
No procrastino porque me falte tiempo, procrastino porque me sobra miedo. La mentira de 'lo haré mañana’ que nos contamos hace años.
Cuántas veces nos hemos dicho a nosotros mismos, no lo hago porque no tengo tiempo esto es simplemente un mecanismo de defensa del ego que dice no es mi prioridad o tengo miedo de hacerlo, pero no admitimos esto porque nos hace sentir culpables o irresponsables y pues la verdad es que todos tenemos las mismas 24 horas, pero si te dicen, si no escribes ese libro la persona que más amas estará en peligro, te juró que hay si encuentras el tiempo para hacerlo, y déjame decirte que el tiempo no lo encuentras, el tiempo lo asignas, la frase no tengo tiempo en verdad es no quiero hacerlo ahora.
Pero tu cerebro prefiere la comodidad antes que otra cosa. Por lo que aquí entra un concepto psicológico, la dopamina de la anticipación, te has preguntado porque el cerebro ama el futuro? Es porque en el futuro no hay contradicciones, cuando planeas hacer algo mañana, solo por imaginarlo tu cerebro libera dopamina y el tú de mañana es una versión superheroica de ti mismo, estará motivado, sin distracciones y con fuerza de voluntad, en resumen es tú yo deseado, pero aquí está la trampa, planificar o dejar algo para mañana, te da una sensación de que ya lo estás haciendo sin tener que pasar por el esfuerzo de en verdad hacerlo, es como una anestesia emocional, te sientes productivo solo por tener la intención de hacer eso.
Hay dos conceptos psicológicos que nos puede explicar porque nos da tanto terror empezar hoy y ese es el secuestro de la amígdala y la atracción al dolor, el tú de hoy está cansado, abrumado y es imperfecto y empezar hoy significa enfrentarse a la realidad de que la tarea no es fácil, puede ser aburrida o podrías fracasar, ahí el perfeccionismo.
En la neurociencia cuando te enfrentas a una tarea que te genera ansiedad, aburrimiento o miedo a fracasar la amígdala la percibe como un peligro real uno de vida o muerte.
(Tengo ya un post en dónde explico todo esto a profundidad, sobre tu amígdala y tú corteza prefrontal si te interesa aquí)
Pero la verdad es que procrastinamos para evitar la incertidumbre y perfeccionismo de esa tarea pendiente