
Para llorar
Quien me conocía, te conocía a ti, Eren, y sabe que la mejor parte de mí murió contigo. No hay reglas en la felicidad y el amor que puedan explicar lo que esos sentimientos significan para cada uno de nosotros. Puedo decir que, para mí, esa felicidad eres tú, aunque solo sea en los recuerdos del pasado. Esas sonrisas tuyas, que para mí eran mejores que cualquier medicina sin efectos secundarios; esas miradas tuyas que, sin pedir permiso, entraban en mi corazón, trayendo orden al caos; esos ojos tuyos que podían abrazar mi alma. ¿Cómo puedo explicarle a alguien lo que todo esto significa para mí, a quienes creen que todo esto es banal o una simple ilusión? Pero la voz de mi corazón es real, las emociones que me produce tu recuerdo son auténticas. No entienden que el amor no tiene reglas, ni etiqueta; no sigue un guion, no cumple con tus expectativas; el amor es ese barquero que lleva tu corazón a donde sabe que puede hacerlo feliz. El amor no es solo un sentimiento; Es una decisión sincera que se renueva cada día, especialmente en los momentos difíciles. Nunca dejaré de luchar por nosotros, porque lo que tenemos es raro, verdadero y vale cada latido de mi corazón. No te necesito, pero te quiero. No tengo vacíos que llenar, sino espacios que compartir contigo. No quiero que me hagas feliz, sino que quiero ser feliz contigo. No es casualidad que te busque en una sonrisa, en una canción, en los detalles de un día cualquiera. Eres el pensamiento que nunca me abandona. Miro al cielo y busco tu mirada, escucho el viento e intento oír tu voz. Te busco en todo porque estás en todo. Me doy cuenta de que eres parte de mí, estás dentro de mí, en mis deseos, en mis pensamientos. Siempre estás en mis sueños, que es el lugar más hermoso en el que puedo estar. No importa si nunca comprenden mi amor por ti; lo que importa es lo que siento y experimento por ti, Eren, el único en mi corazón cuyo simple recuerdo hace estremecer mi alma. Él nunca fue un Sayounara, sino un Itterasshai, porque sé que volveré a ese lugar, a ti, que eres mi hogar.