
Me cago en los adictos
Ayer fui a San José para un evento de café y fué horrible por culpa de los adictos.
Primero, mientras buscábamos parqueo, se nos acercó un "wachi" visiblemente borracho, con los ojos rojos y oliendo a alcohol con meados. Nos ofreció un espacio, pero al verlo así, decidimos cerrar la ventana y jalar. El hombre se enojó y nos persiguió casi 100 metros. Al final nos parqueamos más largo.
Caminando hacia el evento, un piedrero se nos acercó a pedirnos plata. Cuando le dijimos que no, se metió la mano al bolsillo, así que diay tocó correr. Uno nunca sabe con esa gente, son capaces de apuñalar a cualquiera por una moneda, y siempre los defienden a ellos. La vida de un civil vale menos que las ganas de fumar piedra de un hp.
Para colmo, a la salida de la feria, otra adicta nos pidió dinero. Andaba solo en brasier y pantalón así sin camisa. Salió con el cuento de que ocupaba para el pasaje del bus, pero era obvio que era mentira. Tenía las manos quemadas, temblaba y sudaba por la abstinencia. Yo no sé porqué salen con esas habladas, con solo verlos se sabe que consumen.
Es increíble que tengamos que soportar esto. Los "wachis" ya son un problema grave, una especie de impuesto piedrero para los que tienen carro, pero los limosneros agresivos ya están a otro nivel.
El gobierno debería juntarlos, porque estas personas son peligrosas para la gente que si bretea y si se baña. Sé que no falta quien los defienda por pura hipocresía, en el teclado son el padre Sergio pero dudo que quiera meter a un adicto así a su casa.