluta.

Más allá de eso y más allá de los Sixers, los verdaderos protagonistas de esta historia son los Knicks. Esos que han jugado como locales los cuatro partidos, tanto en el Madison como en el Xfinity Mobile Arena. Las celebridades y los aficionados regulares acompañaron a su equipo y como viene siendo habitual y asaltaron la ciudad de Philadelphia, que se ubica a tan sólo 150 kilómetros de la Gran Manzana. Una ciudad que ahora vivirá sus segundas finales de Conferencia consecutivas, con la ilusión y los precios de las entradas en máximos históricos. Y con un equipo igual incontestable en la pista, a un pequeño paso de reescribir la historia del baloncesto.

Fuente: https://as.com/baloncesto/los-knicks-vuelven-a-las-finales-del-este-f202605-n/

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Caos, dolor, sufrimiento… y Anthony Edwards

Minnesota iguala la serie ante unos Spurs que perdieron a Wembanyama por expulsión en la primera parte

De las mil cosas que pasaron en el Game 4, solo una importa: los Minnesota Timberwolves siguen vivos y coleando. En uno de esos partidos que mantienen vigentes los tópicos de estar contra las cuerdas y reaccionar justo a tiempo, los de Chris Finch terminaron imponiéndose por 114-109 para igualar la eliminatoria y evitar un 3-1 que habría no solo dejado la serie casi resuelta sino que habría sido un mazazo anímico.

Porque, entre otras cosas, habría llegado sin Victor Wembanyama en la pista.

12 minutos de frustración

Vaya por delante que no estaba siendo el mejor partido de Wemby. En los que seguramente hayan sido sus 12 minutos con menos impacto de la eliminatoria, el francés apenas pudo anotar 4 puntos y 4 capturar 4 rebotes ante unos Timberwolves que volvieron a ponerle en problemas con su físico y que consiguieron reducir su presencia defensiva a lo mínimo posible. Tras tocar el cielo en el Game 3, parecía que se venía un pequeña puesta de pies en tierra.

Lo que se vino, sin embargo, fue un paseo a vestuarios mucho antes de lo previsto.

Wembanyama fue expulsado en el segundo cuarto tras propinar un codazo a Naz Reid, acción quizás fruto de la frustración de verse continuamente acosado por la defensa local. De hecho, segundos antes del incidente tanto Reid como McDaniels lo tenían rodeado y sin darle opción a moverse, lo que llevó al galo a intentar generarse espacio con más agresividad de la permitida. Y los árbitros lo tuvieron claro. Flagrante de tipo 2, fuera del partido, y los Spurs obligados a buscar la proeza.

Pero los texanos no solo la buscaron, sino que la rozaron. Tras unos instantes de confusión y de precipitación, los de Mitch Johnson terminaron encajando el golpe, reajustando el plan y tomando las riendas del choque en un tercer cuarto en el que la grada del Target Center empezó a temer lo peor. Porque, como ya demostraron en la serie anterior, este equipo es mucho más que sus estrella.

Con Kornet haciendo el apaño en sus mejores minutos de toda la eliminatoria, San Antonio logró llenar el vacío dejado por Wembanyama y edificar una defensa que, esta vez, brilló por la agresividad de sus exteriores. Y tras cada buena defensa, era el momento de darle ritmo. A veces Dylan Harper, excelso con sus 24 puntos, a veces Fox, a veces Castle… Pero siempre alguien. Lo que fue dando la vuelta al choque hasta que, con el 86-94 en el último cuarto, la opción de asestar un golpe a la serie empezó a coger forma.

Competidor nato

Pero para quitársela, ahí estaba Anthony Edwards. Los Timberwolves colgaban al borde de un acantilado y el escolta más que darles la mano les pasó un jetpack para hacerlos despegar con una increíble irrupción en el tramo final, en el que llegaron 16 de sus 36 tantos para poner orden en el caos que estaban creando los visitantes. Y cuando estos quisieron reaccionar, ya era demasiado tarde.

A base de lanzar dos defensores contra él, los Spurs buscaron sacar el balón de las manos de Ant y tratar de volver a dominar el encuentro desde la defensa, pero el de los Timberwolves se ha visto ya en esas muchas veces y tenía claro cómo responder. Sus buenas lecturas y su capacidad para generarse espacios desde el juego sin balón y el trabajo de recepción le permitieron contrarrestar este enfoque y seguir generando, ayudando además por un excelente trabajo en el rebote ofensivo que hizo a los de Finch terminar de imponerse incluso cuando a Edwards se le empezó a acabar la gasolina.

