
Todos contra Jaylen Brown (Arrufat para AS)
Mientras la NBA sigue sin encontrar una explicación deportiva o económica al traspaso, las críticas hacia el nuevo jugador de los Sixers se disparan.
Todavía es muy difícil entender lo que hicieron los Celtics la madrugada del miércoles. Han pasado ya cuatro días desde que traspasaron a Jaylen Brown por Paul George (y rondas del draft), y la NBA sigue en ‘shock’, buscando explicaciones a un movimiento que, aparentemente, no beneficia a Boston ni en lo deportivo ni en lo económico.
Sin embargo, y sorprendentemente, los grandes medios de comunicación estadounidenses no opinan lo mismo. Más bien al contrario. Están empeñados en justificar lo injustificable.
Ni entre los 50 mejores
Sin ir más lejos, ayer, The Athletic publicaba que un general manager de la NBA no consideraba a Jaylen un jugador top-50 de la liga. El mismo medio, días antes, aseguraba que los Portland Trail Blazers habían llegado a considerar al MVP de las Finales de 2024 como un activo negativo.
En pantalla, todo engorda. En ESPN, Brian Windhorst informó de que los Celtics “no sentían que Jaylen fuera el mejor del equipo la temporada pasada, sino Derrick White”. Por su parte, Bobby Marks, también en ESPN, aseguró que, según una estadística avanzada —todavía se desconoce cuál—, las franquicias lo ven como “el séptimo mejor jugador de un equipo”.
“Tiene una enfermedad”
La campaña de desprestigio ha llegado incluso a un plano menos deportivo. Una de las voces más reconocidas del podcasting deportivo en Estados Unidos, Colin Cowherd, dijo que Jaylen Brown “tiene una enfermedad: piensa que es el más inteligente de cada sala en la que está”. A lo que el jugador respondió de forma sutil: “la vara está baja”.
Chris Mannix, de NBC, también apuntó a que Jaylen Brown “incomodó a algunas personas de la franquicia por sus transmisiones en Twitch”. Mientras tanto, Sam Amick asegura que los Celtics creen que Jaylen se salió demasiado del guion en la eliminatoria contra los Sixers y que no sería capaz de convivir con Tatum aceptando un rol “más pequeño”.
La cruda realidad
Lo llamativo es que los hechos cuentan una historia muy distinta. La temporada pasada, Jaylen Brown fue, al menos según la propia NBA, el sexto mejor jugador de la liga. Promedió 28 puntos, once más que Paul George, es siete años más joven (29) y su historial de lesiones es mucho menos preocupante que el de un jugador que, además, fue sancionado la temporada pasada por dopaje.
No hay que pasar por alto que en 2024, Jaylen Brown fue elegido MVP de las Finales de la NBA y MVP de las Finales de la Conferencia Este, siendo la pieza más determinante del equipo que devolvió el anillo a Boston. Esto no es una estadística avanzada, es el mayor reconocimiento posible al rendimiento de un jugador cuando más importa.
Los resultados colectivos tampoco sostienen el relato. Los Celtics fueron segundos de la Conferencia Este en la temporada 2024-25. En el verano de 2025 perdieron a Jrue Holiday, Kristaps Porzingis, Luke Kornet y Al Horford, además de afrontar toda la temporada sin Jayson Tatum por un desgarro del tendón de Aquiles. Y, aun con todo eso y sin ninguna incorporación notable más allá de la de Hugo González en el Draft, repitieron la misma posición liderados por Jaylen Brown.
Si se amplía el foco, el argumento deportivo es inapelable. En nueve años juntos, los Jays fueron la base del proyecto más estable de la NBA: cinco finales de conferencia, más que cualquier otra franquicia en ese periodo; más de 620 partidos compartidos con un porcentaje de victorias superior al 65%; y 16 series de playoffs ganadas, también el mejor registro de la liga durante ese tiempo.
El traspaso tampoco encuentra una explicación económica. Esta temporada entrante ambos cobran prácticamente lo mismo y Jaylen Brown solo tiene un año más de contrato que Paul George. A la espera de que Brad Stevens, general manager de los Celtics, dé las explicaciones pertinentes, cuesta encontrar una justificación real.
Y es precisamente por eso por lo que resulta tan llamativo todo lo ocurrido durante los últimos días. En cuestión de horas han aparecido filtraciones sobre su nivel como jugador, su encaje en el vestuario, su personalidad, sus directos en Twitch e incluso su inteligencia. Todos los mensajes apuntando en la misma dirección. La sensación es que el esfuerzo no ha sido explicar por qué Boston decidió traspasar a Jaylen Brown, sino convencer al resto de que Jaylen Brown merecía ser traspasado.
Fuente: https://as.com/baloncesto/todos-contra-jaylen-brown-f202607-n/