
Los 12 trabajos de Hércules
Mitos Griegos
Hércules, conocido en la mitología griega como Heracles, fue sin lugar a dudas uno de los héroes más populares de la Antigüedad. Hijo de Zeus y de la mortal Alcmena, tenía una fuerza incomparable, aunque su origen causó también los celos de Hera, esposa de Zeus.
Una de las versiones más conocidas del mito dice que Hera provocó que Hércules enloqueciera durante un tiempo breve, y que en el mismo tiempo cometiera un acto terrible contra su propia familia. Cuando volvió a recobrar la cordura y tomó conciencia de lo que había hecho, quiso encontrar una manera de expiar su culpa.
El oráculo de Delfos le indicó que debía ponerse al servicio de Euristeo, rey de Tirinto y Micenas. Con el fin de expiar su culpa, recibió una serie de tareas que parecían imposibles de llevar a cabo. Era un principio diez, pero luego, y a raíz de que Euristeo considerara que dos de ellas no se ajustaban a las condiciones inicialmente impuestas!, la lista quedó en los famosos doce trabajos de Hércules.
Sus proezas se componían de matar al León de Nemea, eliminar a la Hidra de Lerna, atrapar el jabalí de Erimanto, así como a la cierva de Cerinea, limpiar los establos de Augías y finalmente cazar al toro de Creta.
También tuvo que enfrentar a las aves del Estínfalo, encontrar la solución a las yeguas de Diomedes, conseguir el cinto de Hipólita y llevarse el ganado de Gerión. Finalmente tuvo que cosechar las manzanas de las Hespérides y tener los suficientes agallas para descender al inframundo en la caza de Cerbero, el perro de tres cabezas que custodiaba la puerta de entrada al mundo de los muertos.
Cada uno de trabajos denotaba una nueva aventura que obligaba a Hércules a hacer uso de su enorme fuerza, pero también de su inteligencia, resistencia y capcidad para solucionar problemas; incluso hubo tareas que no podían ser resueltas por la fuerza, como en el caso en que desvió el curso de los ríos Alfeo y Peneo para limpiar los enormes establos de Augías.
Con la ejecución de los doce trabajos, Hércules consigue superar la penitencia que se le había impuesto y afianzar su puesto como uno de los grandes héroes de la mitología griega.