Aun así, San Antonio peleó y quién sabe qué habría pasado si un rebote en el gemelo de Dosunmu no hubiese evitado que Minnesota perdiese el balón a falta de 10 segundos con 112-109 en el marcador, pero esta vez la fortuna quiso sonreír a los locales, que para eso se habían pasado todo el último cuarto buscándola. Y de paso, a los espectadores neutrales que querían una serie larga, porque con este resultado la eliminatoria se asegura regresar al Target Center para un Game 6.

Uno en el que veremos quién llega con la opción de sellar su pase a las Finales del Oeste.

Fuente: https://www.nbamaniacs.com/pospartidos/timberwolves-ponen-2-2/

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u/SpikeSpiegel_Bebop — 12 days ago

Cavs se lo cree en el 2Q (32-18) y se lleva su primera victoria en el game 3 [116-109], a pesar de la reacción de Pistons en el 3Q (19-33). 19-7 de "clutch" Harden, 35-10-4 de Spida Mitchell y un Mobley más agresivo (8 rebotes, 2 tapones, 5 faltas) pueden más que Cade (27-10-10, +6 en 38min)

-> Gran primera mitad de Spida Mitchell (20 puntos, 5 rebotes, 3 asistencias) y gran cierre de partido de Harden (7 puntos seguidos)

-> Los vídeos del intercambio de canastas en el clutch entre don James y don Cade, en los comentarios

Cleveland aún no tiene que poner ‘La Barba’ a remojar

Final apoteósico de James Harden con 7 puntos seguidos para tumbar por primera vez a los Pistons en la eliminatoria.

Lejos quedan los tiempos en los que James Harden comandaba un ejército de primer orden en Houston, que solo hincó la rodilla y de milagro ante los todopoderosos Warriors. Desde entonces, quien una vez dominó la Liga con su estilo pausado, a veces trilero y otras asesino de guante blanco, no había hecho más que estrellarse haya por donde había ido. BrooklynFiladelfiaLos Ángeles... Hasta el punto de que nos habíamos acostumbrado a pensar en él como en alguien que no era de fiar cuando llegaba el momento de la verdad.

El inicio de esta eliminatoria no había sido distinto. La Barba acumulaba más pérdidas que asistencias en los dos primeros partidos ante los Detroit Pistons. El patrón oro de los organizadores de juego tirado por los suelos en dos duelos en los que los Cleveland Cavaliers se habían mostrado a años luz de su rival. Hoy no. Hoy, con la llegada de la serie a Ohio, los Cavs han reaccionado y Harden ha despertado justo a tiempo del mal sueño en el que estaba sumido. Fue él quien decantó el partido para los suyos. Una victoria, 116-109, que les vuelve a meter de lleno en la eliminatoria.

Fue un encuentro de alternativas, con unos cuantos cambios en el liderazgo, aunque con los Cavs logrando una ventaja sustancial ya bien pasado el descanso. Llegaron a tener un +17 que se esfumó antes de llegar al último cuarto. En el último, Evan Mobley tuvo un rato en el que pareció ese jugador que se esperaba y que nunca ha llegado a ser. Entre él y el constante goteo de puntos de Donovan Mitchell (acabó con 35), los Cavs volvieron a lograr una buena ventaja. Pero entonces apareció Duncan Robinson para castigar desde el perímetro (4 triples) y poner de nuevo las tablas.

Cada vez faltaba menos y era la hora de los líderes. Entonces ocurrió algo inaudito. Mr. último cuartoCade Cunningham, que ya flirteaba con el triple-doble, cometió tres errores impropios de él en tres ataques consecutivos. Tres pases mal dados, dos en manos de los rivales y uno saliendo por la banda, que convirtieron un 104-104 en un 108-104. La última canasta fue una de Harden, que ya enseñaba la patita a 1:29 del finalJB Bickerstaff pidió tiempo muerto y como los grandes jugadores son así, lo primero que hizo Cunningham nada más volver fue colgarse del aro con un mate tremendo. A esa acción respondió Harden con una bombita perfecta y ese acierto fue contestado por un triple frontal de Cunningham. El duelo de estrellas estaba servido, quedaban 50 segundos y los Cavs ganaban de 1 (110-109).

