¿Alguien ha sentido que su relación se fue apagando poco a poco, aunque todavía hay amor?
Llevo un poco más de cuatro años con mi novio y desde hace unos meses siento que algo cambió entre nosotros.
Él empezó a enfocarse mucho en su crecimiento personal: va a grupos de desarrollo personal, está aprendiendo a programar y quiere estudiar. Todo eso me parece bueno y siempre lo he apoyado. Nunca le he impedido hacer nada ni he querido frenarlo.
El problema es que, al mismo tiempo, siento que se ha ido alejando de mí.
Siempre ha sido una persona algo fría o poco expresiva, pero antes, aunque fuera así, sentía que buscaba compartir tiempo conmigo. Ahora, cuando estamos juntos, cada quien termina en una orilla de la cama viendo su celular. Ya casi no hablamos como antes, no hay esa conexión que sentía al principio de la relación.
También reconozco algo de mí: muchas veces he terminado rogando cariño o preguntándole qué me falta para que me quiera más. Sé que eso no es sano y estoy en terapia psicológica trabajando en muchas cosas de mi vida.
Lo que me cuesta aceptar es que siento que él es el último pilar que me queda. En los últimos años he perdido muchas personas importantes y me da mucho miedo enfrentar la posibilidad de perder también esta relación. Quizá por eso sigo aferrándome.
No estoy buscando que me digan simplemente “déjalo”. Sé que esa puede ser una respuesta válida, pero me gustaría escuchar experiencias de personas que hayan pasado por algo similar.
¿Han sentido que una relación se fue apagando poco a poco? ¿Cómo supieron distinguir entre una etapa difícil y el momento en que la relación realmente ya había terminado? ¿Hay algo que les hubiera gustado entender antes?