Hace 60 años, en 1966, Peñarol remontó un 2-0 para derrotar 4-2 a River en alargue en una de las finales más icónicas en la historia de la Copa Libertadores.
River Plate había dominado gran parte del partido, con Amadeo Carrizo incluso parando una pelota con el pecho siendo arquero, un momento recordado como símbolo de la confianza de River antes de que Peñarol diera vuelta el encuentro en una demostración de la famosa Garra Charrúa.
u/bluefoxlive — 1 day ago