¿Cómo se iba a resolver el desafío? Con La Barba clavando otro triple a 26 segundos del final y punteando, sin llegar a tocar pero molestando bastante, un intento a la desesperada de Robinson de meter otro tiro de tres. Mitchell, desde el tiro libre, puso el lazo al triunfo de unos Cavs que se ponen 2-1, aún por debajo pero con unas sensaciones bien distintas a las que se trajeron de Detroit. La eliminatoria vuelve a estar viva.

Fuente: https://as.com/baloncesto/nba/cleveland-aun-no-tiene-que-poner-la-barba-a-remojar-f202605-n/

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u/SpikeSpiegel_Bebop — 13 days ago

Spurs pone el 2-1 en la serie [115-108] al ritmo de Wemby (39 puntos, 15 rebotes, 5 tapones, +16 on court). Los Wolves lo sufrieron en los dos lados: tiraron al 38,4% de acierto (38/99 tc). Partidazo de Edwards en su vuelta a la titularidad (32 puntos, 14 rebotes, 6 asistencias)

Wemby juega 37 minutos y domina un partido trabado y a cara de perro en Minneapolis, con un gran 4Q de 16 puntos, 6 rebotes y 2 tapones

-> Wemby, eficiente en el tiro (39 puntos con 13/18 tc, 3/5 t3 y 10/12 tl), además de Señór del Aro en defensa (15 rebotes, 5 tapones, una infinidad de entradas a canasta frustradas). Los Spurs sufrieron cuando él no estuvo en pista (10 minutos de Kornet = -9 on court)

-> Castle (13 puntos, 12 rebotes, +17 on court) y Vassell (13 puntos, 6 rebotes, 2 robos, +10 on court), escuderos del francés

-> En Wolves, muy bien Edwards y Reid (18 puntos, 9 rebotes, 5 asistencias, 2 tapones, +3 en 32 minutos), apañado Gobert (suoperado por Wemby, superando a Kornet) e incomodísimos Randle (3 de 12 en tiros de campo) y McDaniels (5 de 22 en tiros de campo)

Spurs salió en Minny a secar al equipo local: 11-1 en el ecuador del 1Q, cuando se sentó Wemby (9 puntos, 5 rebotes, 2 tapones y dominio absoluto en defensa, acompañado por las manos rápidos de todos los demás). Wemby no es Jokic, Spurs no es Nuggets, y McDaniels, Randle y compañía lo notaban. Sólo un tiro libre, de Edwards, anotado, en más de seis minutos de partido. Los texanos podían ir +20 arriba, de haber anotado triples liberados y alguna canasta fácil cerca del aro. Su misión: robar, rebotear o taponar y correr. Y los Wolves miraban impotentes cómo la ejecutaban.

Fue sentarse Wemby y por fin los locales anotaban un tiro de campo (Gobert, tras rebote ofensivo). 14-3 para Spurs, 1 de 14 en tiros de campo para los Wolves. Llegaba al poco un triple de Reid para el 18-6 (5 puntos de Wolves en un minuto y medio de Spurs sin Wemby). Gobert, de hecho, se hizo amo y señor de Kornet: 6 puntos sobre él, y 18-10, ante unos Spurs poco inspirados en ataque (fallos, pérdidas). Edwards por fin anotaba cerca del aro sin la sombre de Wemby pululando, y el francés volvía a cancha con un minuto por jugar y 21-16 en el marcador. Daba igual, algo se había desbloqueado en Minny, que acabaría con un digno 23-22 (11-1 en los primeros 6 minutos, 12-21 en los otros seis). Edwards, ya en 13 puntos, con dos triples consecutivos, uno desde su casa y sobre la bocina. Spurs, 1 de 10 en triples.

Edwards anotó 14 puntos consecutivos (12 en el 1Q y 2 en el 2Q) para poner al fin por delante a los suyos: 23-24. Asistió a McDaniels para un triple y el +4 (25-29). Casi nada. Los Spurs, además, no estaban nada inspirados. Mantenían nivel defensivo (Wemby...), pero en ataque bastante mal. El segundo triple de los texanos (2 de 13) llegaba de la mano de Carter-Bryant, en segunda oportunidad, para ponerse arriba de nuevo, 33-31 con 7 minutos por jugar antes del descanso. Un segundo triple del rookie llegaba, 39-35 pasado el ecuador del 2Q, cuando se sentaba Wemby, y volvían Kornet y Gobert (ay, dios mío...). con Spurs en 3 de 15 en triples y Wolves ganando la batalla por el rebote (23 vs 27) y Randle y McDaniels aprovechándose del descanso del francés, sacando tiros libres (8 de 12 para los texanos vs 11 de 14 para los locales), el partido se apretaba, 45-43 tras un nuevo rebote ofensivo y mate de Gobert. Volvía el francés a falta de poco más de 2 minutos, a tiempo para contemplar un triple de Reid desde la esquina (45-46, otra vez MInny arriba). La primera mitad terminaba 51-51, con un triplazo de McDaniels y una falta revisada e increíblemente no pitada de Randle a Castle en la lucha por el rebote. Wemby, 16 puntos y 9 rebotes (6 de 9 en tiros de campo). Edwards, 19 puntos.

13 puntos, 7 rebotes y 3 tapones de Gobert, que fue amo y señor del partido vs Kornet, y vasallo, siervo de la gleba, vs Wemby. Todos los Wolves lo fueron ante Wemby. Se mantuvieron en el partido vía triple en la segunda mitad (lejos de la larga sombra del alien francés): 14 de 40, 35% desde la larga distancia, estaban 9 de 25 en el 3Q, con 74-70 en el marcador y, desde entonces, 5 de 15.

Tras la debacle del 1Q, Conley no salía para el inicio del 3Q (salía por él Dosunmu). Durante dos minutos, dio un poco igual: volvieron a no anotar. Pero finalmente, se rompió la sequía, cómo no, a manos de Gobert (10 puntos, 5 de 5 en tiros de campo). Las malas noticias para los locales eran, sin embargo, que Spurs desbloqueó la anotación desde la larga distancia. En la primera mitad, 3 de 15. En el 3Q, enchufaron sus dos primeros intentos, y en general hicieron un 9 de 18 (enchufaron al 50%). Ése era el tema, que Wolves anotaba, sí (28 puntos en el 3Q), pero Spurs también, más y mejor (35 puntos). Los primeros puntos de Champagnie llegaban de hecho desde el triple (el que faltaba). Así, tras seis minutos, 5 de 7 en triples para los texanos (¡hasta Fox!), por 3 de 4 para los locales, y 72-68 para Spurs.

El cierre del 3Q fue favorable a San Antonio, que se fue 7 arriba, 86-79, liderados por Wemby (23 puntos) y sufriendo a Edwards (28 puntos) y Reid (15 puntos). Así se entró en un 4Q que coronó al alien francés como uno de los jugadores (tal vez el jugador, aunque no todos los días) más determinantes de la NBA. En RS, los fríos datos eran:

+68 en los tres primeros cuartos para Spurs vs Wolves;

+43 para Minny en los úlitmos cuartos vs Spurs.

Así que Wemby tuvo que echarse el equipo a la espalda, para empatar el 4Q a 29 y llevarse el game 3. Se llegaba al ecuador del cuarto con 99-98 y quinta falta personal de Wemby. Pintaba mal la cosa, pero Mitch Johnson lo mantenía en pista. Champagnie daba un respiro a los suyos con su segundo y último triple, y a partir de ahí, territorio clutch, con 102-100 para Spurs (Wemby en 32 puntos, Edwards anclado en 29): el 13-8 en los últimos cinco minutos estuvo lleno de palos, defensas duras, tensión. Un duelo a cara de perro en el que Wemby, con cinco faltas (jugando con fuego), salió victorioso: 7 puntos, 2 rebotes, 1 asistencia, con un canastón fade away y un triplazo sobre Gobert incluidos.

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u/SpikeSpiegel_Bebop — 14 days ago

Los Knicks ponen el 3-0 [108-94] sin necesidad de Anunoby. Tras un mal 1Q, partidazo de Brunson (33pts, 9 asistencias), escudado por Bridges (23pts). KAT (8-12-7) y Hart (12-11), claves en la batalla del rebote. Shamet, factor X (15pts, +20). El mejor de Sixers fue Oubre (22-8)

Gritos de "MVP, MVP" para Brunson al final del partido. El base lideró a los suyos para el 3-0 en la serie, ante unos Sixers que, cada vez más fundidos, se desinflaron progresivamente

-> KAT, Hart, Clarkson, MItch... Son muchos en la pelea por el rebote: 49 (13 ofensivos) por 33 de Sixers. Muchísimos puntos en segundas oportunidades para NYK

-> El banquillo también cayó del lado visitante: 29 puntos en total, por 11 de Sixers (llevaban 0 en tres cuartos, y fueron sólo 8, 6 de Grimes y 2 de Barlow, cuando el partido importaba)

-> Dio igual el hack a MItch del 3Q: 6 puntos, 6 rebotes, 1 robo y 1 tapón (+20 on court) para el center suplente de Knicks

33 puntos (11 de 22), 9 asistencias, +13 on court. Dominó como quiso desde el 2Q. ¡Jalen Brunson!

Sin OG Anunoby y con un error básico pero inevitable de planteamiento (McBride en el quinteto titular, es decir, KAT + cuatro bajitos), los Knicks salieron a sufrir en el 1Q en la Ciudad del Amor Fraterno. Anunoby no es sustituible para NYK, pero por fit, mejor que McBride sería Diawara, si hubiera algo de confianza en Diawara (no la hay, en RS puede jugar, en PO... No tiene pinta). Tampoco parece viable meter a KAT al 4 con Mitch Robinson y Hukporti en la posición de center (aunque el que escribe lo probaría. y a ver qué pasa).

Paul George salió majestuoso, finísimo (13 puntos, 3 de 4 en triples), tirando por encima de defensores más bajitos que él. Edgecombe, aprovechó sus muelles por lo mismo (6 puntos, dos canastas en alley oop a pase de Maxey). **Los únicos que daban la cara en los visitantes, KAT y Hart, reboteando duro (2 rebotes ofensivos para el dominicano, 1 para el albañil de la Gran Manzana), anotando (**6 puntos para cada uno). KAT en guerra con Embiid, que se saldaba con una falta para el camerunés y dos para el dominicano, y a la banca, por Mitch Robisnon. Brunson fallándolo todo. Así, 18-25 y tiempo muerto, del que salía Paul George a seguir enchufando (ya en 15 puntos... No volvería a anotar) por encima de McBride (Anunoby, te necesitamos...). De hecho, salía McBride 9 abajo, y entraba Clarkson, a falta de 3 minutos de 1Q por jugar. También se sentaba Paul George un minuto después (respiraban en la Gran Manzana). 5 puntos seguidos de Shamet daban un respiro a los visitantes. La última canasta de Sixers en el cuarto sería una de Embiid, que le hacía el gesto de "too small" a Robisnon. 27-31, podría haber sido mucho peor.

En el 2Q, Knicks conseguía empatar al ritmo de KAT, Hart y Shamet (9 puntos sin fallo ya): 33-33 con casi 3 minutos jugados. Embiid no conseguía sacarla la tercera falta a KAT, pero saltaban chispas. Alvarado desde el triple tras rebote ofensivo ponía por fin a Knicks delante, 38-35 (13 puntos en segundas oportunidades para NYK). Además, le pitaban a Embiid la segunda falta por tirar a KAT al suelo en la lucha por el rebote, y Nurse pedía challenge. El challenge era todo lo que exitoso que podía ser: no era falta de Embiid, sino de KAT, que tenía que sentarse con 3 faltas, con un mundo (casi 8 minutos) por jugar).

La contestación al "too small" de Embiid llegaba en seguida: mate de MItch a pase de Brunson, mate que tiraba al camerunés al suelo, y 40-35. Al otro lado, lo de casi siempre, Embiid le sacaba falta a MItch, y a la línea de personal. Fallaba el primero (y el público, mucha camiseta naranja, mucho neoyorquino, lo celebraba). Un par de tapones de MItch y un air ball desde el triple de Drummond después, los Knicks estaban 6 arriba, 46-40. Brunson, 11 puntos (3 de 9 en tiros de campo) y 5 asistencias. Y Bridges robaba y corría, sacando un 2+1 al contraataque. 49-40. Nada mal. 22-9 de parcial en 7 minutos y pico. Y Knicks, suma y sigue: triple de Bridges y canastón de Brunson a tres metros del aro, para el 54-42. Tiempo muerto obligado de Nurse. Brunson ya en 13 puntos tras un horroroso 1Q. Brunson y Bridges funcionaban, sin KAT. Paul George estaba missing. Embiid se dedicaba a lo suyo, amagar, sacar faltas, meter algún tiro mid range precioso que entraba limpio (Hukporti a pista, con Mitch y KAT en problemas de faltas). Bridges en 15 puntos, Brunson también en 15 (10 en el 2Q), y 7 asistencias. 60-52 al descanso, con un triple que entraba llorando de Oubre sobre la bocina (ya en 14 puntos el bueno de Kelly). 25 rebotes de NYK por 16 de Phily (muchas segundas oportunidades para los de Mike Brown).

En la segunda mitad, primeros puntos para McBride tras rebote ofensivo y asistencia de KAT (ya estaban en 18 puntos en segundas oportunidades, por 6 de Phily) para inaugurar un 3Q en el que KAT iba con mucha delicadeza en los dos lados de la cancha para no cometer su cuarta falta (bloqueos muy suaves en ataque, dejando a Embiid y a Maxey anotar alguna canasta fácil sin contacto, y el dominicano centrándose en el rebote y la distribución). Esto duraba exactamente seis minutos, hasta que Embiid se tiraba al suelo fingiendo un empujón de KAT antes de recibir el balón. Tiempo muerto de Mike Brown, que no pedía coach challenge y sacaba a MItch con 70-63 en el marcador. Brunson se ponía la capa de superhéroe, anotaba 4 puntos seguidos y asistía a Hart para un tiro a cinco metros (22-8 para Brunson), y al otro lado Oubre hacía daño en el dunker spot y desde la esquina (ya en 22 puntos, máximo anotador: tras él, los 15 de PG, que no había vuelto a anotar desde el 1Q, 12 para Embiid y Maxey, 9 para Edgecombe**). 76-70 a falta de cuatro minutos de cuarto**.

Y entonces sucedió. Hack a MItch. ¿El resultado? Minutos feos de ver y 85-76 (Mitch, 4 de 8 en tiros libres), con Sixers fallando casi todo en ataque y un triplazo de Shamet (hombre de las cavernas, como dirían Montes o Giménez: "Érase... Una vez...") a pase de Brunson para cerrar el cuarto. Brunson, 24 puntos y 8 asistencias.

Los primeros puntos de un suplente de Sixers llegaron de la mano de Grimes en el 4Q: triple para contrarrestar el canastón de Clarkson a pase de KAT, 87-79 (25 puntos del banquillo de NYK por 3 del de Phily). Grimes volvía a enchufar un triple y, contra unos Knicks desacertados (pérdidas de Clarkson, dos tiros forzados de KAT), Sixers se ponía a 4, 88-84, Mike Brown lo tenía que parar. Salía Brunson, y KAT encontraba a Hart cerca del aro. A su vez, Hart encontraba a Bridges a tres metros en el siguiente ataque. 92-84. Un pequeño respiro para Knicks. Además, KAT asistía un triplazo de Brunson y en defensa le ponía una chapa a Oubre. Bridges salía a la contra y sacaba dos tiros libres. 97-86 con Embiid mirando desde la banca, en el ecuador del 4Q.

Entonces se sentaba Barlow y salía Embiid, 11 abajo. Con lo que se encontraba era con Brunson (canasta a tres metros y 29 puntos, 10 de 20 en tiros de campo, para el pequeñajo). Además, Shamet forzaba la pérdida de balón de Grimes y, al otro lado, sacaba falta de Maxey y dos tiros (15 puntos ya para él, empatando a PG). 101-86 en el clutch para Knicks, terceros en los últimos 70 años con más diferencia de puntos a favor en el 4Q en RS (+238). Entre Brunson (ya en 31-9) y Bridges (ya en 23), lo mataron, 105-89 a falta de 3 minutos y 46 segundos. Tiempo muerto de Nurse. Game over. 3 a 0 en la seria para Knicks. Sin Anunoby, pero contra unos Sixers con el quinteto titular totalmente fundido (un poquito de Drummond, Bona, Barlow y Grimes no es suficiente para darles un respirto).

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u/SpikeSpiegel_Bebop — 14 days ago